Continuamos con esta nueva y novedosa sección de Basquet Total, en la que analizamos el juego de cada equipo en base a sus estadísticas. En esta segunda entrega, hablaremos de Malvín, equipo que terminó segundo en la Liguilla y buscará volver a realizar un buen papel en los Playoffs, con un estilo de juego diferente al resto, sacando muchísimo provecho del juego estacionado, cada vez más abandonado por todos. Además, charlamos con el entrenador Pablo López y Juan Santiso al respecto.

El azul de la playa finalizó la fase regular en el segundo puesto, con 28 puntos, producto de las 20 victorias y apenas 7 derrotas recolectadas a lo largo del certamen, siendo solamente superado por Olimpia (28.5), que tuvo una segunda ronda perfecta, con 4 triunfos en 4 presentaciones.

De todas formas, y aunque el balance actual es muy bueno, no siempre fue todo color de rosas para los dirigidos por Pablo López, ya que tuvieron un arranque bastante complicado, finalizando el Torneo Apertura en la séptima posición, con registro de 7 triunfos y 5 caídas, lo que evidenciaba la necesidad de realizar algunos cambios o ajustes para lograr revertir esa situación.

Sobre esa evolución necesaria, López declaró: “Tuvimos una clara evolución a lo largo del torneo. La llegada de Hicks nos dio consistencia y muchas soluciones para los cierres de juego. Will Paul también nos ayudó a llenar esos vacíos que teníamos y cerrar la conformación del equipo que queríamos para Playoffs, debido a sus características. Somos un equipo que cuanto más juega, mejor lo hace”. Por su parte, Santiso comentó: “Sin dudas que hubo una clara evolución, somos un equipo que se caracteriza por mejorar a medida que va transcurriendo el torneo, y eso se ve reflejado claramente al comparar la primera rueda con la segunda”.

Al adentrarnos un poco en la parte estadística del equipo, uno de los puntos más interesantes a tener en cuenta es que Malvín es el equipo que menos puntos por partido anota de los clasificados a Playoffs, con 83.4 de promedio (Solo supera a Biguá, Capitol y Sayago en la general), pero a su vez también es el equipo con más partidos ganados (20, al igual que Olimpia). Respecto a esto, López expresó: “Eso tiene que ver directamente con la toma de decisiones de los jugadores en cancha, respetando las reglas colectivas y entendiendo el objetivo de cada ataque. También somos un equipo muy generoso y eficiente, por eso lideramos en asistencias”, mientras que el base dijo: “Creo que eso habla a las claras sobre el trabajo defensivo del equipo. No somos un equipo goleador, pero sí un equipo que gana, por lo tanto nuestro trabajo defensivo a la hora de preparar los partidos, y llevarlo a cabo, es muy bueno. Quien conoce a Pablo (López) sabe la importancia que le da al trabajo defensivo, y creo que por ahí se explica un poco esa característica de nuestro juego”.

Sin embargo, eso podría explicarse con el gran rendimiento mostrado en el otro costado de la cancha, ya que son el equipo que menos puntos recibe por noche, con 78.9 puntos (único equipo que recibe menos de 80 puntos por encuentro), dejando ver su gran calidad defensiva y lo importante que puede llegar a ser en un equipo para conseguir las victorias que, de vez en cuando, el ataque puro no te da. El mandamás playero también se refirió a esto, y dijo: “Creo que es un equilibrio entre defensa y ataque obviamente. El aumento de posesiones eleva el score, por lo que me parece vital saber controlar el ritmo defensivo, para saber cuándo correr y cuando no. Esa es una pauta muy importante”, al tiempo que el ‘Pitu’ declaró: “Algunos equipos tienen determinadas características a la hora de atacar, en nuestro caso es el juego estacionado y las posesiones largas. Eso no quiere decir que en algunas situaciones cambiemos el ritmo de juego y prefieramos correr la cancha. Son situaciones del juego”. 

Volviendo a la faceta ofensiva, y como clara muestra de lo dicho por López, Malvín también es el equipo que menos posesiones juega por partido (73.4) y el que menos puntos anota al contraataque, con 8.4 de promedio, siendo el único conjunto que se ubica por debajo de la barrera de los 10 puntos, ya que el siguiente en la tabla es Capitol, con 10.4 por noche. Refiriéndose a esto, el experimentado entrenador comentó: “Seguramente seamos un equipo que no corre bien el primer contraataque, pero nuestro contraataque secundario y el llegar jugando nos permite tener muchas variantes en el costado ofensivo, respetando los espacios y aprovechando los bloqueos. A su vez, considero que nuestro juego en cinco por cinco es muy bueno, sobre todo a la hora de tomar decisiones”.

Por otro lado, la efectividad también juega un papel importante, y es que el playero es el tercer mejor equipo en porcentaje de tiro exterior, con 38.5% (10.7/27.8) de acierto, solamente superado por Nacional (39.6) y Aguada (38.9), lo que le permite abrir la cancha y crear espacios, con aleros que pueden lastimar desde más allá de los 6.75m. Sobre esto, López opinó: “Por supuesto que el espacio y mantener la cancha abierta hoy por hoy son tendencia, se hace una necesidad tener la pintura abierta para poder jugar. Nosotros somos un equipo que le pone mucha atención a las terminaciones con el tiro de tres, no nos importa cuántos tiros tomemos mientras estén bien tomados o sean abiertos”, mientras que su dirigido agregó: “Dentro de nuestro juego estacionado buscamos encontrar al mejor jugador posicionado para tirar, y en ese caso es importante tener, y mantener, buenos porcentajes de larga distancia, porque también te permite abrir más espacios”. 

Pero mientras el tiro de tres se ha convertido en una de las principales armas ofensiva del equipo, la anotación en la pintura ha decrecido mucho a lo largo del torneo, siendo hoy día el equipo con menos puntos anotados allí en promedio, con 31.9 por juego, superando solamente a Capitol (30.5) en la general, pero a casi dos puntos del siguiente clasificado a Playoffs en la tabla, siendo éste Aguada, con 33.6 de promedio. Respecto a esto, Pablo López cerró diciendo: “Creo que esa es una de nuestras principales falencias, ya que no tenemos grandes terminadores en la pintura. Sin embargo, creo que mejoramos mucho el espacio con la llegada de Will Paul y eso abrió la cancha para otros jugadores. Sin embargo, nos faltaría otro jugador interior que  nos ayudara con las terminaciones, los puntos de contraataque y los rebotes ofensivos desde el lado débil, en ciertas situaciones de ventaja, como puede ser un mismatch. Si conseguimos ese jugador, vamos a completar finalmente las características que queremos en el equipo para cerrar el torneo”.

Por su parte, Santiso concluyó refiriéndose a eso y expersando: “Dentro de los años que estuve en el primero de Malvín, pocas veces nos caracterizamos por ser un equipo que genera ventajas de adentro hacia afuera. Pienso que en algunas situaciones fue un error, ya que no aprovechábamos ni aprovechamos ventajas claras dentro de la pintura. De todas maneras, nuestros internos hacen un gran desgaste de cortinas, trabajando para el equipo, porque saben que la pelota les puede llegar a través de descargas para que puedan tomar sus tiros”.