Hay varios equipos que se hacen muy fuertes cuando juegan de local, y prácticamente son inexpugnables en su rectángulo de juego.

El conocimiento de la cancha, tirar en los mismos aros que en los entrenamientos, el calor y apoyo de su hinchada, no es un verso, tampoco es un cassette de los jugadores cuando hacen referencia a lo importante que es jugar como local.

Cuando digo jugar de local, hago mención a aquellas instituciones que tienen su propia cancha y ahí pueden disputar los encuentros de forma oficial. Vale aclarar esto, ya que hay algunos clubes que, por distintos motivos, no tienen su recinto habilitado y deben salir a alquilar otro gimnasio para poder presentarse. ¿Está bien que eso ocurra? Eso es otro tema, que se puede discutir más adelante en nuestro básquetbol.

Repasando la fase regular de varios clubes, y teniendo en cuenta las dos últimas Ligas Uruguayas, además de la fase regular (Apertura y Clausura) del actual campeonato, se puede ver números muy interesantes de cuatro equipos cuando juegan en condición de local: Goes, Aguada, Malvín y Olimpia.

Tal es así, que el conjunto playero en el Juan Francisco Canil hace 475 días que no pierde (última derrota vs Aguada el 09/11/2018), a partir de ahí no sabe lo que es perder en la Avenida Legrand.

En la presente temporada es el único equipo que está invicto en su feudo, ganó los 11 encuentros que disputó. El conjunto que dirige Pablo López de los últimos 42 partidos en su cancha, ganó 34 juegos y sólo perdió 8.

Otro de los clubes que tiene buena estadística jugando de local es Olimpia en el Alberico Passadore.

El elenco de las “Alas rojas” de los últimos 32 partidos que disputó en la Avenida Eugenio Garzón, ganó 22 cotejos y perdió sólo 10. Cabe recordar que tuvo sanciones en los últimos campeonatos y hubo juegos que tuvo que oficiar de local en otro escenario, por ejemplo, las primeras dos fechas de la actual Liga Uruguaya.

En referencia a los equipos populares, ambos se hacen muy fuertes en su casa. Los números de Goes en Plaza de las Misiones indican que de los últimos 36 encuentros que jugó, ganó 27 partidos y perdió 9 juegos. Hay que resaltar, que en las últimas temporadas tuvo alguna fecha la cancha suspendida, y además los clásicos se han jugado todos en el Palacio Peñarol.

Mientras que, Aguada en la Avenida San Martín tiene una clara ventaja, ya que disputó 20 partidos, ganó 15 y perdió 5 cotejos. El aguatero tuvo varios cierres de cancha, y también la colocación del piso flotante nuevo, por lo que debió jugar en otro escenario varias veces. Hay que agregar, que en las últimas dos Ligas y en lo que va de la misma, los clásicos de local los jugó en el Palacio.

No se computó el punto que sumó tras ganarle a Atenas en condición de local (Ya que las alas negras se habían retirado del certamen, y ese partido no se jugó), y tampoco la unidad que perdió con Sayago en los escritorios en el presente torneo, porque el partido no se terminó de jugar. Por lo que en la presente edición de LUB jugó cinco encuentros y sólo perdió un partido (vs Trouville).

Los porcentajes son claros e indica lo importante que es cuidar su cancha, evitar suspensiones y la buena conducta que deben tener los espectadores. El sentido de pertenencia es muy fuerte para los clubes, y a veces el no poder hacer “uso” de su propia cancha, no sólo repercute en lo económico, por salir a alquilar otra, sino en lo deportivo donde muchas ocasiones también pierden el punto.