Seguimos hablando con aquellos compatriotas que se encuentran fuera de fronteras, en esta oportunidad le tocó a la germano-uruguaya Anna Lua Doring-Speranza, quien se encuentra en los Estados Unidos.

De lo primero que nos habló fue acerca de cómo está sobrellevando esta situación mundial “Es un tema muy preocupante por el hecho de la envergadura que tiene, y el devastador y rápido efecto del COVID-19. Ver todos los ámbitos que el virus ha destruido en tan poco tiempo es muy alterante. Pero también soy fiel al pensamiento de que estas situaciones están puestas en el correr de la vida de la humanidad  para poner en pausa una mentalidad consumista y empezar a reflexionar y simplificar la vida diaria. Reencontrar el valor de las cosas simples, los pequeños detalles, las muestras de amor no sólo a todos en nuestro alrededor pero más aún a nosotros mismos. El re-aprender a no tomar absolutamente nada por hecho, a revalorar y apreciar. Es un reencuentro con el alma, reencuentro con la madre naturaleza que obviamente nos necesita poner en pausa su uso. Durante los siglos la hemos ido complicando demasiado, y al fin y al cabo yo creo firmemente que todo esto más allá de la crueldad de sus efectos tanto humanos, económicos y políticos, es una llamada de atención para la humanidad”.

“Al principio de la pandemia cuando empezó a chocar fuerte en Europa y Asia, acá en Estados Unidos todavía no había tantos casos, el efecto alarma llegó muchísimo más fuerte hace casi un mes. Es cómo que íbamos con unas 3-4 semanas de atraso. Eso perjudicó a todas las universidad viéndose obligadas a cerrar el resto del semestre y pasar todas las clases a modo online. Eso incluyó cerrar las infraestructuras indeterminadamente por temas obvios de salud y de seguridad, incluyendo canchas y gimnasios. Por lo tanto la única forma de mantenerse en forma para nosotros por ahora es hacer entrenamientos en casa y afuera (correr, caminar, home workouts... etc.). Muchísimos compañeros internacionales aquí, en varios lugares de EEUU, tuvieron que tomar vuelos de emergencia para volver a sus países e incluso se tuvieron que quedar estancados aquí por cierre de fronteras nacionales e internacionales. Ligas de veranos en otros deportes cómo el fútbol han sido canceladas para muchos atletas compañeros, e incluso la liga regular universitarias en los deportes de primavera ha sido cancelada indeterminadamente por temas obvios de salud y de seguridad, incluyendo canchas y gimnasios” prosiguió la jugadora de las USAO Drovers.

Luego habló de su experiencia en USAO como jugadora “Ha sido una experiencia muy enriquecedora y en la que he crecido y desarrollado mucho física y personalmente. Sobre todo físicamente éste año en USAO y bajo el mando de nuestro coaches: Coach Matthews, Coach Chapman y Coach M, he podido dar un salto muy grande en cuanto a físico, agilidad y rapidez. He tenido el gusto de jugar con compañeras de equipo con una calidad mental, física y humana en la cancha muy buena. Personalmente he encontrado mi posición en el equipo y podido aportar en varios aspectos del juego, pero lo que más he crecido es en ganar confianza y ligereza en el juego que de apoco van dando buenos frutos. En mi posición de interna este año he tenido el lujo de competir con otra compañera a muy alto nivel, mejorando aspectos del juego desde una perspectiva un tanto diferente a lo que acostumbraba. Las ansias de dar más saltos y batacazos en mi senior year arrancando en Agosto son enormes”.

Anna también habló de su relación con Natasha y demás compatriotas que están en USA “Natasha Dolinsky es una hermana para mí, el hecho de que las dos hemos compartido muchos momentos jugando en Uruguay y también en Estados Unidos, es uno de los regalos más bonitos de esta trayectoria. Desde que vine a EEUU he podido visitarla en sus dos universidades, ver bastantes partidos suyos y hemos podidos también pasar entre otras cosas Navidades juntas con mi familia americana. Más allá de eso también hemos compartido momentos con otros atletas uruguayos en EEUU cómo por ejemplo Eugenia Ayzaguer, jugadora de la selección uruguaya de volleyball, con la cual somos muy cercanas. Buscar y encontrar gente del paisito con los que compartir experiencias y disfrutar deportivamente y humanamente en EEUU es de oro y para toda la vida”.

“Con el paso de los años y al mantenerme cercana al básquetbol femenino uruguayo he podido ver el increíble crecimiento. Pasar de tener a 30 personas viendo nuestros partidos a llegar a la fase final y tener un estadio lleno de gente disfrutando del arte del basquetbol femenino es algo muy gratificante de ver. La motivación es enorme y sigue creciendo. También viendo que más jugadoras de nuestra generación cómo Fernanda Midaglia y Florencia Sergio han dado pasos al exterior me llena mucho de orgullo. Ver a las jugadoras más chicas empezar a tener oportunidades y experiencias tremendas con el básquetbol en el exterior, sea tanto campus de NBA, torneos en Europa y Asia, jugar en high schools en EEUU o incluso transferir los estudios y lo deportivo a Europa son señales enormes de que todo este proceso está yendo en el mejor y correcto camino posible. Las generaciones están empezando a poder recolectar y disfrutar los frutos, y estos son los momentos en el proceso que gratifican y motivan a más. Los sueños con trabajo duro, pasión y consistencia SIEMPRE son posibles, y en nuestras generaciones y en las más chicas se pueden ver claros ejemplos” dijo la germano-uruguaya con respecto al enorme crecimiento del básquetbol uruguayo.

A Anna también le preguntamos por volver a ponerse la camiseta de la selección, y esto nos comentó “Siempre fue un sueño para mi poder representar a mi país, y por suerte tuve la oportunidad de hacerlo en FIBA Southamerican Championship en Barquisimeto, Venezuela  en 2016. El hecho de poder representar a algo tan lindo y más grande que yo misma, un país entero, con el nombre de mi familia en la espalda en inexplicable. Cada año que pasa y cada temporada que sigo jugando mi motivación y meta es volver a vestir la celeste, y poder representar de la mejor manera con compañeras de tanta calidad deportiva y humana cómo mis compañeras de la selección”.

“Si, obviamente eso es una meta en mi trayectoria y que si se vuelve a dar la oportunidad se va a aprovechar” sentenció sobre jugar la LFB algún día.