Juan Rovira fue cesado de su cargo como director técnico de Biguá del plantel principal y de las categorías formativas más grandes. Tras su salida del club que lo vio crecer conversó con Básquet Total sobre lo acontecido.

La noticia de las últimas horas ha sido la salida de uno de los referentes e ídolos de la institución de Villa Biarritz y lo sucedido fue un sacudón para el ambiente del básquet: “La verdad que si pienso las últimas charlas que tuvimos con los dirigentes previo a que terminé el campeonato vi que estaba esa oportunidad. También se había hablado de todo el trabajo que se había hecho antes, a lo largo de muchos años y a un largo plazo. De trabajar muchas cosas que no se ven y sobre todo el trabajo individual de los juveniles y de los sub-23 pensando en un futuro. Pero, por un lado, por la parte deportiva, no me sorprende porque fue un año que fracasamos. Por la parte de pensar que era a largo a plazo sí. Me sorprendió porque pensé que esto estaba empezando y era parte de un proceso”.

Consultado sobre los fundamentos expedidos por parte de la directiva por los cuales se da la salida fue conciso: “el único motivo que me dieron fue la mala campaña deportiva de este año. Por eso me sorprendió un poco. Se había hablado de viajes, de jugadores en el futuro, se había hecho una planificación, pero me llamaron y me informaron que el mal año que tuvimos llevaba a que preferían buscar otro entrenador”.

Biguá se ha caracterizado por ser una institución modelo a seguir a nivel de formativas y Rovira era uno de los grandes responsables. Su incesante trabajo en estos rangos de edades no alcanzó para mantener su puesto de trabajo: “como lo digo todos los días porque fue así que lo fuimos planificando: los últimos dos años fue el cuadro que puso más sub-23 en cancha por minutos y con mucha diferencia. Este año Trouville fue el mejor y los puso más minutos, pero Biguá siempre estuvo en un lugar de la tabla difícil, siempre luchando para entrar a playoffs como este año y el pasado e igual fue el que puso más minutos a sus sub-23. Entonces nosotros habíamos entendido que teníamos que seguir intentando que los sub-23 tuvieran minutos y también tener buena campaña. Se ve que yo no entendí bien o la idea cambió a último momento. No me lo esperaba, he hablado este tema con dirigentes y tampoco lo tienen claro. Unos dicen que hay que ganar y otros piensan que hay que ver el tema del futuro. Es un tema que no está muy claro y eso llevó a no tener una buena liga, que no la tuvimos, y que nos jugara en contra”.

El periplo del Sapo en Biguá data de la década del 80 con una única salida para defender otra camiseta. Su historia de amor con su institución llegó al punto final a nivel profesional y esa sensación es totalmente nueva y extraña: “yo llegué a Biguá a principios de los 80, nunca dejé de ser socio, de aportar en distintas cosas y en el 87 empecé como jugador de formativas y hasta el 2002, que fui a Aguada un año, nunca me había ido a ningún lado. Me fui ese año a Aguada, luego volví a Biguá, el último año lo jugué en Tabaré y yo ya estaba con las formativas del club, en el 2011. Desde el 80 y poco hasta ahora, el único año que me fui fue en el 2002. Ahora pensar en no estar en Biguá es un golpe duro, pero cuando empecé a ser entrenador sabía que podía pasar esto. Ahora hay que acordarse de las cosas lindas, de la gente que se portó bien con uno y ver que viene en el futuro. Hay que seguir estudiando, seguir mejorando y ver donde tengo la próxima posibilidad”.

No caben dudas que su corazón siempre estará arraigado y pertenecerá al equipo de Villa Biarritz, pero su futuro como entrenador en jefe podría estar en otro equipo: “yo soy entrenador de basquetbol y con Juan Pablo Da Prá desde hace mucho tiempo veníamos hablando este tema. Vamos a ver qué posibilidades hay. Ahora yo soy un entrenador libre y veremos si hay ofertas, cuales hay, que proyectos existen y con Juan Pablo lo tomaremos o no. Ahora voy a seguir mi carrera fuera de Biguá. El cuadro que confíe en mí y que crea que yo le puedo dar algo, la verdad voy a estar feliz de hacerlo”.