Foto: @DefensorSp

En el día de ayer, Defensor Sporting recibió la concesión de la junta departamental para comenzar las obras de su nuevo estadio en la clásica sede de 21 de setiembre. Por esto, fuimos por la palabra de Richard Saravia, delegado del fusionado que estuvo en el proyecto desde el primer día.

Tras años de espera y mucho laburo para destrabar la situación, en el día de ayer Defensor Sporting recibió la noticia de la aprobación para las obras y reformas edilicias en la sede de 21 de setiembre por parte de la junta departamental. Según Richard Saravia el proyecto nació desde el día que Defensor Sporting dejó de jugar en Zudañez: “Hubo muchas ideas que fueron planteadas y discutidas por varias directivas, si lo mejor era en 21 o en Zudañez, si existía la posibilidad de hacerlo mismo en el Franzini, pero luego estas opciones fueron decantando en el tiempo”.

El proyecto nació hace seis años, desde la comisión de básquet de Defensor Sporting, contando con “un apoyo e impulso decisivo de la comisión social del club” que junto con la directiva de turno fueron moldeando el proyecto, tras innumerables reuniones y tramites en la Intendencia, el proyecto fue avanzando a pasos lentos, pero firmes. La necesidad de ampliar y mejorar el club para sus socios, que el básquet y otros deportes tengan un estadio donde oficiar de local y competir profesionalmente, fue la visión determinante para que todo lo planeado se comenzara a convertir en una realidad. Tras varias etapas los que estaban involucrados en el asunto “nos fuimos dando cuenta que más allá de los gimnasios multiusos, la nueva sala de aparatos y demás, el club necesitaba una ampliación y una transformación edilicia importante”. Tras varios papeleos, informes ambientales, de tránsito, reuniones con ediles y demás, el proyecto iba transitando etapas administrativas fundamentales para llegar al 4 de junio del 2020, donde oficialmente la noticia esperada llegó: “la visión de generar una transformación edilicia que modificara el club por los próximos 30 años, en el día de hoy tiene los permisos adecuados para poder llevarse a cabo”.

Con el visto bueno de la Junta Departamental, solo restan las firmas de los acuerdos para que “en octubre/noviembre se comience la primera etapa de construcción, que demandará aproximadamente seis meses”. Las reformas constan de una gran sala de aparatos de última generación, dos nuevos gimnasios con una nueva parte con vestuarios subterráneos. Luego la construcción del estadio cerrado, con capacidad para 1200 personas, tendrá una tribuna retráctil para que en el día pueda ser de uso masivo de socios y “que contará con la última tecnología, con las especificaciones sanitarias que vivimos en estos momentos, y que del punto arquitectónico cumple con estándares de calidad altísimos”.

“Generando esta restructuración edilicia, apuntamos a que los socios disfruten de un club de primer nivel, que luego de mucho tiempo Defensor Sporting tenga un estadio donde oficiar de local, para volver a generar identidad. Con el objetivo de mantener nuestro caudal social y por supuesto, con esta nueva infraestructura aumentarlo en gran nivel”. Richard Saravia concluye comentando la importancia que tiene este momento para el Defensor Sporting Club: “Es una obra que define al club en sus próximos treinta años, no solo en la vida deportiva, sino en la vida de todos nuestros socios, también siendo un elemento importantísimo para terminar de consolidar la fusión que iniciamos en el año 89”.