Se retiró Vince Carter y en Básquet Total hacemos un repaso a su carrera y los mejores momentos de quien fue para algunos, el mejor ‘dunker’ de la historia.

Se acabó la temporada para Atlanta Hawks en el actual curso NBA y por consiguiente la carrera de Vincent Lamar Carter, mejor conocido como Vince Carter. Pese a no alcanzar la gloria máxima en sus 22 años en la liga Vinsanity generó un impacto inmediato y marcó una época durante la década de los 2000. Aterrizó en Toronto en 1998 tras presentarse en el draft y ser traspasado por Warriors al equipo de Canadá.

Su llegada revolucionó la ciudad, el país y la forma de ver el básquet. La elasticidad, agilidad y dinamismo lo convirtieron en uno de los jugadores más atléticos de la liga y a futuro, el mejor participante del concurso de hundidas de toda la historia. Nunca habían tenido en una estrella en Toronto y Air Canadá fue el jugador franquicia que necesitaban los Raptors para atrapar seguidores y generar interés. Acompañado de su primo Tracy McGrady el joven Vince atrapó la mirada de toda la NBA, dejando a su equipo en las puertas de playoffs y quedándose con el premio de Rookie del año en su primera temporada.

Con Carter a la cabeza el elenco del norte ingresaría a la post temporada por primera vez en su historia al curso siguiente, alcanzando las semifinales de Conferencia y cayendo derrotados ante Philadelphia 76ers. Ese año Vince la quemó toda y terminó promediando casi 28 puntos y 6 asistencias por match. Un locurón. En el año 2000 Carter participó del concurso de hundidas y lo ganó de punta a punta, dejando hundidas célebres y una marca imborrable en el fin de semana de las estrellas, innovando con piruetas y saltos acrobáticos pocas veces visto anteriormente.

El plantel de los Raptors comenzó a desarmarse y en 2004 nuestro amigo es traspasado a los Nets de New Jersey, donde formaría una de las duplas más simbólicas de aquella época junto al base Jason Kidd. Pese a las excelsas actuaciones individuales de estos dos fenómenos, nunca lograron pasar ronda en playoffs, truncando el deseo de llegar a luchar por un anillo.

A raíz de las frustraciones deportivas y las lesiones en su rodilla, en 2009 y con 32 años fue traspasado a Orlando Magic en busca de ese ansiado título NBA. De la mano de Dwight Howard y un Carter con rol de acompañante los de Florida lograron alcanzar las finales de Conferencia, cayendo ante Boston 4-2 y quedando al borde de las Finales.

Ya en el epílogo de su carrera Carter comenzó a divagar por la liga en diferentes equipos de menor jerarquía y cada vez con menos protagonismo individual. Estuvo en Phoenix, Dallas, Memphis y Sacramento para acabar retirándose en Atlanta, donde promedió 6 puntos, 2 rebotes y 1 asistencia por juego en 15 minutos.

Vinsanity colgó los botines siendo el único jugador en estar activo durante 4 décadas y con 1541 a los hombros, tercero en la lista histórica en ese rubro. Promedió 17 puntos por partido y 4 rebotes a lo largo de 22 temporadas y repartidos entre 8 equipos. A nivel internacional, cuenta con una medalla olímpica obtenida en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.

Además, finalizó su carrera habiendo jugado contra el 37% de todos los jugadores que alguna vez pisaron la mejor liga del mundo. Hermoso. De esos 4509 jugadores Vince compartió equipo o enfrentó a 1672. Un disparate.

Quedó la espina clavada de no haber podido lograr un título que lo coronara como uno de los mejores de su época, pero sin dudas Vince Carter marcó un legado y en sus mejores años fue furor y sensación por su revolucionaria forma de jugar. Ese fuego interior lo llevó a retirarse a los 42 años, pudiendo haberlo hecho semestres antes. Hasta siempre, crack.