La modernidad, la tecnología y sobre todo las redes sociales trajeron de la mano, entre otras cosas, el privilegio de conocer prácticamente desde adentro: entrenamientos, comidas de equipo o viajes de cada club. Los encargados de ponernos a nuestros ídolos en el celular o en la computadora son los Community Managers, quienes hoy tienen su lugar en Básquet Total.  

“Si no tenés redes sociales no existís, no te enterás de nada” debe ser una de las frases más escuchadas de los últimos tiempos, y el deporte no está eximido de ella. Desde las mega producciones de la NBA en todas sus redes sociales, hasta la reciente presentación del Grillo Bartesaghi en Cordón, pasando por los triplazos de Facu Campazzo en las prácticas de la selección argentina. Todo lo tenemos ahí, al alcance de la mano.

Al igual que sucede dentro del rectángulo, fuera del mismo también es sacrificio, garra y mucho ingenio para arreglárselas con un ¿¡presupuesto!? inexistente y generar un buen producto para acercarle el club a la gente. Al menos eso es lo que intentan los Community Managers del basquetbol uruguayo, dentro de los cuales hay un espectro amplísimo de perfiles, los cuales tratamos de cubrir con tres casos particulares.

Sofía Baldomir tiene 18 años y es jugadora de 25 de Agosto, pero además lleva adelante las redes del femenino del León con una garra que solo puede venir desde Villa Dolores. En el otro extremo está Diego Dasque, quien es periodista deportivo y a sus 26 años hace congeniar sus pasiones ya que forma parte del equipo de comunicación del Club Atlético Goes. Finalmente José Ma Nuñez, el Tote, parte del equipo de comunicación de Capitol también nos dio su visión como Licenciado en Comunicación sobre esta profesión cada vez más común.

¿Para qué?   

Sin dudas la tarea de los equipos de comunicación de los clubes abordan varias aristas y así lo refleja la forma en la que cada uno de los entrevistados describió su función. Por un lado, el Tote Nuñez se apoya en las bases y reflexiona: “la función es informar. Partiendo de esa base cada uno le aporta algo de diferente dependiendo del club”. Pero a la gente no solo se la mantiene informada, sino que además es importante mantenerla cerca, generando esa sensación de pertenecía y haciendo al hincha parte de la rutina diaria. Esa visibilidad que tienen todo el tiempo, según Dasque le da otro valor agregado al de la información: “Muchas veces, con nuestra tarea, los protagonistas se sienten valorados ya sea desde las fotografías, las notas y las crónicas realizadas”.

La universidad… ¿de la calle?

En nuestro básquet hay CMs de todos los tipos, más o menos formados, algunos autodidactas y otros egresados universitarios. Y sin dudas esta realidad tiene mucho que ver con la falta de profesionalismo que hay en este rubro, y no por parte de quienes realizan sus trabajos sino por el propio sistema, que pocas veces les da el lugar que merecen y la mayoría de las veces lo hacen de forma honoraria.

Tal es el caso de Sofia Baldomir, quien además de ser jugadora de 25 se encarga de las tareas de CM del club, pero lee con total claridad la situación: “Yo tengo cero formación en esto. Lo hago “de careta”, pero me parece muy importante que se encargue alguien que realmente sepa por qué obviamente lo va a hacer mejor”. El caso de Capitol es diferente, porque también tiene gente muy joven y con menos formación formal, como es el caso de Agustín Bó, pero el Tote es Licenciado en Comunicación, aunque no se queda solo con el título: “Considero que es importante, por supuesto. Te brinda una mirada más allá en muchos temas y diferentes herramientas que podés utilizar para generar contenido. Pero el estudio no lo es todo, la pasión y la creatividad también son fundamentales”.

Goes por su parte tiene en su equipo de comunicación a tres periodistas, entre los que se encuentra Diego Dasque y si bien eso les puede brindar alguna herramienta más que otros equipos, ello también llega con una gran polémica.

De los dos lados del mostrador

Ser periodista y ejercer su labor dentro del básquet y además desempeñarse con alguna otra función en un club sin dudas es una situación, al menos, particular. Así lo entiende el Tote Nuñez quien reflexiona: “Es un tema muy delicado. Hay un componente ético e interno de cada uno. Hay que tener en cuenta dónde, cómo y cuáles son las funciones tanto en el medio como en el club”.

Dasque explica justamente como ve él esta situación desde adentro: “Creo que la formación periodística te permite lograr una objetividad que por ahí otros no la tienen. Lógicamente por ser objetivo no dejás nunca de ser hincha y de querer lo mejor para el club, pero sí considero que tener un periodista es tener un punto de vista más centrado y objetivo”.

Baldomir finalmente no termina de volcarse hacia una posición, por un lado entiende que “hay gente que le cuesta muchísimo despegar lo personal de lo profesional y se engancha; terminan sin hacer un buen trabajo y de alguna manera creo que hasta te hace pensar mal del club”. Pero por otro lado valora muchísimo el aporte de una formación formal periodística a las tareas que ellos llevan adelante a diario y puso un ejemplo donde actualmente necesitarían a un comunicador en su equipo: “tenemos una compañera que está parada porque le tienen el pase trancado. Es una situación que tiene nuestro club con otro club y que queremos que se haga público. Y necesitamos una persona formada en comunicación, porque eso te permite saber como y cuando hacerlo público y cuidar las formas. Si fuera por nosotros lo gritaríamos a los cuatro vientos”.

Los pingos se ven en la cancha

En definitiva no hay dudas sobre lo importante que es comunicar y hacerlo bien para las instituciones. Pero puede tener la labor de los CMs y comunicadores algún efecto sobre lo que pasa dentro del rectángulo. Las opiniones parecen ser diversas y como miembros de una institución deportiva, parece que el nivel al que pueden influir depende directamente de la libertad que la propia institución les da en su trabajo.

Baldomir no siente que su trabajo repercuta en lo que sucede dentro del rectángulo: “lo qué pasa en la cancha no se puede alterar por una nota en algún portal o una foto en Instagram. Ya si hay problemas, o un cuadro quiere ensuciar a otro puede ser que influya o que haga que haya más roces, pero ahí es otro tema. Un trabajo de medios, limpio, me cuesta creer que afecte al juego”. Dasque nos cuenta que en Goes la situación es diferente: “yo creo que hay veces que influye directamente y otras veces indirectamente. En Goes cada vez que se disputa un partido importante, con el equipo de comunicaciones realizamos videos motivacionales, con palabra de los familiares de todos los jugadores, incluso los extranjeros. Eso es algo que motiva muchísimo e influye directamente, sin embargo creo que el hacer entrevistas, sacar fotos de altísimo nivel y tener crónicas de los partidos, es algo que también motiva al jugador a la hora de defender la camiseta”.

Por ese mismo lado va Capitol, donde según Nuñez: “El equipo de comunicación intenta que la gente logre entender que las redes son lo que el club siente, piensa y hace. Y si bien no estoy seguro que esto repercuta dentro de la cancha (aunque tenemos alguna cábalas, si Diego Cal me está leyendo se acordará), estoy convencido que ayuda a fidelizar a los jugadores con la institución”.

Con las herramientas que tienen: muchas, pocas o directamente ninguna, los equipos de comunicación “salen a la cancha” también en cada practica y en cada partido, solamente con la finalidad de que ustedes, del otro lado, no se pierdan nada. Por suerte el reconocimiento va creciendo y la diferencia a favor de los que trabajan mejor se comienza a notar, pero en algunos ámbitos, no todos. Y es hora de meterlos finalmente en el sistema, y de reconocerles su trabajo que es más que necesario en pleno siglo XXI.