Para este momento, ya deberían haberse disputado los partidos correspondientes a la primera fecha de la Liga Femenina de Basquetbol en su temporada 2020. Sin embargo, el torneo de las chicas no ha comenzado aún. El motivo es el mismo que tiene detenida la actividad basquetbolistica no sólo en Uruguay sino en todo el mundo: la pandemia del COVID-19. Ante esta situación, Básquet Total salió a buscar las palabras de las protagonistas para saber cómo lidian con la situación.  En esta primera parte, dialogamos con representantes de Hebraica y Macabi, Deportivo Paysandú, Bohemios y Capurro.

Jessica Da Costa – Hebraica.

La suspensión de la actividad llegó en un momento complicado para las macabeas: “la verdad es que esta situación nos mató. Si bien yo no venía haciendo la pretemporada con las chicas por temas de trabajo, cuando pude ir a entrenar para el 3×3 pude ver que estaban todas entrenando a full, desde la más grande. Parar todo de un día para el otro y no poder seguir entrenando normalmente fue tremendo. Pero bueno, no queda de otra que adaptarse a la situación”.

A pesar de esta situación, y de que las condiciones para poder entrenar no son las mismas, las chicas han encontrado la forma de poder seguir con su entrenamiento: “seguimos entrenando desde la casa vía online. Metiéndole  a full en la parte aeróbica para no perder ritmo y haciendo trabajos con pelota todo lo que podamos dentro de casa o en el patio o donde tengamos lugar. La parte física la manda el club de forma diaria, también estamos entrenando con Vico (Victoria Pereyra) por Zoom”.

Pero hay algo que la tecnología no logra suplir del todo, el contacto humano: “se extraña pila el poder vernos, sin embargo internet también nos ayuda a seguir teniendo conexión entre nosotras porque si no vamos a terminar perdiendo todo lo que veníamos trabajando, evolucionando y metiéndole. Las bromas que nos hacemos entre nosotras en los calentamientos no lo podemos perder, y el Zoom también nos ha servido para vernos y conversar un rato fuera de los entrenamientos”.

Stefany Da Silva – Deportivo Paysandú

El que pintaba para ser el año del retorno del Paysa se encontró con un problema que del que no se podía escapar: “todo esto nos afectó y bastante, sobre todo a los “cuadros chicos” por así decirlo. Tenés a los equipos como Malvín, Defensor, Hebraica, que están mucho más preparados y tienen otra infraestructura y eso cambia mucho a la hora de entrenar. Si bien este año el club está abocado solo al femenino, esta situación nos trancó la preparación”.

En lo referente a la continuidad del entrenamiento, comentó: “la mayoría de los trabajos nos los manda el profe a través del grupo de WhatsApp donde nos manda las rutinas para hacer, algún video, plataformas para entrenarnos acá en casa de forma fácil y sencilla con las cosas que tenemos, que no siempre contás con los materiales para trabajar como tenemos en el club. La estamos llevando bastante bien porque cada duda que surge nos comunicamos con él y nos suele contestar rápido. En ese sentido estamos todas a la par y eso está muy bueno porque nos motivamos y nos entusiasmamos las unas a las otras”.

Sin embargo, de toda esta situación, Deportivo Paysandú saca algo positivo: “todo esto nos está uniendo mucho. Cuando una flaquea más o se siente desanimada estamos el resto para apoyarnos y de eso se trata un equipo. Veníamos formándonos muy bien como equipo y también en la parte humana y por suerte todo eso se está potenciando ahora”.

Carolina Curbelo – Bohemios.

A la hora de hablar del momento de la suspensión de la actividad, las marronas se encontraban “armando todo para el arranque, aún quedaban dos semanas para empezar el campeonato así que todavía no teníamos nada muy armado y estábamos buscado el equipo. Esto nos trancó todo, como a los demás equipos, pero supongo que cuando haya pasado tendremos tiempo para arreglar todo, si no va a estar complicado. Nos cortó la preparación por la mitad.”

Sobre cómo se están manejando dadas las condiciones, comentó que “tenemos entrenamientos con el profe cuatro veces por semana por Zoom, algunas compañeras tienen rutinas de otros lugares a los que van a entrenar también, pero en general el momento de mayor trabajo es con el profe”.

Y nuevamente, las facilidades de las herramientas de internet ayudan a mantener unidos los grupos “estábamos tan acostumbradas a vernos tan seguido que ya nos extrañamos. Tanto así que hay veces que armamos llamadas con todo el grupo, incluidos el técnico y el profe, y conversamos un rato, tomamos mate a distancia, casi como estar en el club pero desde casa, para no perder la costumbre”.

Antonella Aguilera – Capurro

Sobre cómo afectó la pandemia a la preparación del equipo, dijo “este es un plantel que no se conoce mucho porque tenemos muchas compañeras nuevas y eso va a ser lo más difícil: todos los clubes vamos a tener que empezar de cero en cierto modo. A nosotras puntualmente que no nos conocemos nos va a costar un poco más volver a enganchar para poder unificarnos como equipo”.

También habló de las dificultades de entrenar cada una por su lado “si bien el profe nos manda un video con los ejercicios para hacer, no es lo mismo trabajar lo que se pueda cada una en casa que estar en una cancha y estar todas juntas”

Por último habló de la parte complicada de trabajar a distancia con un grupo en formación “necesitamos mucho rodaje y mucho entrenamiento en cancha para conocernos bien, poder armar el grupo y jugar a lo mismo. Este párate y tanto tiempo sin vernos nos va a complicar un poco más las cosas”