Jayson Granger fue el primer uruguayo en coronarse campeón en España. El base oriundo de Cordón -que sigue siendo resistido por acá- se sobrepuso a un año extremadamente dificil para dibujar una de las sonrisas más felices de su vida. Columna de opinión.

Lo que pasó ayer fue histórico. Pocos compatriotas han ganado en Europa. De hecho, campeón de alguna liga europea fue solo Esteban Batista en Italia. Otros consiguieron torneos secundarios.

Jayson Granger, ese que para algunos no es uruguayo y poco más que hay que sacarle la cédula -ja-, se dio el gusto de anotarse como el primer basquetbolista nacido en el paisito al sur del sur de festejar en la ACB.

Y, la verdad, es que el moreno sigue siendo resistido. El seguidor de deportes por acá, te rema todo, te hincha por cualquier jugador de corazón celeste que ande por la vuelta. Se embandera, te grita los goles, putea al juez y a los rivales. Pero también es capaz de crucificarte yendo rapidísimo al otro extremo, y las renuncias del oriundo de Cordón a la Selección siguen latentes en el público en general, y hasta llegan a oficiar de excusa para no alegrarse. Incluso algunos, deseaban la derrota.

¿Es para tanto? ¿En serio? En las redes se repite a viva voz que es un “traidor de la patria”, que “no quiso jugar por Uruguay” y que bla, bla ,bla. ¿Justifica? Parece que en algunas cabezas es motivo suficiente.

Muchas veces exigimos en el “famoso” cosas que nosotros no hacemos. Tenemos esa gesta de Maracaná constante de pretender que el deportista le dé al país lo que nosotros en nuestra vida diaria no sé si le damos. Y si no lo hace, lo defenestramos, ya no sirve. Somos así, desde esta columna no se busca el cambio ni desprestigiar esa “Garra Charrúa” que tantas veces nos emocionó. Nos encanta, es cierto. Pero tampoco podemos ir contra todo ser humano que decida no trancar con la cabeza como el Ruso Pérez.

Granger jugó un par de veces por Uruguay, y seguramente lo volverá a hacer. Cuando esté, hay que disfrutarlo. Y cuando no, no. Así de sencillo. Así de fácil. Es, sin dudas, el jugador uruguayo con mejor actualidad, hace trece años que juega ininterrumpidamente a primer nivel europeo. Son pocos los casos de básquetbolistas compatriotas de carreras similares. Debemos mirarlos con más placer y menos rencor.

Esta temporada para Jayson fue ultra especial. Se rompió el tendón de Aquiles. Una de las lesiones más jodidas que puede tener un deportista. La pandemia por el Covid 19 y el parate lo ayudaron a llegar a la fase final del torneo. De a poco fue ganándose su lugar y a pesar de que no terminó siendo tan preponderante como imaginaba cuando empezó el año, fue campeón jugando, y eso es un premio enorme al esfuerzo para sobreponerse al duro golpe de la lesión.

Desde este lugar elegimos festejar el doble de Vildoza. Pedirle al entrenador que lo pusiera un rato más. Alegrarnos por esa corrida de Jayson para abrazar a sus compañeros cuando sonó la chicharra final. Los festejos a los saltos mientras levantaba la copa. Le dimos like a cada foto repleta de alegría por el logro conseguido.

Somos Team Granger y de cada uruguayo que ande dejando en alto la bandera del paisito por algún rincón del planeta. El resto que vea de que lado está. No sea cosa que se dé cuenta que está yendo contra un compatriota, eso que ellos mismos, dicen que hacen los traidores…