Otro caso de violencia racial sacudió a Estados Unidos el pasado lunes, donde un hombre negro fue asesinado y la voz de la comunidad NBA se manifestó al respecto. 

El pasado lunes George Floyd, de 43 años, fue arrestado y posteriormente asesinado por la policía de Minneapolis, en Estados Unidos. El video de la muerte del ciudadano afroamericano a manos de un oficial blanco se viralizó en las redes y generó repudio inmediato. Según lo que indica la justicia, Floyd se encontraba en la parte trasera de un vehículo, presuntamente bajo el efecto de drogas y detenido por un supuesto delito de “falsificación”. 

En la filmación se puede ver como el policía inmoviliza a George colocando su rodilla sobre el cuello del arrestado, quien, según lo que muestra el video ya estaba esposado y no se resistió en ningún momento. Floyd repite varias veces: “No puedo respirar” mientras que su nariz sangra y luego de algunos minutos culmina desmayado en el piso. Fue trasladado al hospital donde finalmente murió a causa del asfixio. El asesino Derek Chauvin y su compañero de patrulla Tou Thao solamente fueron despedidos de sus cargos, aguardando lo que dictamine la justicia. 

En las últimas horas ha generado la protesta y manifestación de muchas personas en el Mundo, incluyendo a jugadores NBA.Stephen Jackson, ex player de Golden State, San Antonio y Detroit, entre otros, era íntimo amigo de la víctima y publicó un emotivo mensaje en su cuenta de Instagram, donde manifiesta que consideraba a George “su gemelo”y pide que “debe haber justicia”. LeBron James también se manifestó en contra del lamentable suceso y posteó la imagen del incidente con la frase “¿Entienden ahora? ¿O todavía se ve borroso?”. 

Estos casos de racismo policiaco son incontables y no son nuevos. En 1973, en Atlanta, un niño negro de tan solo 10 años fue asesinado por un policía blanco que finalmente terminó absuelto. Otro caso de renombre fue el de Eric Garner, quien también fue asesinado en 2014 por la policía de Nueva York, implorando que lo dejaran respirar. Tras cinco años de investigación el gobierno de EEUU decidió no presentar cargos ante su muerte. En ese entonces, los jugadores NBA también se pronunciaron, utilizando camisetas de calentamiento con la frase “I can’t breathe” (no puedo respirar) en alusión al hecho. 

En 2018, Sterling Brown, base de los Milwaukee Bucks en aquel entonces, también sufrió un acto de racismo por parte de la policía de la ciudad al ser detenido, tacleado y electrocutado por cinco oficiales, que inicialmente lo habían parado por estacionar mal su vehículo. Una vez más, las causas en contra de los policías en cuestión fueron archivadas pese a la explosión mediática y las denuncias de Brown. 

Estos crímenes muestran el lado más vil y despreciable del ser humano. Dejando en claro que pese a los años y el cambio de mentalidad que han tenido las personas respecto a la discriminación y el racismo, aún queda mucho por hacer. El odio y la injusticia sigue latente, lo que más alarma es que continúa proviniendo de las autoridades que deberían asegurar todo lo contrario. Hoy los jugadores tienen el poder de manifestarse y gracias al alcance de las redes sociales pueden difundir un mensaje que antes no era escuchado: el de la igualdad. 

“Nuestras vidas comienzan a perder valor el día en que empezamos a callar las cosas que importan” – Martin Luther King.