Luego de haber logrado dos sudamericanos al hilo, Uruguay buscaba destacarse a nivel internacional en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, un logro que hasta el momento era una cuenta pendiente.

En las ediciones anteriores (Berlín 1936 y Londres 1948), la selección logró pasar la primer ronda, pero en ambas ocasiones quedó eliminada en los cuartos de final, sin opción de luchar por alguna medalla. Otro antecedente internacional fue el primer Mundial de Básquet de 1950 disputado en Argentina y al cual los celestes estaban habilitados para disputar, ya que eran los campeones sudamericanos vigentes gracias al título obtenido en Paraguay tres años atrás. No obstante, debido a que a algunos reporteros uruguayos se les negó el visado en el vecino país, el combinado oriental se retiró del certamen, siendo reemplazado por Perú.

El anfitrión estuvo envuelto en la Segunda Guerra Mundial y llegó a participar en tres conflictos durante ese período, mayoritariamente contra la Unión Soviética. Como consecuencia, Finlandia debió pagar a los soviéticos no solo grandes indemnizaciones de guerra en forma de mercancías, sino que también concesiones territoriales, lo que llevó a los finlandeses a perder más del 10% de su tierra y su segunda ciudad, Viipuri. Esto generó una gran éxodo hacia Helsinki, donde se hizo un realojamiento en el país nórdico.

Yendo a lo estrictamente deportivo y ya con Olguíz Rodríguez a la cabeza del seleccionado en lugar de Albérico Passadore, los charrúas partieron hacia la capital de finlandesa en busca de mejorar sus actuaciones anteriores.

En una serie de cuatro grupos de cuatro, Uruguay quedó ubicado en el A, conformado por Checoslovaquia, Hungría, y Estados Unidos. Luego de un debut victorioso ante los checos y una cómoda victoria ante los húngaros, los celestes cayeron ante los norteamericanos, pero igualmente accedieron a la segunda ronda como segundos de grupo.

En esta, tocó Bulgaria, segundo del grupo B, Argentina como líder del C y Francia como primera del D. Con dos pasajes a semifinales en juego, el equipo nacional comenzó con derrota ante los franceses. Sin embargo, un triunfo contra los búlgaros y un agónico éxito frente a los albicelestes le dieron a los orientales el primer lugar del y la chance de estar entre los cuatro mejores junto la albiceleste. Del otro lado del cuadro, Estados Unidos fue cabeza de serie y la URSS clasificó como segundo, siendo este nuestro rival en semifinales.

En el penúltimo juego antes de la final, los soviéticos le arrebataron la chance a los celestes de disputar el oro, venciendolos por un ajustado score y enviandolos a jugar el tercer y cuarto puesto contra Argentina.

En el duelo ante los albicelestes, se dieron dos anécdotas muy curiosas. La primera fue que antes del encuentro, el mismo ómnibus pasó a buscar a las dos delegaciones por sus hoteles y ambas se trasladaron juntas al partido, algo totalmente impensado en estos días. Lo segundo fue el ambiente dentro de ese vehículo, ya que ante las pálidas miradas de los uruguayos, los argentinos se pusieron a cantar como ya dando por hecho que ganarían. El capitán Roberto Lovera se percató de esta actitud y lejos de entrar en dicha provocación, les dijo a sus capitaneados: “muchachos, déjenlos que canten ahora que a la vuelta cantamos nosotros”.

Imponiéndose nuevamente ante los vecinos, Uruguay logró subirse al podio junto a soviéticos y estadounidenses para así poder finalmente llevarse el bronce en este deporte, algo inédito hasta ese momento.

Otro logro a destacar fue que, al igual que en la edición anterior, Adesio Lombardo fue el máximo anotador del certamen, lo que sin dudas le dio un broche de oro a una actuación que se festejó y quedó en la historia como si fuera un título.

Resultados

Primera ronda:

Uruguay 53 – 51 Checoslovaquia
Hungría 56 – 70 Uruguay
Estados Unidos 57 – 44 Uruguay

Segunda ronda:

Uruguay 66 – 68 Francia
Bulgaria 54 – 62 Uruguay
Argentina 65 – 66 Urugua

Semifinal:

Uruguay 57 – 61 URSS

Tercer y cuarto puesto:

Uruguay 68 – 59 Argentina

Plantel

Martín Acosta y Lara
Enrique Baliño
Victorio Cieslinskas
Héctor Costa
Nelson Demarco
Héctor García Otero
Tabaré Borges
Adesio Lombardo
Roberto Lovera
Sergio Matto
Wilfredo Pelaez
Carlos Rosello