El entrenador más ganador en la rama femenina, pero también alguien que entiende de formación. Hablamos con Juan Pablo Serdio, técnico de las Playeras, sobre la rama, los proyectos institucionales, la importancia y el desinterés hacia el femenino y las formativas.

El entrenador comenzó refiriéndose a su situación y cómo ha aprovechado esta cuarentena: “Para ser sincero, trabajaba en un laboratorio y por todo esto fui despedido, entonces he estado alejado del básquetbol por esa misma situación que me complicó un poco y que me tuvo desarrollando un emprendimiento personal. Fuera de eso diría que lo que más estuve haciendo fue entrenar, casi que en triple horario. Mi mejor proyecto en mi vida es mi hijo, y cuando uno entrena en el club técnica es una cosa, pero al centrarse en un jugador solo se pone más especifico y va agudizando el ojo, entonces desde ese lado fue bueno poder ayudarlo y entrenar con él. Alguna gurisa se sumó porque tengo un patio grande en casa y un aro entonces tratamos de mantener el contacto así o por Zoom. Buscamos formas de estar cerca porque es lo que más afecta, la incertidumbre”.

Tras un tiempo como coordinador de formativas del playero, Juan Pablo dejó el cargo por un tema de tiempos, pero también comenta: “Me pareció que mi tarea estaba hecha, que había avanzado, pero estaba estancado de cierta forma, pese a haber presentado varias ideas. Decidí dar un paso al costado y dedicarme a seguir avanzando en el femenino apoyando al equipo de formativas que está formado por Fiorella Martinelli, Sabina Bello y Mariana Sosa, que es la profe”. Y sobre este, afirmó: “El grupo de trabajo que tenemos ha hecho un trabajo excepcional. Entre desafíos en las redes sociales, reuniones de Zoom y otras cosas las han tenido muy centradas en el básquet a las chicas. Como dije, alguna U16, U17 ha venido a casa a entrenar, pero hace poco nos juntamos en una plaza a practicar un poco y se notó el trabajo que se hizo durante la pandemia ya que el nivel y forma se mantuvieron. Lo mismo paso con los más chicos en las formativas masculinas. Todos los entrenadores del club hemos mantenido el contacto con los jugadores en esta etapa de incertidumbre y estoy muy conforme con eso”.

11 son los campeonatos ganados con las playeras. El “Cabeza” ha vivido varias competencias y variado los planteles, pero en el último año el mismo estuvo fuertemente nutrido por las más chicas, que tuvieron participación activa en los partidos: “Ellas están listas jóvenes para competir a nivel interno. Pero me hubiese gustado si no hubiera sucedido todo esto del Covid-19 poder ver a Emilia (Larre Borges), Agustina (Aceredo) o Ailen Sosa jugar el Sudamericano de Clubes porque ahí si iba a poder ver con una competencia mucho más exigente dónde estaban ellas y en qué aspectos había que trabajar”.

“Otra cosa que hay que entender es que la mujer madura mucho antes que el hombre. Es más fácil poner a una chica de 16 años en primera, que a un chico de la misma edad, entonces puede asumir ese rol”.

“Lo que nos pasó en el club es algo que pasa porque uno quiere, lo permite o simplemente porque sí, las gurisas dejan de jugar porque no hay una remuneración y deciden agarrar otro camino o porque ven que no van a poder llegar lejos. Entonces en Malvín tuvimos una generación muy buena que se mantiene, pero hay varias en el medio que dejaron dejugar entonces por eso tenemos a las referentes como Sabina (Bello) o Flor (Somma) que pasan los 30, y después jugadoras que rondan los 20 años o menos. Lo que tiene de bueno el femenino de Malvín es que, aunque hay un espacio de edad, el proyecto es el mismo desde formativas a primera entonces todas apuntan al mismo lado, esto es una cosa que no ocurre en el masculino”, continuó comentando, sobre el tema del recambio generacional y una brecha que se generó en la edad de las jugadoras.

Serdio dice que llegó a dirigir el femenino “de casualidad” pero dejó un comentario al ser consultado por las diferencias que puede tener la práctica con chicas a la de hombres: “Desde el primer momento las traté y las dirijo por lo que son: Deportistas, son jugadoras que hacen un deporte que requiere de determinado entrenamiento. Evidentemente por un tema de fuerza física y tamaño la mujer puede ir más lento o saltar menos, pero tienen dos brazos, dos piernas y pueden hacer las mismas cosas que hacen los hombres. La exigencia es la misma y yo creo que ellas valoran mucho eso. Cuando empezamos tuvimos que romper con el paradigma del “Pobrecitas, les hacen hacer esto” o “Pobrecitas lo otro”. Pobrecitas nada, se les exige lo que pueden dar para llegar a su máximo nivel como deportistas”.

Saliendo más de lo que es el trabajo físico y entrando en lo técnico, dijo: “Hace un tiempo escuchaba a un entrenador de fútbol femenino, no quiero decir el nombre porque no recuerdo bien quién era, pero él contaba que cuando uno les da una orden a los hombres lo hacen y después podrán criticar o cuestionar, pero cuando se le da a una mujer, te da 16 opciones distintas para hacerlo y lo cuestiona. Una vez que se entiende a mi me ha resultado muy simple dirigirlas porque ya saben a dónde vamos y qué buscamos”, sentenció volviendo a hacer énfasis a que se torna mucho más simple todo cuando se trabaja con un proyecto respaldando.

Seguimos hablando sobre esos proyectos que mencionó y más específicamente si los mismos son del club o de los entrenadores. Entre alguna risa que dejó escapar, Serdio expresó: “Lo que pasa en Uruguay, y tenemos el ejemplo más claro de todos en nuestro principal deporte y nuestro principal entrenador (a saber, el “Maestro” Tabárez) es que el proyecto es del entrenador, pero no debería ser así, y tampoco es culpa del director técnico eso. Yo no contrato a un jefe de ventas para que haga lo que quiera, hay una estrategia de la empresa que da determinadas pautas. Luego yo puedo darle mi impronta y pequeños ajustes a mi manera para mejorarlo también con mi conocimiento, pero no hacer lo que quiero. Los planeamientos tienen que ser del club; yo siempre dije que los jugadores son del club, no de los entrenadores. No puede pasar que yo me vaya y conmigo se vayan seis o siete gurisas, ¿eso sería un proyecto de club? No puede ser que hoy o mañana me vaya, el proceso haya sido exitoso y lo cambiemos totalmente porque viene otro entrenador con su manera”.

“Cuando coordiné las formativas hicimos un plan de trabajo que entregamos a la directiva, esto es lo que hacemos nosotros y después le darán bola o no, pero ahí está escrito lo que hacemos. Si después de eso no te preguntan por qué a esta edad vas a enseñar esto y a tal edad lo otro, cómo van a avanzar, etc. Eso es problema de ellos, de los dirigentes del club que no quieran meterse en el tema ni saber qué hacen sus formativas, ni cómo es su proyecto, porque es suyo una vez que se empieza a trabajar, no de Serdio, de Pablo López, del “Chato” Martínez o de Dulio Acosta. El error radica en las dirigencias de los clubes que no le dan esa atención, o en el caso que hablábamos, la AUF. Si se va Tabárez, ¿sigue el proceso? ¿Y si se va un entrenador de formativas de básquet seguirán igual? Acá en Malvín hay un plan hecho y escrito. Si algún día echan a alguno, pero consideran que el proyecto es bueno, se presenta al nuevo DT y él o ella se adaptará a eso”, culminó sobre el tema con total claridad.

Hace pocos días los clubes de Liga se reunieron y comenzaron a delimitar o formar un plan de regreso a las competencias, así como un calendario, al igual que lo hará el Metro este lunes. En cuanto silencio que se venía manejando en formativas o femenino en la FUBB hasta el momento, dejó: “Lo que ocurre es que a quien no le interese debería sincerarse y decir que no le interesa el femenino y las formativas, pero no solo dejarlo aparte y preocuparse del deporte profesional que, como dicen muchos, yo no lo sé, da pérdidas. ¿Por qué no ocuparse de formativas, que da ganancia, o del femenino ya que las jugadoras no cobran? Ahí hay un tema cultural y que todos decimos que nos importan las formativas, pero nadie dice ni hace nada. ¿Por qué no comenzar si los liceos ya arrancan? Leandro (Taboada) y obviamente Sabina me han llamado muchas veces para insistir en el formato de competencia. Están todos ocupados pensando en la LUB, y deberían aceptar que no les interesa el resto, pero no hacerle creer a la gente que si”.

Tiempo atrás se manejó la chance de tomar Malvín Sur y desarrollarlo para llevar a competir al Metro, Juan Pablo cerró la charla dejando su opinión y comentario al respecto: “Ahí volvemos al tema principal. Eso no fue una idea del club sino de algunos profes, si no me equivoco Alejandro Infantosi, y luego Augusto Pons lo puso sobre la mesa. Cuando agarro la coordinación de Malvín, dirigí un tiempo los cadetes y juveniles de los Sur, y realmente me pareció que hay cantidad de gurises que van a tener un desarrollo tardío porque tienen el talento, pero no la cabida en el club. Ahí fue que más en serio presentamos la propuesta y Somma quedó entusiasmado en el momento, pero no pasó nada. Ahí es que vuelvo al comienzo de la charla: Cuando propones, das ideas, pero no hay devolución y sentís que tenés un techo y no podés avanzar más, lo mejor es dar un paso al costado. Ese proyecto era de algunos entrenadores, pero quedó en la nada y hubo algunos temas logísticos que lo complicaron también, ya que no era solo hacer un equipo sino de llevar uno a Colonia Nicolich para motivar y propiciar el desarrollo del deporte allá”.