La Liga Femenina de Básquetbol no ha comenzado aún y el motivo no es otro que lo que todos ya conocemos: la pandemia del COVID-19. Ante esta situación, Básquet Total salió a buscar las palabras de las protagonistas para saber cómo lidian con todo esto que está sucediendo.  En esta ocasión, dialogamos con representantes Aguada, Yale, Malvín y Remeros.

Daniela Larrosa – Aguada

La suspensión de la actividad llegó en un momento complicado para las aguateras: “Veníamos muy concentradas. Habíamos tenido siete bajas del año pasado y tuvimos que armarnos de nuevo como quien dice. Estábamos todas muy enfocadas en conocernos y aprender las jugadas del técnico”.

A pesar de esta situación, y de que las condiciones para poder entrenar no son las mismas, las chicas han encontrado la forma de poder seguir con su entrenamiento: “Usamos la plataforma Zoom para entrenar desde nuestras casas 3 veces por semana. Arrancamos con 40 minutos de físico y 40 minutos de entrenamiento con pelota básicamente. Recibimos de los profes videos con distintos tipos de entrenamientos físicos para no perder lo que habíamos hecho en enero y febrero. El trabajo del cuerpo técnico de Aguada es realmente muy valioso para nosotras”.

En Aguada lo tecnológico no es importante solamente por los entrenamientos, sino también de gran utilidad para lo humano: “Al haber muchas chicas nuevas en el equipo, nos seguimos conociendo por el grupo de Whatsapp y nos vamos motivando para que no decaiga esto. Estamos deseando poder volver a las canchas con muchas ganas”. 

Victoria Alvez- Yale

Otro equipo que se preparaba con muchas ganas era el de Jacinto Vera, pero quedó trunco: “Este parate afectó bastante en cuanto a como nos estábamos preparando, principalmente porque somos un grupo nuevo, más allá de que hay muchas U19 que venían jugando juntas. También nos sacó tiempo para seguirnos conociendo tanto como en grupo, como en lo colectivo dentro de la cancha”.

En lo que refiere  a la continuidad del entrenamiento, comentó: “La profe nos ha mandado algunas rutinas para que hagamos en casa y  cada una de nosotras, tiene una base de lo que puede hacer y lo que tiene al alcance para moverse”.

Dentro de tanta negatividad, las chicas de Yale destacan la unión y transitan esto juntos: “Con respecto al grupo, veníamos conociéndonos porque somos muchas nuevas este año. Es importante decir que a pesar de este parate el grupo está unido y nos estamos conectando entre nosotros. Tenemos muchas ganas de volver a las canchas y reencontrarnos, pero con la conciencia de la importancia que tiene quedarnos en casa en este momento”.

Ailen Sosa- Malvín

A un gigante dentro del basquetbol femenino, esto no sólo lo afectó por lo local sino que también en lo internacional: “Sin dudas que afecta bastante porque se pierde continuidad en los entrenamientos tanto en lo grupal como en lo individual, ya que este año teníamos muchas expectativas en el Sudamericano que íbamos a tener, tanto Malvín como Defensor Sporting, además de otros viajes con la selección”.

Sobre cómo se están manejando dadas las condiciones, comentó que“Ahora estamos cada una en su casa haciendo ejercicios que nos mandan los profes para mantener la actividad. Además del trabajo de los profes, también recibimos recomendaciones de la nutricionista”.

Por último, las playeras manifiestan sus ganas de que vuelva todo a la normalidad: Lo venimos manejando bien, de buena manera. Estamos siempre en contacto y con mucha ansiedad, esperando que todo esto termine y podamos volver a la normalidad”.

Melina Zapata – Remeros

Todo esta pandemia, a todos nos tomó por sorpresa y el plantel de Remeros, no fue la excepción: “A cada una de nosotras esto nos tomó en distintas situaciones, con respecto a los trabajos, algunas tienen hijos en la casa y tienen otras preocupaciones. No es fácil además de esto involucrar el básquetbol, pero intentamos hacerlo de la mejor manera posible.”

Zapata habló de las dificultades de entrenar cada una por su lado y lamentó que el equipo atravesaba un buen momento: Estábamos haciendo una preparación física bastante buena a diferencia del año pasado. Este parate nos afectó a todas, porque si bien estamos entrenando, lo hacemos con limitaciones ya que no todas tenemos lugar e infraestructura que nos permitan seguir con lo aeróbico. El preparador físico nos manda ejercicios de fuerza y para la que pueda hacerlo, le manda aeróbico individualmente. Además de esto, tres veces por semana nos juntamos todas para hacer técnica individual.”

El plantel es consciente de la importancia que tiene lo humano en estas circunstancias y es un aspecto que para nada se deja de lado: “Sirve conectarse por Zoom para no perder contacto con el equipo y también nos ayuda el haber tenido una reunión con el Psicólogo Deportivo que trabaja en el club (Sebastián), donde hablamos de la motivación para entrenar en la casa que nos cuesta a todas un montón. De vez en cuando también hacemos juegos de desafíos entre nosotras que nos mantiene unidas y distraídas.”