Continúa la sección de BT que pone el foco de atención sobre todos esos protagonistas silenciosos que desde fuera del rectángulo también dejan su marca. Llegó el turno de los nutricionistas, estudiosos de una ciencia del deporte que desde hace unos años ha ido ganando su lugar para convertirse en una necesidad indiscutida de planteles y deportistas profesionales.

Mucho habrá cambiado desde los comienzos de la nutrición deportiva en el Uruguay, Patricia Janson (actualmente nutricionista del Club Biguá de Villa Biarritz) aclara que no es la primera nutricionista trabajando en el deporte del país, pero casi. Sus inicios fueron junto a su colega, la Lic. Grosso, en la preparación de deportistas uruguayos para los JJOO de Barcelona 92′. Asegura que desde entonces, la experiencia comprobó la importancia de una adecuada alimentación para acompañar el entrenamiento deportivo y optimizar rendimientos, visibilizando la necesidad de contar con especialistas.

Emiliana Clemente trabaja con los planteles de Defensor Sporting Club de básquet, y también con las selecciones uruguayas, y agrega que desde que se comprobó que algunas enfermedades se ven afectadas en un 100 % por la alimentación, los deportistas y la gente en general tomaron más conciencia en cuidar su calidad de vida. Hoy casi todos los deportistas tienen algún contacto con nutricionista para saber qué les conviene, y al ver que se sienten mejor se interiorizan un poco más. Está comprobado que el rendimiento del deportista tiene tres pilares: el entrenamiento (físico y mental), el descanso y la alimentación. El joven nutricionista Rodrigo Vázquez, lógicamente cuenta con un poco menos de experiencia, pero no por ello menos valiosa; desde la Liga 17-18 a la fecha, trabajó en el Club Malvín junto a Santiago Albín, que es el nutri titular y también trabaja en el fútbol en Montevideo Wanderers, entre otras experiencias. Vázquez añade que no sólo en el deporte se le está dando más importancia a esta ciencia, sino que toda la gente consulta más con el nutricionista o adquirió el hábito que era algo raro, hay una mayor cultura de la vida sana y eso nos da un papel más importante.

La labor del nutri

Todos coincidieron a grandes rasgos en dos grandes ramas de la nutrición deportiva que son la educación alimentaria y la parte más clínica o técnica. La primera como su nombre lo indica, consiste en brindarle a los jugadores conocimientos teóricos y herramientas tales como los grupos de alimentos, que nutrientes tienen y para qué sirve cada uno en la vida o en el deporte, cómo esto puede llevarlos a rendir más en la cancha en base a lo que consuman.

La parte más clínica comienza con una medición llamada antropometría de cada jugador (estudio de la conformación corporal), que arroja como resultado cuánta masa muscular tiene, cuanta masa ósea y cuánta grasa. Eso se compara con el prototipo ideal del deporte y posición del jugador para valorar junto al preparador físico y/o cuerpo técnico, de qué manera puede modificar su cuerpo para mejorar su rendimiento deportivo.

Vázquez aclara que: “Antes que nada somos parte del cuerpo médico, una pata del equipo multidisciplinario que debería tener cada plantel, y nuestro trabajo está muy conectado con los profes. Las dos ciencias están muy ligadas y ellos son nuestros aliados porque tienen mucho más contacto con los jugadores día a día, y remata con una frase de manual: “la nutrición se pone a disposición de la educación física, y esta a las demandas del deporte en cuestión”.

Janson trabaja hace diez años en Biguá y asegura que ese tiempo ha sido importante para afianzar una relación de confianza mutua clave para trabajar en coordinación con cada cuerpo técnico, y recalca que todos le permitieron desarrollar su profesión con gran satisfacción, dándole un lugar integral en los procesos. No concibo el trabajo aislado de los objetivos del deportista, que necesariamente contemplan la coordinación con todos los que lo rodean, no solamente el cuerpo técnico, sino también la familia y el club, añadiendo además la incidencia del grupo familiar como ayuda o sostén.

“Se hace 100% en coordinación con profes, entrenadores e incluso psicólogos. A veces considerando el rival, por ejemplo, ante equipos del exterior que tienen mayor tamaño se opta por algún kilo más. O puede ser que en cierto punto los cambien de posición y los necesiten más livianos y rápidos”, señala Clemente. 

El poder de la nutrición deportiva en grandes y chicos

La nutrición impacta muchas cosas, normalmente lo vinculamos más al rendimiento físico, pero es mucho más que eso, como dice Emiliana: “Hasta el cerebro tiene como combustible los carbohidratos, tanto lo físico como lo intelectual se ve afectado por lo que uno consuma. En cifras, dicen que la nutrición afecta en un 70% el rendimiento de un deportista. Lo más visible puede ser velocidad en cancha, altura del salto, punto de fatiga y mejor recuperación con una buena hidratación, pero como especifica Rodrigo hay una parte quizás menos visible pero no menos importante, que es que el jugador se sienta con más energía día a día, un mejor ánimo que lo lleva a entrenarse mejor y perfeccionarse más.

Patricia lo explica de una manera bastante gráfica. Con el combustible adecuado la “máquina” funciona mejor, y al ser el cuerpo su herramienta de trabajo, cuidarlo es indispensable y fundamental para su desarrollo como profesional y como persona. Cuanto antes entienden el alcance de un estilo de vida saludable los beneficios serán mayores: “con ese convencimiento trabajamos en Biguá desde las formativas de básquetbol y todos los deportes federados del club”.

“Es muy importante que se empiece a educar lo antes posible en formativas a esos chiquilines o chicas a que adquieran buenos hábitos para tener un buen desarrollo en la etapa de la vida que más crecemos, de los 9 a los 21. Además, si logran una buena educación ya los acompañará toda su carrera y será fundamental para que el jugador se pueda manejar con mayor independencia y no modificar mucho su dieta”, asegura Vázquez, y Clemente además de coincidir desliza una crítica constructiva: veo una carencia importante en escuelas y colegios, no hay educación alimentaria desde edades tempranas. Los hábitos son más fáciles de formar cuando somos chicos, para creer algo es importante conocer el porqué. Sería importante que el chico pueda ver esos objetivos a largo plazo”.

Preparación y recuperación

Antes de un importante gasto de energía como un partido, el jugador debe alimentarse con un aporte suficiente de “combustible” que le permita llegar de la mejor forma física y mental. Patricia apunta a alimentos que el jugador consume habitualmente y sabe que “le caen bien”, en la cantidad necesaria. La pasta es el clásico en la ingesta hasta cuatro horas antes del partido, y durante el mismo, los jugadores de mayor desgaste deben reponer agua y azúcares. Rodrigo va por la misma línea y agrega algunas variantes como pescado o pollo y arroz sustituyendo la pasta, y explica que: el carbohidrato es como el combustible del músculo y la proteína es como el ladrillito. Cuando hacemos ejercicio tienden a tener pequeñas rupturas, y estas proteínas ayudan a repararlas”.

La llegada con el jugador

Emiliana Clemente asegura que el jugador casi siempre está dispuesto, porque sabe que esto incide en su rendimiento. Poquísimas veces se topó con jugadores que no estaban muy afines, y terminaron dando el brazo a torcer al ver que sus referentes en el deporte trabajaban con planes nutricionales para acercarse a sus objetivos, y se contagiaron el hábito.

Vázquez opina que hay varios niveles dentro de los jugadores, están los más meticulosos y cuidados con lo que comen, mientras otros no tanto: “En estos casos es importante ganarse su confianza, que entiendan que estás para ayudarlos a mejorar, más allá de controlarlos”.

“Los deportistas son muy receptivos a todo lo que los pueda ayudar a mejorar su rendimiento, asegura Janson, y en la medida que las indicaciones nutricionales se traducen en resultados positivos, la adhesión es mayor.

Los especialistas señalaron que muchas veces no se tienen suficientes instancias con los deportistas, por lo que hay que aprovechar cada oportunidad al máximo.