Van casi dos ediciones de la Liga Uruguaya con tres extranjeros por equipo. ¿Sirve o no? ¿Qué aspectos positivos dejó? ¿Y negativos? Hablamos con jugadores, entrenadores y dirigentes para instaurar el debate sobre el tema.

Tiempos de pandemia y pelotas frenadas en el estante. Si la naranja no pica, es buen momento para ingresar en el análisis de las temáticas vinculadas al básquetbol. Fuimos a buscar la palabra de los jugadores Leandro Taboada y Martín Mayora (ambos directivos de la BUA), los entrenadores Esteban Yaquinta (Presiente de ANEBU) y Leonardo Zylbersztein y los dirigentes Maximiliano Touron (Aguada), Jorge Cibreiro (Goes) y Alejandro López (Capitol).

Desde la edición 2018/2019 se permite hasta tres extranjeros por equipo. Los implicados opinaron y se formó el debate.

Jorge Cibreiro fue uno de los precursores del tema, así lo contó: “Fue un planteamiento primario de Goes al cual luego se sumaron Aguada, Olimpia y Urunday. Siempre fue con la idea de mejorar el producto, de igualar las posibilidades deportivas y hacer, aunque parezca mentira, presupuestos más bajos. Es una realidad que los jugadores nacionales pedían una cotización altísima y al elevar el número de extranjeros entendíamos que los mismos iban a bajar, cosa que finalmente sucedió. En lo deportivo a Goes no le ha dado las satisfacciones que pensábamos tener pero en el plano económico hemos podido elaborar presupuestos más bajos”.

Maximiliano Touron, respecto a los presupuestos, opinó: “Varía de acuerdo a los equipos. Es verdad que en algunos nacionales el costo ha variado pero no sé si en el presupuesto total del equipo es menor. Porque los gastos relacionados al extranjero como pasajes y alojamientos también se incrementa por lo cual en lo global no sé si tiene tanta variación”.

En ese sentido que maneja el dirigente rojiverde, Capitol pasó de tener un foráneo a contar con tres. No siempre lo pudo sostener y terminó con un innominado nacional. Así lo explicó Alejandro López: “Fue todo un desafío. Además de los salarios, pasajes, comisiones, viviendas y alimentación, está todo lo vinculado a la logística: los traslados a las prácticas y los partidos, que para nosotros significó una parte muy importante en nuestro acotado presupuesto. Cuando tuvimos que cambiar, traer a un extranjero con poco tiempo para adaptarse sin conocer el medio y acoplarlo en el equipo nos hubiera costado muchísimo en ese momento del campeonato. El acierto estuvo en la elección del jugador, Miguel (Barriola) es muy inteligente, con mucha experiencia que sabía a qué venía y cuál era su rol para lo que quedaba de campeonato”.

Los siete entrevistados coinciden que el nivel de juego general mejoró con la nueva regla, “lo hace más vistoso y dinámico” dijo Zylbersztein. La mayoría también opina que se evidenciaron las diferencias y lejos de emparejar el potencial, se hizo más pronunciado.

Yaquinta cree que: Había una expectativa muy grande cuando se propuso la idea pero creo que a la larga los clubes que pensaban que se iban a achicar las distancias no lo lograron. Los que siguen apostando en lo económico se distanciaron más, está claro en el campeonato de Aguada del año pasado con tres jugadores de primerísimo nivel marcando diferencias absolutas”.

Esteban lo resume en tres grupos: “Los equipos que apuestan fuerte y traen jugadores que levantan el nivel de su plantel y del campeonato donde indudablemente los jóvenes de esos clubes disfrutan mucho entrenando con esa clase de basquetbolistas. Después hay una barrera media, con dos foráneos de cierta validez y otro más barato como apuesta para ver si sale bien. Y por último los de abajo que traen jugadores de valor económico bajo y, generalmente, a la larga con rendimientos que no llaman la atención”. El Presidente de ANEBU, además aseguró que: “En mi experiencia en Welcome por momentos el tercer extranjero tenía menos nivel y sueldo más bajo que los jugadores nacionales”.
 
La inclusión de los importados en los planteles también es un tema a evaluar. Generalmente los foráneos constituyen más de la mitad del equipo titular. Zylbersztein opinó: Hay veces que su influencia es buena y otras que no. En mi caso en Nacional, eran jugadores comprometidos con el equipo, sumamente agradables a la hora de compartir conocimientos propios hacia el resto. Si te toca uno contrario no deja de ser un jugador más en un plantel”.

Desde el lado del jugador, Leandro Taboada analizó: “La influencia depende de como cada equipo los inserte, la participación y el rol que tengan. Muchas veces en planteles de condiciones más bajas en cuanto a lo económico se le entrega todo, se le da libertad en ataque y se le exige poca defensa”.

La tendencia, tanto a nivel continental como en la escala Mundial es aumentar los foráneos, Martín Mayora señaló que: “España y Argentina fueron finalistas del último Mundial, la ACB es la que cuenta con más extranjeros y en la Liga Nacional se permiten hasta ocho”. Taboada aportó: La duda que genera en nuestro país es que muchas veces no está el suficiente dinero para traer tres que le den calidad al juego. Creo que sería mejor darle más lugar a los nacionales y tener importados de mayor nivel”.

La participación de los jóvenes también apareció en el tapete, aunque los problemas de desarrollo del básquetbol uruguayo van mucho más allá de la puntualización de esta temática.

Taboada y Zylbersztein coinciden en que la participación en cancha de los Sub 23 se mantuvo, ya que al sumar un extranjero se bajó una ficha. Por tanto, la cantidad de minutos disponibles para los más chicos de los planteles es parecida. “Cuanto mayor nivel de plantel tenés, es más importante la competencia interna para los más jóvenes” sentenció el entrenador tricolor.

Touron, en tanto, fue elocuente en su pensamiento: “Hace 15 años que se venía jugando con menos extranjeros y la aparición de nuevos talentos ha sido de forma esporádica, tiene más que ver con las capacidades individuales. Esto puede estar más relacionado con la forma que se disputan los torneos, que es otro tema a evaluar”.

Cibreiro, siguió esa línea de pensamiento: “Creo que los potencia dado que no es lo mismo cuando los jóvenes tienen la posibilidad de practicar todos los días con jugadores que tienen otro pensamiento de jugar al basquetbol. Estoy convencido que es la manera de ir aprendiendo. Esto pasa en todos los órdenes de la vida, si el nivel es bajo su nivel va ser bajo, por el contario, si el nivel se eleva el nivel de los jóvenes va en la misma línea por lo cual esta situación los potencia”.

Mayora dio un paso más en el análisis: “Me parece que la falta de espacio para los jugadores uruguayos ya existía antes de los tres foráneos, sobre todo para los sub 23. No hay lugar para jugar. Torneos cortos, separados, un basquetbolista puede pasar dos años sin tener minutos en cancha, en especial los más jóvenes, sea por nivel u otra razón, pero tampoco tienen a donde ir para desarrollarse. Con todo esto, entiendo que la cantidad de extranjeros no es causante de la falta de lugar y oportunidades. Si bien considero que muchas veces tenemos reglamentos que perjudican el desarrollo, también puedo ver que va más allá de eso. Necesitamos un cambio de mentalidad que es independiente del número de fichas o de extranjeros. Hay que apostar por nuestros juveniles, darles espacio y minutos de calidad. El desarrollo de talentos y potenciación de la Liga se puede sin que el foco sean los foráneos, los datos y las pruebas lo demuestran. Hay que animarse y avanzar”.

Yaquinta reconoció que: “Es un tema que los entrenadores todavía no hemos evaluado en profundidad”. Tranquilo Esteban, en Basquet Total abrimos el debate. Sigan ustedes que son los que saben.