En el Día Internacional de la Mujer destacamos a todas aquellas, de una forma u otra, forman parte y ayudan a desarrollar este hermoso deporte, mientras al mismo tiempo luchan por la igualdad de condiciones en el mismo. Desde su voz, tienen la palabra aquellas que no necesitan un día propio sino que son parte del día a día del básquetbol.

Podríamos haber optado por hablar del básquetbol femenino y su crecimiento, pero esta fecha se trata de la lucha por la igualdad de género y oportunidades para todos. Muchas veces se trata al básquet femenino como un deporte aparte, pero en realidad, es simplemente una rama del baloncesto, como lo son las formativas, sub23, Maxibásquet, etc. Así que en esta oportunidad hablaremos de este deporte que tanto amamos, y de las mujeres en él, y quién mejor para contarnos, que ellas. En este interactivo se podrá leer la palabra de integrantes de cuerpos técnicos, preparadoras físicas, kinesiólogas, psicólogas, delegadas de mesa, estadísticas, neutrales de la FUBB, árbitros, integrantes de equipos de radio y fotógrafas, todas grandes responsables y protagonistas de nuestro básquetbol.

Una de las áreas en las que lamentablemente menos estamos acostumbrados a ver mujeres es en los bancos durante cada juego. De a poco van siendo más, tal es el caso de Mayra Jakimczuk y Florencia Somma, quienes dieron su punto de vista al respecto y su opinión en cuanto a ese cambio que se está dando, y lo que puede llegar a ser un “estereotipo existente basado en suposiciones”.

Florencia Somma (Preparadora Física, Malvín)

No creo que existan diferencias por parte del plantel en cuánto al trato conmigo, es muy natural. Las relaciones las crean las personas, y en este sentido tenemos un gran vínculo profesional, personal, y de respeto mutuo. Lo único que cambia en el vestuario es establecer los momentos que son de intimidad o de uso del mismo para situaciones en las que estamos todos presentes.

Estamos modificando de a poco esos estereotipos basados en suposiciones de cómo y cuál debe ser el rol de la mujer en el deporte, así como también en la sociedad, el trabajo y la familia. Debemos generar oportunidades donde la selección de las personas este dada por su idoneidad para la tarea y no por su género.

Mayra Jakimczuk (Kinesióloga, Urunday Universitario)

Es un tema pura y exclusivamente de confianza, del lugar que he creado con los varones, al punto de demostrarles que podemos tener las mismas condiciones que ellos en todo sentido. La mujer no te cuestiona tanto, es más fácil el trato con ella y respeta tu posición como profesional. El hombre cuestiona un poco más, esa es la diferencia.

A mí me tocó un grupo de trabajo espectacular, eso es lo que me ha hecho el camino un poco más fácil en cuanto al machismo. Hector (Da Prá) es una persona súper abierta que respeta mi trabajo como nadie y me ha hecho el camino más fácil, como muchos otros. Sí considero muy machista que hoy en día solo seamos tres o cuatro las que estamos trabajando. Todavía cuesta dar ese lugar de confianza, de que no pasa nada en el vestuario, uno sabe en qué momento entrar y en qué momento salir, los chiquilines se acostumbran a verte y terminás siendo uno más.

La complicación que puede llegar a tener una mujer es entender que hay cosas que están cambiando y eso no pasa de un día para el otro. Pienso que es algo que también depende de nosotras, y a veces somos nosotras mismas las que nos trancamos. Novias, esposas, ven malo que una mujer comparta un vestuario, y somos nosotras mismas las que nos complicamos. Falta cabeza tanto masculina como femenina.

Andrea González (Estadísticas FUBB)

Creo que hay que estar muy convencida de lo que queremos y manejar un alto grado de tolerancia a la frustración; una personalidad firme y segura ayuda, así como también manejar mucho la empatía, que es lo que queremos que se tenga con nosotras. La sociedad patriarcal está instalada a todo nivel y obviamente, el básquetbol no es la excepción. Dentro del ambiente, también hay hombres que son los que han “abierto más la cancha” y colaborado o apostado a darle lugar a las mujeres. Diría que no es una tarea sencilla la de “ganarse el lugar” y mantenerse, pero nada es imposible, la prueba está que cada vez somos más las mujeres que entramos al básquet.

Creo que lo fundamental es la igualdad de condiciones y de trato. La reivindicación del lugar de la mujer, al menos desde mi punto de vista particular, se basa en poder insertarnos en cualquier ambiente o actividad en iguales condiciones que los hombres. Que nadie tenga privilegios o diferente trato por su género. Tampoco vale que la mujer esté por encima que el hombre o que se le dé lugar para “figurar”. En mi tarea en particular y en mi grupo de trabajo yo siento que las cosas han progresado y de a poco nos ganamos un lugar y la oportunidad de tener las mismas chances que mis compañeros estadísticos varones. Creo que lo fundamental sería eso, si la que está capacitada para hacer la tarea y se ganó el lugar es una mujer, que lo sea y no que se dude por su género y entonces se decida por un hombre. Ni que hablar de que sería fantástico que todos nos respetaran siempre, como a cualquier persona y que no se nos minimice por nuestra condición natural de mujeres.

Lucía Negreyras (Delegada, Biguá)

Me motivó bancarme el estudio con el básquet, comencé a financiarlo y en parte así sigue siendo. No considero que el básquet en sí sea machista sino que la sociedad lo es. Si bien hay muchas cosas que se están descontracturando aún nos queda mucho por madurar y cambiar. El básquet va a seguir siendo machista siempre y cuando haya personas (hombres y mujeres porque también escucho mujeres insultar a mujeres) que sigan utilizando insultos como “anda a lavar los platos” o “y si sos mujer”, dentro de otras cosas pero eso particularmente es lo que más me choca.

Lo que cambió para que haya más mujeres es que  estamos en una continua evolución. Es que desde hace dos años -y este año se sintió más- se jugaron campeonatos internacionales con presencias femeninas tanto en estadísticas como en delegados de mesa y eso es algo que tiene que saberse.

Siguiendo la misma línea de la cancha y entre banco y banco llegamos a la mesa de control. En ese lugar varias son las mujeres que ayudan y permiten que el desarrollo del juego sea de la mejor manera. Andrea González y Lucía Negreyra comparten la mesa, aunque cumpliendo distintas labores. Conversando con BT se refirieron a su trabajo, las mujeres en el mismo, y que “si la que está capacitada para hacer la tarea y se ganó el lugar es una mujer, que lo sea y no que se dude por su género”.

Siguiendo la misma línea de la cancha y entre banco y banco llegamos a la mesa de control. En ese lugar varias son las mujeres que ayudan y permiten que el desarrollo del juego sea de la mejor manera. Andrea González y Lucía Negreyra comparten la mesa, aunque cumpliendo distintas labores. Conversando con BT se refirieron a su trabajo, las mujeres en el mismo, y que “si la que está capacitada para hacer la tarea y se ganó el lugar es una mujer, que lo sea y no que se dude por su género”.

Andrea González (Estadísticas FUBB)

Creo que hay que estar muy convencida de lo que queremos y manejar un alto grado de tolerancia a la frustración; una personalidad firme y segura ayuda, así como también manejar mucho la empatía, que es lo que queremos que se tenga con nosotras. La sociedad patriarcal está instalada a todo nivel y obviamente, el básquetbol no es la excepción. Dentro del ambiente, también hay hombres que son los que han “abierto más la cancha” y colaborado o apostado a darle lugar a las mujeres. Diría que no es una tarea sencilla la de “ganarse el lugar” y mantenerse, pero nada es imposible, la prueba está que cada vez somos más las mujeres que entramos al básquet.

Creo que lo fundamental es la igualdad de condiciones y de trato. La reivindicación del lugar de la mujer, al menos desde mi punto de vista particular, se basa en poder insertarnos en cualquier ambiente o actividad en iguales condiciones que los hombres. Que nadie tenga privilegios o diferente trato por su género. Tampoco vale que la mujer esté por encima que el hombre o que se le dé lugar para “figurar”. En mi tarea en particular y en mi grupo de trabajo yo siento que las cosas han progresado y de a poco nos ganamos un lugar y la oportunidad de tener las mismas chances que mis compañeros estadísticos varones. Creo que lo fundamental sería eso, si la que está capacitada para hacer la tarea y se ganó el lugar es una mujer, que lo sea y no que se dude por su género y entonces se decida por un hombre. Ni que hablar de que sería fantástico que todos nos respetaran siempre, como a cualquier persona y que no se nos minimice por nuestra condición natural de mujeres.

Lucía Negreyras (Delegada, Biguá)

Me motivó bancarme el estudio con el básquet, comencé a financiarlo y en parte así sigue siendo. No considero que el básquet en sí sea machista sino que la sociedad lo es. Si bien hay muchas cosas que se están descontracturando aún nos queda mucho por madurar y cambiar. El básquet va a seguir siendo machista siempre y cuando haya personas (hombres y mujeres porque también escucho mujeres insultar a mujeres) que sigan utilizando insultos como “anda a lavar los platos” o “y si sos mujer”, dentro de otras cosas pero eso particularmente es lo que más me choca.

Lo que cambió para que haya más mujeres es que  estamos en una continua evolución. Es que desde hace dos años -y este año se sintió más- se jugaron campeonatos internacionales con presencias femeninas tanto en estadísticas como en delegados de mesa y eso es algo que tiene que saberse.

Ya dentro del rectángulo, uno de los actores fundamentales para un partido después de los jugadores, claramente son los árbitros, porque sin ellos tampoco hay juego. En este aspecto ellas también son protagonistas y cada vez más. Hablamos con Valentina Dorrego quien afirmó que ahora “las mujeres se sienten más libres de ir y ocupar una posición que se creía que era solo de hombres”.

Valentina Dorrego (Árbitro N1, FUBB)

Creo que hoy en día el básquetbol uruguayo es mucho menos machista que cuando arranqué a arbitrar hace 11 años. Todo ha cambiado mucho, se está trabajando en darle lugar a las mujeres en nuestro rol como jugadoras, jueces y en cualquier ámbito. De todas formas el machismo existe, el negativo, y el que podríamos llamar “positivo” que es el que te protejan por ser mujer, y no te insulten. Aunque el insulto no debería ser por ser mujer u hombre, directamente eso no debería estar presente. 

Antes le llamaba la atención a las personas que hubiera mujeres en el arbitraje y surgía el “Ah mirá, nos vino a arbitrar una mujer”, hoy está más aceptado. El jueves pasado compartí terna con Vivian García -Sayago vs Aguada- y a todos les llamaba la atención que hubiera dos mujeres. Si bien no es la primera vez, recién fue en esta Liga que se dio que dos mujeres estuvieran en una terna de Liga. Eso indica que aún es llamativo el hecho de la mujer en el básquet.

Como dije, he tenido trato distinto, tanto positivo como negativo. Estan quienes creen que deben sobreprotegernos o respetarnos más por ser mujer, y están quienes insultan tratando de herirnos con frases como “Tenés que estar cocinando”, “te perdiste la noche de los descuentos”, “tu lugar es la cocina”, “no deberías salir de tu casa”, entre otras. Por parte de los jugadores siempre he tenido mucho respeto, tal vez por eso mismo, que piensan que por ser mujer me tienen que respetar más, porque se ve tal vez que un mismo jugador es más irrespetuoso con un hombre que con una mujer.

El número de mujeres en el arbitraje viene subiendo, y es porque a nivel mundial, nacional y del básquetbol se están desarrollando políticas y se está haciendo un empuje en cuanto al rol de la mujer, entonces creo que se siente más libres de ir y ocupar un rol que se pensaba que era de hombres.

Gabriela Vargas (Neutral de Formativas, FUBB)

Desde que nací estoy ligada al básquet, mi papá y mi tío fueron jugadores, crecí a la vuelta del Club Verdirrojo y en mi época no se fomentaba el deporte para las chicas. Siempre me interesó este deporte desde lo social hasta llegar a lo competitivo. Mis hijos jugaron y yo los acompañé siempre. Hace 15 años atrás fui una de las pocas delegadas mujeres que había en Formativas y creo que se está trabajando muy bien para que el deporte sea para todos los géneros. Aún falta mucho y desde nuestro lugar seguiremos intentando lograr más espacio para que haya una mayor integración de la mujer en todos los estamentos del deporte. No solo colaboro con el básquet junto a mi esposo, sino que ambos también colaboramos en la parte social en el fútbol en Club Atlético Progreso.

María Eugenia Berneche (Psicóloga del Deporte, Goes)

Mi experiencia como Psicóloga del Deporte está basada exclusivamente en mi trabajo de hace 3 años en el Club Atlético Goes. Entienden perfectamente la necesidad de entrenar la parte mental, a la par del entrenamiento físico, técnico y táctico, y eso es lo que verdaderamente debe valorarse, más allá de las diferencias de género. Jamás recibí un trato diferente por ser mujer, todo lo contrario, tanto jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes me hicieron y hacen sentir totalmente cómoda al respecto y soy una integrante más de los diferentes planteles. Entré a trabajar en el básquetbol teniendo experiencia en el fútbol profesional masculino y ahí la diferencia sí se hace notar. Desde el día uno puedo realizar mi trabajo en Goes tanto en cancha como en vestuario sin ningún tipo de cuestionamiento o prejuicio.

Inclusive, he participado como expositora en el último Congreso de la Sociedad Uruguaya de Psicología del Deporte junto a dos colegas psicólogos deportivos y tres jugadores masculinos y no fue el género lo llamativo, sino la satisfacción de poder contar con más experiencias en diferentes clubes de básquetbol tanto de la capital como del interior. Lamentablemente aún no cuentan todos los clubes con Psicólogo del Deporte especializado y ese es el único inconveniente. En el básquetbol masculino tenemos entrenadoras, kinesiólogas, profes de educación física, periodistas deportivos y psicólogas del deporte, y mientras sigamos realizando nuestros trabajos de forma profesional y con pasos seguros las puertas se van a seguir abriendo. Ojalá el basquetbol femenino pueda profesionalizarse cada vez más y así poder participar como profesionales también en planteles femeninos.

Emiliana Clemente (Nutricionista, Selección Uruguaya y Defensor Sporting)

Me fui metiendo en el ambiente del deporte de a poco. No quiero clasificar ni discriminar a ninguna disciplina, pero como todos sabemos hay algunos ambientes que aún son un poco más machistas que otros. Por este motivo es que al principio empecé con planteles donde sabía o tenía la certeza 100% que no me iba a sentir cómoda. Tuve la suerte de ir de trabajar siempre con gente extraordinaria y deportistas 100% respetuosos. Nunca tuve que dar un paso atrás ni vivir experiencias en las que no me sienta cómoda. Creo que hoy hay un gran avance no solamente a la igualdad laboral, sino a la conciencia de que lo importante es el desarrollo laboral y los conocimientos y no el sexo que tengas.

Defensor Sporting, la selección y el básquet en general son dos ambientes divinos para trabajar, mis compañeros y los jugadores son excelentes personas, profesionales y colegas, y siempre me hicieron sentir 100% cómoda, valorada y respetada.

Creo que hoy en día no es tan difícil como antes lograr trabajar en ambientes o disciplinas masculinas del deporte. Hace años ya que se respeta y valora muchísimo el profesionalismo de la mujer, como todo siempre hay más por lo que luchar. Yo tuve la suerte de haber sido deportista toda mi vida y por eso también conozco como se maneja el ambiente del deporte, más allá del estudio sobre Nutrición Deportiva y lo teórico. Pero la realidad de la que trabaja en esto, es que muchas veces hay que trabajar dentro de un vestuario, y esa es la única traba que puede tener la diferencia de sexos (para ambos lados, lo mismo sería con un nutricionista hombre en un plantel femenino).

En la selección en particular, tuve la suerte de entrar primero en la mayor, cuando estaba de entrenador Marcelo Signorelli que es una excelente persona y conmigo fue un excelente compañero de trabajo. Él mismo me hizo participar de las charlas técnicas, los descansos y demás momentos donde todos los profesionales que trabajábamos con la selección en el día a día estaban. Los jugadores desde el día uno se adecuaron solos a la presencia de una mujer y respetaban esos momentos. Hoy en día el “Cone” dirige todo lo que respecta al CEFUBB y como todos sabemos el es palabra mayor, así que no es necesario aclarar cómo funciona todo ahí.

Saliendo del partido en sí y los planteles tal como los conocemos, hay muchas más personas que trabajan por el bien de los clubes y del básquetbol en sí. Podríamos llamarles las “heroínas invisibles”, pero que cumplen una tarea fundamental. María Eugenia Berneche lo hace como psicóloga del deporte, Emiliana Clemente como nutricionista y Gabriela Vargas como neutral. Siendo sumamente importantes dicen firmemente que “seguiremos intentando lograr más espacio para que haya una mayor integración de la mujer en todos los estamentos del deporte” y que “lo importante es el desarrollo laboral y los conocimientos y no el sexo que tengamos”.

Saliendo del partido en sí y los planteles tal como los conocemos, hay muchas más personas que trabajan por el bien de los clubes y del básquetbol en sí. Podríamos llamarles las “heroínas invisibles”, pero que cumplen una tarea fundamental. María Eugenia Berneche lo hace como psicóloga del deporte, Emiliana Clemente como nutricionista y Gabriela Vargas como neutral. Siendo sumamente importantes dicen firmemente que “seguiremos intentando lograr más espacio para que haya una mayor integración de la mujer en todos los estamentos del deporte” y que “lo importante es el desarrollo laboral y los conocimientos y no el sexo que tengamos”.

Gabriela Vargas (Neutral de Formativas, FUBB)

Desde que nací estoy ligada al básquet, mi papá y mi tío fueron jugadores, crecí a la vuelta del Club Verdirrojo y en mi época no se fomentaba el deporte para las chicas. Siempre me interesó este deporte desde lo social hasta llegar a lo competitivo. Mis hijos jugaron y yo los acompañé siempre. Hace 15 años atrás fui una de las pocas delegadas mujeres que había en Formativas y creo que se está trabajando muy bien para que el deporte sea para todos los géneros. Aún falta mucho y desde nuestro lugar seguiremos intentando lograr más espacio para que haya una mayor integración de la mujer en todos los estamentos del deporte. No solo colaboro con el básquet junto a mi esposo, sino que ambos también colaboramos en la parte social en el fútbol en Club Atlético Progreso.

María Eugenia Berneche (Psicóloga del Deporte, Goes)

Mi experiencia como Psicóloga del Deporte está basada exclusivamente en mi trabajo de hace 3 años en el Club Atlético Goes. Entienden perfectamente la necesidad de entrenar la parte mental, a la par del entrenamiento físico, técnico y táctico, y eso es lo que verdaderamente debe valorarse, más allá de las diferencias de género. Jamás recibí un trato diferente por ser mujer, todo lo contrario, tanto jugadores, cuerpos técnicos y dirigentes me hicieron y hacen sentir totalmente cómoda al respecto y soy una integrante más de los diferentes planteles. Entré a trabajar en el básquetbol teniendo experiencia en el fútbol profesional masculino y ahí la diferencia sí se hace notar. Desde el día uno puedo realizar mi trabajo en Goes tanto en cancha como en vestuario sin ningún tipo de cuestionamiento o prejuicio.

Inclusive, he participado como expositora en el último Congreso de la Sociedad Uruguaya de Psicología del Deporte junto a dos colegas psicólogos deportivos y tres jugadores masculinos y no fue el género lo llamativo, sino la satisfacción de poder contar con más experiencias en diferentes clubes de básquetbol tanto de la capital como del interior. Lamentablemente aún no cuentan todos los clubes con Psicólogo del Deporte especializado y ese es el único inconveniente. En el básquetbol masculino tenemos entrenadoras, kinesiólogas, profes de educación física, periodistas deportivos y psicólogas del deporte, y mientras sigamos realizando nuestros trabajos de forma profesional y con pasos seguros las puertas se van a seguir abriendo. Ojalá el basquetbol femenino pueda profesionalizarse cada vez más y así poder participar como profesionales también en planteles femeninos.

Emiliana Clemente (Nutricionista, Selección Uruguaya y Defensor Sporting)

Me fui metiendo en el ambiente del deporte de a poco. No quiero clasificar ni discriminar a ninguna disciplina, pero como todos sabemos hay algunos ambientes que aún son un poco más machistas que otros. Por este motivo es que al principio empecé con planteles donde sabía o tenía la certeza 100% que no me iba a sentir cómoda. Tuve la suerte de ir de trabajar siempre con gente extraordinaria y deportistas 100% respetuosos. Nunca tuve que dar un paso atrás ni vivir experiencias en las que no me sienta cómoda. Creo que hoy hay un gran avance no solamente a la igualdad laboral, sino a la conciencia de que lo importante es el desarrollo laboral y los conocimientos y no el sexo que tengas.

Defensor Sporting, la selección y el básquet en general son dos ambientes divinos para trabajar, mis compañeros y los jugadores son excelentes personas, profesionales y colegas, y siempre me hicieron sentir 100% cómoda, valorada y respetada.

Creo que hoy en día no es tan difícil como antes lograr trabajar en ambientes o disciplinas masculinas del deporte. Hace años ya que se respeta y valora muchísimo el profesionalismo de la mujer, como todo siempre hay más por lo que luchar. Yo tuve la suerte de haber sido deportista toda mi vida y por eso también conozco como se maneja el ambiente del deporte, más allá del estudio sobre Nutrición Deportiva y lo teórico. Pero la realidad de la que trabaja en esto, es que muchas veces hay que trabajar dentro de un vestuario, y esa es la única traba que puede tener la diferencia de sexos (para ambos lados, lo mismo sería con un nutricionista hombre en un plantel femenino).

En la selección en particular, tuve la suerte de entrar primero en la mayor, cuando estaba de entrenador Marcelo Signorelli que es una excelente persona y conmigo fue un excelente compañero de trabajo. Él mismo me hizo participar de las charlas técnicas, los descansos y demás momentos donde todos los profesionales que trabajábamos con la selección en el día a día estaban. Los jugadores desde el día uno se adecuaron solos a la presencia de una mujer y respetaban esos momentos. Hoy en día el “Cone” dirige todo lo que respecta al CEFUBB y como todos sabemos el es palabra mayor, así que no es necesario aclarar cómo funciona todo ahí.

No podemos cerrar sin antes hablar de la pieza clave del crecimiento de cualquier deporte y actividad, y de la llegada de estos a casi cualquier lugar. Sí, los medios de comunicación. Una lo hace desde la fotografía, otra con su voz, pero representan a cientos de chicas que tal vez desean estar ahí, pero se les dificulta por distintas trabas. Yanibela Curbelo fue crítica con esto y sentenció que “Todas somos buenas en algo, sólo hay que tener la oportunidad de demostrarlo”.

Sofía Miranda (Fotógrafa, Básquet Total)

Es cierto que ahora hay cada vez más mujeres metiéndose en lo que es la fotografía, y dentro de lo que es el cuerpo técnico hay muy pocos equipos que tienen a una mujer dentro del mismo, así como también hay pocas mujeres dentro de lo que es el arbitraje, pero las hay. No me genera algo malo, pero a la vez me gustaría poder ver más presencia dentro de lo que es el básquetbol. Que hay mujeres interesadas en meterse en éste deporte las hay, estaría bueno que se sigan sumando. De igual manera, siendo una persona que va a las canchas de básquet desde hace más de 10 años, me gusta ver cómo se avanzó en eso y ahora podemos encontrar más mujeres dentro del deporte.

Visto desde afuera no considero que seamos machistas, no sé cómo será el ambiente y los tratos por dentro. Cuando me empezó a gustar éste deporte fue porque lo empecé a jugar cuando era chica y tuve la suerte de jugar mixto, solo una vez me tocó vivir una experiencia que puedo catalogar de machista cuando por una persona que tenía “poder” dentro del club no me permitieron jugar un partido por ser mujer. Fue la única vez que sentí esa actitud machista. Pero considero que ahora no sucede así, esto fue hace más de diez años, ahora de a poco los clubes van armando su equipo femenino, y eso está genial. Actualmente no he sentido machismo dentro de lo que es el básquet.

Yanibela Curbelo (Locutora Comercial, El Espectador)

Es difícil afirmar que es por el hecho de ser mujer que recibo un trato ameno por parte de mis compañeros. Por mi forma de ser, me llevo muy bien con todo el mundo. Yo no pido un trato “especial” por ser mujer, abogo por la igualdad de género así que jamás lo pediría.

En la locución comercial creo que es más equitativo, depende de muchas cosas, pero en cuanto a la locución comercial deportiva creo que se trata de costumbre. Desde siempre el equipo que trasmite encuentros deportivos estuvo integrado por hombres, a excepción de Mónica Wellington que cumplió esa función en la década del 80. Entonces es difícil romper con algo que siempre se hizo así.

Creo que no es falta de interés por parte de las mujeres sino falta de oportunidades. Una mujer locutora tiene la misma capacidad para leer que un hombre, entonces ¿por qué no puede hacerlo? Por suerte cada vez hay más mujeres que se dedican al periodismo deportivo y ya nadie se sorprende por ello, ojalá con la locución suceda lo mismo.

Me llena de orgullo personal cuando reconocen mi trabajo o me felicitan por ello. Hace un año y medio, cuando comencé a trabajar en Tuya&Mía y en Básquetbol de Primera lo tome como un desafío personal porque nunca lo había hecho, sinceramente no sabía que sólo una mujer lo había hecho antes y que yo era la segunda en realizar esta tarea, de todas formas no puedo afirmarlo porque el Uruguay es grande y en cada pueblo o ciudad hay una radio, así que imagino que hay más mujeres que, o bien cumplieron este rol o lo están cumpliendo.

Las ganas de trabajar no saben de género, pero en el caso de las mujeres quisiera destacar la importancia de la independencia económica, depender económicamente de tu pareja, a veces, lamentablemente, es la puerta de entrada para varios tipos de violencia.

Todas somos buenas en algo, solo hay que tener la oportunidad de demostrarlo.

Yéssica Segade (Fotógrafa, Básquet Total)

No me sorprende la poca participación de la mujer en el deporte. Las que entramos lo hicimos casi que por la ventana y sin pedir permiso. Cada vez somos más pero eso no significa que trabajemos en las mismas condiciones. Tienen y deben acostumbrarse y generar los espacios para esa convivencia. Al contrario de lo que piensan todos que por ser mujer tenés otros privilegios o “permisos” en este ambiente convivís con la constante lucha por ganar ese lugar por tu trabajo, y no por tu condición de.

Personalmente trabajo cómoda porque me muevo en este ambiente desde mucho tiempo como espectadora o desempeñando otros roles dentro de la comunicación pero tengo claro que es gracias a mi carácter y que nada fue regalado, se trabaja día a día por ganar espacios. Y seguiremos buscando que estos espacios nos acerquen más.

Al finalizar, no podemos afirmar que esto surgió repentinamente o de un día para el otro. Cuando veíamos cómo rendirle homenaje a este día y a la lucha de la mujer, uno de los motivos por el cual optamos por hablar del básquetbol como uno solo fue un tuit de Juliana Dibarboure, que adjuntamos, junto con su respuesta sobre esta situación, y el progreso que la referente de nuestro básquet ha encontrado.

Juliana Dibarboure (Ingeniera química, entrenadora N1, jugadora y periodista deportivo)

 La verdad, viví con eso toda mi vida, pero durante los más de 20 años que jugué al menos pasé de enfrentarme constantemente a la pregunta “¿hay básquet femenino en Uruguay?” a contar en qué posición juego o en qué club estoy. La gente se ha ido enterando de nuestra existencia, eso nos lo ganamos y no fue fácil. Hoy en día la FUBB a nivel de formativas no hace ninguna diferencia entre varones y mujeres, cuando yo era chica en femenino a nivel de selecciones no se competía. Siempre cuento que mi primer sudamericano fue siendo mayor, a los 21. Hoy las chiquilinas a los 18 tienen varios viajes arriba, y eso les da mucha experiencia. Ojalá nosotras hubiéramos tenido el apoyo que tienen ellas hoy. En cierta forma las envidio, hoy me vine a vivir a Brasil dejando de lado el básquet por mi carrera profesional, si hubiera podido mostrarme a los 15 como varias de ellas, posiblemente mi historia hubiera sido bastante diferente. Es una realidad que se está achicando la brecha.

Yo creo que en gran parte se trata de los sesgos que tenemos todos, que pueden ser de género, raciales, etc. Y que si no se fuerza institucionalmente, la brecha no se va a acortar mágicamente, o por impulsos individuales. Una vez me dijeron que si no se empieza a forzar la igualdad de género, “naturalmente” se va a lograr dentro de 100 o 150 años. Es lamentable, pero es así. Y por supuesto que se trata del mismo deporte, las reglas son las mismas, a excepción de que se juega con una pelota más chica. No niego que es diferente, pero es otro espectáculo, el básquet femenino es mucho más táctico y cerebral, y claramente, menos físico. Pero a su vez, la mujer suele ser mucho más técnica. Naturalmente, las mujeres tenemos menos fuerza que los hombres, eso nadie lo puede negar es un hecho biológico. Y por eso, muchas veces se compensa esa fuerza de menos con muy buena técnica. Conozco varias personas fanáticas del básquet que empezaron a mirar femenino y les encantó. Recuerdo por ejemplo una charla con Kogan que me decía que miraba un montón, porque es súper táctico y muy interesante. Es cuestión de enfrentar esos sesgos, abrir un poco la cabeza y disfrutar.

Ya van dos años seguidos que las finales de liga femenina se juegan a cancha llena. ¿No querrá decir algo eso? Y la verdad, que viéndolo de afuera me pareció mucho más interesante que la LUB. El básquet femenino viene creciendo en los últimos años, contrariamente a lo que creo que está sucediendo en el masculino. Creo el mejor ejemplo en eso es España. Es espectacular ver a la selección femenina, son unas bestias. Y son campeonas de Europa. La Federación Española hizo el año pasado un homenaje, a los campeones del mundo y las campeonas de Europa. A la vez, en el mismo lugar, con el mismo respeto. La liga femenina española es súper fuerte, al igual que la masculina, y lo trabajan así desde formativas.

Estas son sólo algunas de las tantas mujeres que día a día se esfuerzan y trabajan por mejorar el deporte, y hacerlo mejor y más equitativo para todos. Desde este humilde rincón esperamos ansiosos que cada vez más y más mujeres formen parte del básquet y que junto con hombres y niños, entre todos podamos llegar a disfrutar de “un solo básquetbol”, sin diferencias, y en el que todos podamos sumar por igual.

Al finalizar, no podemos afirmar que esto surgió repentinamente o de un día para el otro. Cuando veíamos cómo rendirle homenaje a este día y a la lucha de la mujer, uno de los motivos por el cual optamos por hablar del básquetbol como uno solo fue un tuit de Juliana Dibarboure, que adjuntamos, junto con su respuesta sobre esta situación, y el progreso que la referente de nuestro básquet ha encontrado.

Juliana Dibarboure (Ingeniera química, entrenadora N1, jugadora y periodista deportivo)

 La verdad, viví con eso toda mi vida, pero durante los más de 20 años que jugué al menos pasé de enfrentarme constantemente a la pregunta “¿hay básquet femenino en Uruguay?” a contar en qué posición juego o en qué club estoy. La gente se ha ido enterando de nuestra existencia, eso nos lo ganamos y no fue fácil. Hoy en día la FUBB a nivel de formativas no hace ninguna diferencia entre varones y mujeres, cuando yo era chica en femenino a nivel de selecciones no se competía. Siempre cuento que mi primer sudamericano fue siendo mayor, a los 21. Hoy las chiquilinas a los 18 tienen varios viajes arriba, y eso les da mucha experiencia. Ojalá nosotras hubiéramos tenido el apoyo que tienen ellas hoy. En cierta forma las envidio, hoy me vine a vivir a Brasil dejando de lado el básquet por mi carrera profesional, si hubiera podido mostrarme a los 15 como varias de ellas, posiblemente mi historia hubiera sido bastante diferente. Es una realidad que se está achicando la brecha.

Yo creo que en gran parte se trata de los sesgos que tenemos todos, que pueden ser de género, raciales, etc. Y que si no se fuerza institucionalmente, la brecha no se va a acortar mágicamente, o por impulsos individuales. Una vez me dijeron que si no se empieza a forzar la igualdad de género, “naturalmente” se va a lograr dentro de 100 o 150 años. Es lamentable, pero es así. Y por supuesto que se trata del mismo deporte, las reglas son las mismas, a excepción de que se juega con una pelota más chica. No niego que es diferente, pero es otro espectáculo, el básquet femenino es mucho más táctico y cerebral, y claramente, menos físico. Pero a su vez, la mujer suele ser mucho más técnica. Naturalmente, las mujeres tenemos menos fuerza que los hombres, eso nadie lo puede negar es un hecho biológico. Y por eso, muchas veces se compensa esa fuerza de menos con muy buena técnica. Conozco varias personas fanáticas del básquet que empezaron a mirar femenino y les encantó. Recuerdo por ejemplo una charla con Kogan que me decía que miraba un montón, porque es súper táctico y muy interesante. Es cuestión de enfrentar esos sesgos, abrir un poco la cabeza y disfrutar.

Ya van dos años seguidos que las finales de liga femenina se juegan a cancha llena. ¿No querrá decir algo eso? Y la verdad, que viéndolo de afuera me pareció mucho más interesante que la LUB. El básquet femenino viene creciendo en los últimos años, contrariamente a lo que creo que está sucediendo en el masculino. Creo el mejor ejemplo en eso es España. Es espectacular ver a la selección femenina, son unas bestias. Y son campeonas de Europa. La Federación Española hizo el año pasado un homenaje, a los campeones del mundo y las campeonas de Europa. A la vez, en el mismo lugar, con el mismo respeto. La liga femenina española es súper fuerte, al igual que la masculina, y lo trabajan así desde formativas.

Estas son sólo algunas de las tantas mujeres que día a día se esfuerzan y trabajan por mejorar el deporte, y hacerlo mejor y más equitativo para todos. Desde este humilde rincón esperamos ansiosos que cada vez más y más mujeres formen parte del básquet y que junto con hombres y niños, entre todos podamos llegar a disfrutar de “un solo básquetbol”, sin diferencias, y en el que todos podamos sumar por igual.