Foto: Federico Gutierrez – La Diaria

Luchar por lo de cada uno, pelear por los que nos pertenece, celebrar por lo conseguido y seguir buscando lo que aún no. Insistir, persistir y nunca desistir. El PIT-CNT optó por realizar una caravana en vez de sus clásicos puntos de encuentro, teniendo en cuenta la coyuntura mundial, y la multitud se hizo sentir. Banderas haciendo referencia a sus sindicatos, puños en alto y muchas ganas de seguir surcando el camino en busca de la obtención de más derechos.

Entre tantas imágenes y fotografías de lo que aconteció el viernes 1º de mayo, apareció una cara conocida. Bicicleta, remera haciendo referencia a nuestro básquet, lentes de sol para cuidar la vista mientras que el astro rey iluminaba a los trabajadores, barbijo para prevenir contagio del Covid-19 y el puño más arriba que el de todos. Detrás de toda esa indumentaria estaba Camila Panetta, representante de la Selección Uruguaya y jugadora del Defensor Sporting Club.

Para la tranquilidad de los lectores, cabe destacar que está columna no intenta pararse de un lado o del otro de la vida, ni mucho menos. Simplemente es una instancia de la realidad donde en ella, estuvo representado el pensar de varios y varias protagonistas de nuestro medio. Desde el utilero, canchero o limpiador que fue el primero en llegar y el último en irse, hasta el jugador mejor pago de nuestro medio. Y más aún, a las mejores jugadoras de nuestro medio que de remuneración, se habla poco.

“La noche anterior no dormí. Me levanté, desayuné y les dije que me iba a la marcha. Ellos hasta ese momento no sabían que iba a ir. Agarré la bicicleta y me fui hasta La Teja que era uno de los puntos de donde salía la caravana”. Durante su viaje hasta uno de los barrios más populares que tiene la capital, recordó que “nunca se sintió sola” durante su viaje.

Esta lucha toca la fibra más íntima de todos los protagonistas y esa iniciativa propia es una de las tantas cosas que le inculcaron desde su niñez: el pensamiento propio. “En mi familia nunca me dijeron que tenía que hacer una cosa u otra. Me salió hacer eso y por eso tomé esa decisión. La caravana tuvo un sentimiento particular porque en mi entorno familiar siempre se pedaleó, tanto en manifestaciones como en la dictadura. Yo aprendí de las historias de mis viejos y mis tíos”.

Sus ganas y su compromiso con la causa llegaron al punto de la emoción cuando miraba hacia el costado: “Ver personas mayores pedalear al lado mío me llamó la atención. El estar tan involucrados con la causa y metiendo fuerza en la bici donde habían subidas que no eran pavadas”. Cuando de a poco se iba llegando a uno de los puntos de encuentro la fuerza y el compañerismo crecía aún más: “Agarramos Agraciada y me emocioné más. Llegaban las motos y los autos y te gritaban “vamo arriba”, “fuerza compañera”, las bocinas, los gestos, las sonrisas que sin palabras te decían “estamos unidos, va a salir todo bien”. Eso es emocionante, de ver cómo nos apoyamos en este momento bastante complicado”.

La imagen repetida durante toda la caravana fue el puño en alto de todos los protagonistas “eso representa la unidad y la fuerza, y no es particular ese gesto, significa mucho, “fuerza que tenemos que estar unidos todos”. En casi toda la marcha estuve así, de mostrar en cierta manera que no tenemos que bajar la mano”.

Dentro de su preparación previa a la caravana, fue una remera de la selección uruguaya para que la acompañe en su travesía: “en ella están representados todos los basquetbolistas uruguayos y que estamos en esta lucha. Sé que muchos no comparten la postura pero hay una gran cantidad que sí. Yo representé a esa cantidad que muchos apoyan”.

En este tipo de manifestaciones suelen aparecer personajes de todos los ámbitos sin hacer excepciones en el entorno deportivo: “Los deportistas deberíamos estar más involucrados ya que tenemos un medio más grande para aportar. Más allá de esto, cada vez somos más lo que nos involucramos y un claro ejemplo es la BUA, que cada vez está más fuerte. Yo no puedo obligarlos, cada uno sabe que hace y que no, creo que no está bien obligarlos pero tampoco voy a decir que no me gustaría que se involucraran más”.

Un 1º de mayo particular, pero que volvió a dejar un mensaje claro de unidad y un esfuerzo extra por parte de los trabajadores. “Ver a toda esa gente que apoyó es increíble, dejamos claro que estamos unidos y con fuerza, te emociona. No marchamos por uno mismo si no por el prójimo” sentenció. Panetta culminó trayendo a la cuestión a murga Metele que son Pasteles con una frase de su espectáculo 2020: “¿Luchar por tus derechos, no es una cuestión de conciencia?”