Un conflicto desatado. Una de las interna de mayor proyección de su generación, que pasó por varios procesos de selección, hoy no tiene su lugar en la LFB de este año. Esta es la situación de Sabrina Molina, que te la contamos con declaraciones de los protagonistas.

Leandro Taboada, Presidente de la BUA, en mesa en el programa Último Cuarto, encendió la mecha. Un tema que se trabajaba puertas para adentro lo puso en la agenda, y ayer en Sport 890, se volvió a hablar de la polémica que envuelve a la Pocha, el club dueño de su ficha, Bohemios, y 25 de Agosto, club al que pide pase.

La raiz del problema surge a mediados de la temporada pasada, cuando el albimarrón, actual campeón de la LFB en ese entonces, cortó su vínculo con su DT campeón, y líder del proyecto del primer equipo femenino, Enrique Berhouet, por razones extra deportivas.

De esta forma, como ya le había ocurrido cuando Nacional decidió cortar con el proyecto, Quique fue a buscar otra institución a quien llevarlo, y terminó inclinándose por 25 de Agosto. La base de este lo creo primero con el entrenador por quien había confiado en el equipo tricolor, Juan Manuel Loureiro. Luego fue tras dos jugadoras que tuvo en sus dos ex clubes, Rossana Dagnino y Fernanda Midaglia; y por Sabrina Molina, quien había llegado de Maldonado para recalar en ese Bohemios.

La interna contó su conflicto ayer en Último Cuarto: “En enero fui a pedir el pase al club, me dijeron que tendría que ir en febrero a pedirlo y que no trancarían a nadie. Mi madre llamó en esa fecha para que me dieran el pase, dijeron que sí, que lo darían al día siguiente, le preguntaron a que club me iba a ir, mi madre le dijo que a 25 de Agosto y le dijeron que no darían pase para ese club por orden de directival del club en donde yo jugaba. Luego se pidió para hablar con el Presidente del club en el que yo estaba jugando, y al hacerlo nos dijeron que habían cambiado de decisión, que la idea era pedir 3 mil dólares por mi pase si era para irme para 25. A todo esto se mandó un mail que nunca contestaron, que quedaron de estudiar y buscar una solución, que nunca más nos respondieron. Después se vino la pandemia y ahora la BUA está tratando de solucionar el tema del pase. Yo ahora me encuentro en Maldonado, estudiando y solamente yendo al gimnasio porque no tengo un club a donde ir a entrenar. Estoy pensando en abandonar el básquetbol y seguir con los estudios”.

Gonzalo Botta fue tras la palabra de Enrique Berhouet, quien nos clarificó parte de este conflicto, en el que como dice Molina, se le niega el pase exclusivamente a 25 de Agosto, donde Quique es la cara visible: “La jugadora es rehén por un tema personal conmigo. Quizás el problema haya estado en que nosotros armamos otra cosa, que nosotros nos hayamos llevado otras jugadoras a 25. Yo no tengo problema con ellos, porque como gerente deportivo de Nacional, he firmado pases de jugadores nuestros a Bohemios, yo estoy en la avenida del frente. A Sabrina la están trancando porque siguen queriendo tener algo que ver conmigo.”

Por su parte, fuimos tras la palabra de Bohemios pero prefirieron tratar el tema puertas para adentro. Leandro Taboada decidió no hablar en representación de la BUA, hasta después de una reunión este jueves con el club de Pocitos para tratar de destrabar esta situación.

Relacionado con la BUA, si Quique tuvo palabras de agradecimiento para el gremio: “En este tema, tanto Josefina Rivera como Sabina Bello se han puesto las pilas. En un momento se quedó medio quieto y ellas retomaron el tema y se lo pusieron como bandera. Lo están llevando adelante y lo que me gustó es que se han asesorado y han tenido un buen trato con la jugadora. Me consta que están pendientes, que están muy cercanas. Por ese lado estamos re contentos de saber que ella está en buenas manos”.

El reglamento le asiste razón al albimarrón en esta polémica, y no es la primera vez que a raiz de esto, clubes dejen sin jugar a jugadores por negarse a darles el pase. Este establece que las fichas de los jugadores menores a 23 años pertenecen al club, por lo que Bohemios está en todo su derecho de retener a la jugadora.

Recordar que a diferencia del básquetbol masculino, en donde si el jugador no quisiera jugar en el primer equipo podría seguir desarrollándose en formativas, esto no ocurre en femenino, debido a que la última categoría de formación es U19, a la cual ya no pertenece la Pocha.

Su salida al exterior sería reglamentariamente víable debido a que el reglamento FIBA difiere del de nuestro medio, en donde establece que los jugadores mayores a 18 años sin contrato vigente son dueños de su pase. De todas formas, no parece ser una opción para Sabrina, que está cursando sus estudios en nuestro país, y que de no destrabarse esta situación, piensa más en su vida fuera de la canchas, que dentro del rectángulo.

Un conflicto entre partes hoy deja a una jugadora de la selección afuera de un gimnasio, a raiz una vez más, de un reglamento que cuida los intereses de los clubes, pero descuida el desarrollo de los basquetbolistas, que tanto nos faltan en nuestro medio.