Seguimos charlando con los jueces de nuestro básquet y esta vez salimos de los conocidos nombres para hablar con una pareja formada por el deporte y la pasión con el arbitraje: Álvaro Aunchayna y Florencia Paz, pieza fundamental de la Escuelita de UJOBB .

Lejos del fin de hablar de finales en el Palacio Peñarol, o partidos en el Antel Arena fuimos muy bien recibidos en casa de Flor y el “Dulce”, una pareja que tomó el arbitraje y la formación de chicos tan en serio que crearon la escuelita de básquet de UJOBB, así como fueron parte de una serie de hechos increíbles y experiencias inolvidables en su formación. Tal vez Florencia fue quien mejor resumió horas de charla en pocas palabras: “No todo es FIBA, no todo es Liga”.

Sus inicios…

Siendo jugador a temprana edad e hincha de Olimpia, Álvaro comenta que tras algunos años picando la naranja, ésta lo dejó a él, antes que él a ella, dejándolo junto con algunos amigos sin saber qué hacer: “Todos los gurises que jugábamos en el club nos juntamos en una plaza y vimos dos opciones: Nos vamos para Sayago, o hacemos un club. Dijimos de hacer un club de básquet, agarramos y nos fuimos a Olimpia a hablar con los dirigentes y preguntarles qué se necesitaba, nos dijeron que estábamos locos, que era imposible. Cerca de ahí estaba el club Libertad Colón, que era solo de fútbol, pero fuimos a hablar con ellos y plantearles lo que queríamos hacer. Cuestión que conseguimos todo y el último día, en la última hora permitida para anotarse llegamos a la FUBB: – ¿Qué vienen a hacer muchachos? – Venimos a fundar un club de básquetbol. – ¿Quieren un pase? – No, no. Venimos a fundar un club de básquetbol. El más viejo de nosotros tenía 25 años, no podían creer que tuviéramos todo lo necesario, el efectivo y personería jurídica. En la Federación se miraban sorprendidos”. Tras esa locura Álvaro se convirtió en su presidente, entrenador y lo que se necesitara. También pasó por Las Bóvedas, Stockolmo y Cordón, pero aclarando que “dirigir un equipo no es lo mismo que enseñar”. Terminó el curso para juez, pero rechazó el llamado durante algunos años, ya que puso la conducción técnica sobre el arbitraje, cosa de la que “me arrepiento porque de haber comenzado antes seguramente hubiera llegado a arbitrar Liga Uruguaya, pero de todas formas el básquet es algo que llevo en la sangre, y del lugar que sea me gusta formar parte”.

Florencia es otra a la que el básquet la ha acompañado desde siempre y a la que una “desgracia”, si se le puede llamar así, le permitió encontrar su vocación: “En mi caso vengo de familia de Goes. Nací a dos cuadras de ahí. Mi hermano jugó unos años y mi madre era fanática, entonces en casa los domingos era formativas y entre semana ir a ver al primer equipo. El básquetbol es algo que heredé, se veían partidos en casa, comentábamos todo, nos quejábamos, pero llegó un punto en el que me di cuenta que me gustaba verlo más desde afuera y no como hincha. En 2015 me quedé sin trabajo y me puse a buscar algo que involucrara la actividad física, vi un llamado de la FUBB para árbitros y me mandé de careta, con lo que había aprendido en casa”.

Sobre ese cambió de un lado de la baranda al otro, confesó: “Me daba vergüenza ir a ver los partidos con mi madre a veces, trataba de sentarme un poquito más lejos y decir: no vine con esta señora (risas). Ella lo vivía con la pasión con la que un hincha de Goes vive un partido, y yo igual, pero una vez que pasás a arbitrar, formás parte de un equipo distinto”.

Ping Pong: Florencia Paz

Mejor Partido: Trouvile vs. Biguá Sub 20 con tres períodos extras. Ese partido fue con Álvaro.

Peor Partido: Tabaré vs. 25 de agosto Sub 20.

Jugador más complicado que te tocó arbitrar: No hay ninguno en especial en formativas.

Hincha de: Soy del Club Atlético Goes.

Terna Ideal:  Sería con Maxi Vázquez, Alejandro Sanchez Varela si se pudiera y yo.

Un partido que te gustaría arbitrar: Malvín vs. Defensor por la Liga Femenina de Básquet.

La escuelita y sus milagros…

Con la intención de enseñarle a los chicos la historia y reglamento del básquetbol, así como hacerlos jugar, pero “sin competir, y sin puntajes” surgió la idea de la escuelita. Una historia en la que tanto Álvaro como Florencia comentan que “se alinearon los planetas para que todo se diera como se dio”, y en la que también se unieron la UJOBB, la FUBB, personal de recaudación y porteros.

El primero de estos milagros es, sin dudas, el haber conseguido el espacio físico: “Favio Ottonello nos hizo el contacto con Daniel Leites, de la intendencia, y después de 37 llamadas que le hice” –dice Álvaro riéndose- “nos dio bola y nos reunimos. Dos días antes a esa reunión con Flor hicimos el proyecto formal en el que pusimos a un montón de jueces que ni enterados estaban de su participación: “Este enseñará esto, este lo otro”. Llegamos allá y Daniel nos pregunta qué queríamos. Le cuento la idea, el proyecto y le digo: Queremos un lugar céntrico para reunirnos y con una cancha atrás para poder hacerlo gimnasio. “¿No querés algo más? – No, ahora está bien” le digo”. En cuestión de semanas recibieron mensajes y llamadas confirmando que ese lugar estaba y que les habían ganado a otros 20 proyectos: “Cuando me llamaron pensé que era joda, le digo a Flor: Mira amor, nos quieren embromar. Yo ni siquiera sabía que habíamos estado compitiendo con alguien, pero ese lugar se obtuvo”.

Luego de la participación de muchas personas, preparación de carteles y folletos a mano, pintura y remodelación llegó la hora de inaugurar la escuelita: “No esperábamos la repercusión que tuvo, llegamos a casa y no lo podíamos creer. Nosotros comenzamos un 20 de enero a las 18:00, 15 minutos antes estábamos nosotros, Henrique Ferreira y un portero, solo se escuchaban los pajaritos. De un momento al otro yo no sabría decirte de dónde, pero salían niños de todos lados” cuenta Aunchayna y Florencia agrega: “Yo los estaba recibiendo y la cola daba vuelta el club Buceo, fue una locura”.

La cantidad de chicos llegó a ser tan grande e inesperada que con diez balones no alcanzaba para enseñar y terminaron su primera clase de básquetbol con globos. “Esas pelotas las había comprado la UJOBB, pero salimos a buscar más. La Federación donó diez más y de ahí empezamos a juntar de todos los clubes”.

La escuelita no sólo funciona con 100 chicos de la zona sino también con 40 con capacidades distintas con los que el “dulce” y Florencia se plantean formarlos como árbitros: “Esto es inclusión pura” comentan y cuentan que todo “surge gracias al compañero José Gallo, quien luego de arbitrar un partido de la Liga inclusiva entendió que nosotros en la escuelita podíamos formar no solo jugadores y personas, sino también árbitros, ya que el respeto y amor que tienen estos chicos es enorme”. Álvaro también agrega entre risas que lo primero que se les enseña es que “al árbitro no se le reclama nunca”.

El proyecto causa fuerte impacto en que varios actores del básquetbol que forman parte. Para los jóvenes que asisten, no solo se aprende del deporte y su historia sino también han tenido charlas sobre higiene bucal, se les ha conseguido calzado a aquellos más vulnerables, los han visitado jugadores de selección, así como históricos. Uno de los mayores favorecidos es el barrio.

El encuentro de mini básquet de Flores…

Antes de cambiar rotundamente del tema y para poner en perspectiva el impacto del “Dulce” a través de los años, el histórico campeonato de mini básquet de Flores en 2016 llevó su nombre. Tanto él como Florencia siguen asistiendo y confesaron que quieren ir tras una nueva locura: “Este año si se puede vamos a tener 24 horas de básquetbol ininterrumpido, y el año que viene vamos a llamar gente del Guinness y vamos a cumplir 50 horas, para quitarle el récord mundial a Argentina de mayor cantidad de tiempo jugando”.

Ping Pong: Álvaro Aunchayna

Mejor Partido: Sparta vs. Atenas en la presentación de la Liga de Minas, con Aldo Dos Santos.

Peor Partido: Olivol vs. Montevideo U18. Ese no era mi partido pero la jueza asignada estaba sola y decidí colaborar al acompañarla en el arbitraje. Fue un juego complicado.

Jugador más complicado que te tocó arbitrar: Gastón Paez

Hincha de: Soy del Club Atlético Olimpia.

Terna Ideal:  Sería compartiendo con Martín Rial y Carlos Romero.

Un partido que te gustaría arbitrar: Un clásico de Liga entre Aguada y Goes.

Sobre el mini básquetbol y el proyecto de la escuelita Florencia también afirmó que “Ricardo Vairo le dijo a Álvaro que hacen falta más proyectos como este. Siento que las piramides están invertidas, si queremos llegar a tener una LUB, torneos FIBA, elite, todo arranca desde las formativas, y si no tenemos no hay más nada. No todo es Liga, no todo es FIBA. Cuando tu cabeza es ir a un Mundial y ver una jugada 25 veces estás lejos de la formación de chicos”. Al conversar sobre la creación de la mesa de Mini básquet se lamentaron por no tener un juez en dicha organización.

La pandemia y el seguro de paro…

Es casi imposible hablar con un árbitro sin consultarle por su situación laboral en la pandemia, realidad que hizo saltar diferencias dentro del gremio, así como incongruencias en los resúmenes de la FUBB: “Se supone que nosotros somos jornaleros, pero cuando todo esto sucedió y vamos a ver nuestros recibos de cobro nos dimos cuenta que desde hace diez años la Federación nos tiene ante el BPS en la categoría T.R. 1, o sea como mensuales, por lo cual nos correspondería un seguro de paro. Resulta que cuando llegó la pandemia, en ese mismo momento a la Federación se le ocurrió casualmente corregir ese error y nos devolvieron a jornaleros, dejando a la mayoría de nosotros fuera del mínimo de jornales. Se dijo que más del 60% estaba en el seguro, pero eso es mentira” explica Florencia mientras alega que al organismo del básquetbol no le costaba nada mantenerlos así con objeto de ampararlos en esta época difícil.

A dicho comentario el “Dulce” agregó que él simplemente dio a conocer la situación a sus compañeros, que tenían derecho de saber cómo figuraron para el BPS durante años: “Di algunas ideas para apoyar a nuestros compañeros, desde UJOBB se me dijo que por mi culpa todos pensaban que eran mensuales; y se me acusó de comunista y gremialista”, motivo que resultó en la renuncia de Aunchayna de la UJOBB.

Pese a entredichos y comentarios reconocieron la disposición de Vairo para escucharlos y negociar, así como de la FUBB que junto a la empresa Tenfield proporcionaron canastas para las familias, no solo de los árbitros sino de otros actores del deporte.

Dejando de lado este hecho puntual, las conversaciones con el BPS, así como con la FUBB dejaron a entrever otras situaciones que se vienen arrastrando y demuestran la realidad de nuestro básquet: “Ante el Ministerio de Trabajo estamos bajo la carátula de deportistas profesionales, punto del que estamos muy lejos. Además, para eso se requiere un contrato con la FUBB, el cual no existe. Desde que dejamos la escuela de árbitros se genera un vínculo laboral pero no hay tal contrato” dice Florencia.

El trato hacia los árbitros en formativas…

Sobre esta situación de vulnerabilidad Aunchayna también abrió la cancha, fue hacia los clubes y la realidad de formativas: “Uruguay es difícil para arbitrar, si somos tres millones de habitantes, somos tres millones de técnicos y jueces. Lo que pasa en el fútbol, pasa en el básquet. Es difícil porque últimamente la imagen del árbitro se ha ido degradando poco a poco. En formativas te protesta la mamá, el papá, el tío y el hermano. Todos te protestan, y lo peor es que hasta el reglamento. Una cosa es lo que dice la letra fría, y otra es el espíritu”.

La jueza acotó que “si bien nos encanta arbitrar en formativas y es algo vocacional, para mí que estoy en formación se me dificulta para progresar ya que hay muchas cosas que no se pueden ver o que no sirven para afinar el ojo. Los juegos de básquet real a veces son pocos y distanciados. Habría que encontrar un equilibrio”.

Si hay una habilidad que el Dulce tiene y reconoce es la de enganchar temas, cambiarlos o retomarlos, por lo cual siguió con su comentario previo, fue crítico y agregó: “¿Conocés algún club que no se queje de los árbitros? ¿Qué no reclame? No hay uno. Nos exigen, reclaman y hasta juzgan, pero ninguno es capaz de pensar en nosotros. Sacando a los clubes de Liga, los invito a pedir permiso para conocer un vestuario de jueces, se van a sorprender. A veces debemos pedir, aunque sea una silla para descansar entre partido y partido. O hacemos cuatro encuentros y ni siquiera nos preguntan si necesitamos algo”.

Florencia también añade que en el caso de la mujer es aún más grande ya que necesitan su espacio para cambiarse de camiseta o bañarse. Y se hace muy complicado.

La mujer y el arbitraje…

El desenlace de la charla estuvo a cargo de Paz, quien no dejó pasar la chance de recordar a sus compañeras: “Mi idea es que se abra el abanico, que se sepa más allá de las caras conocidas en el arbitraje, que somos 11 árbitros mujeres: Cuatro en la categoría de formativas que somos Angela Quesada, Yamila Ferreira, Beatriz Taboas y quien habla. En la categoría D1 están dos que son Sandra López y Virginia Pereyra. En la N2 están Aline García y Valentina Benítez y en N1, como ya sabemos, están Vivian García, que además fue la primera arbitro mujer internacional del país, Alejandra Godoy y Valentina Dorrego”.

“Así como el básquetbol femenino está creciendo, de la misma manera o a la par debería crecer el arbitraje femenino. Somos 11 mujeres en 112 jueces, es una cuota mínima. Necesitamos ser más para que el foco y la atención sea mayor. La igualdad no es que dirija una terna femenina, un partido de liga femenina, la igualdad es que podamos dirigir cualquier partido”, sentenció, y dio fin a una extensa charla, pero en la que vimos la otra campana, y la vida de muchísimos otros jueces que no conocemos y son un pilar fundamental en la formación de jugadores, personas y de nuestro básquetbol en general.

Ping Pong: Florencia Paz

Mejor Partido: Trouvile vs. Biguá Sub 20 con tres períodos extras. Ese partido fue con Álvaro.

Peor Partido: Tabaré vs. 25 de agosto Sub 20.

Jugador más complicado que te tocó arbitrar: No hay ninguno en especial en formativas.

Hincha de: Soy del Club Atlético Goes.

Terna Ideal:  Sería con Maxi Vázquez, Alejandro Sanchez Varela si se pudiera y yo.

Un partido que te gustaría arbitrar: Malvín vs. Defensor por la Liga Femenina de Básquet.

Ping Pong: Álvaro Aunchayna

Mejor Partido: Sparta vs. Atenas en la presentación de la Liga de Minas, con Aldo Dos Santos.

Peor Partido: Olivol vs. Montevideo U18. Ese no era mi partido pero la jueza asignada estaba sola y decidí colaborar al acompañarla en el arbitraje. Fue un juego complicado.

Jugador más complicado que te tocó arbitrar: Gastón Paez

Hincha de: Soy del Club Atlético Olimpia.

Terna Ideal:  Sería compartiendo con Martín Rial y Carlos Romero.

Un partido que te gustaría arbitrar: Un clásico de Liga entre Aguada y Goes.