En su casa, Iberostar Tenerife se consagró campeón de la Copa Intercontinental FIBA, al vencer 80-72 a Virtus Bologna.

Tras lo que fue un comienzo de primer cuarto chato, donde el mal juego y los tiros errados fueron demasiados, el local lo cerró mejor con una agigantada figura de Giorgi Shermadini, que llegó del banco para aportar 8 puntos en poco tiempo, para dejar al elenco canario 16-11 arriba al término de los diez minutos iniciales.

Cuando el conjunto italiano parecía enderezar el barco, el aro se abrió en el otro lado del rectángulo. Los triples empezaron a llover así como los dobles con tiro adicional desde la línea para sentenciar un 7-0. Bologna no tenía respuestas y la buena defensa sobre Milos Teodosic agravó la situación, llevando la máxima a 13. Muy tímidamente trataron de buscar una reacción antes de ir al vestuario pero un doble sobre la chicharra de Shermadini le puso la tapa a la primera mitad que culminó 42-32 para los anfitriones.

Al regreso fue tiempo del Marcelinho Huertas Show. Luego de un primer tiempo malo, levantó cabeza y puso ocho puntos para que su equipo mantuviera la distancia de la visita, que aún se esforzaba por revertir la situación pero sin muchas certezas. Un triple y posterior corrida volvieron a teñir de amarillo la noche española para extender la diferencia máxima a 15, y obligar a un nuevo minuto. Teodosic apareció para hacer despertar al equipo pero sin mucho éxito. Huertas una vez más se llevó todas las miradas para dejar las cosas 67-54 a favor de su equipo, de cara a los últimos diez minutos.

El ocaso favoreció al conjunto de las Islas Canarias. Aunque Bologna puso un 5-0 de arranque para quedar a ocho, luego se quedó sin gol, y pese a no convertir Tenerife se mantuvo al frente. El equipo italiano se fue afianzando ofensiva tras ofensiva y con dos triples consecutivos se puso a tres en un abrir y cerrar de ojos. En el momento más complicado para los dueños de casa aparecieron Shermadini y Huertas al rescate. Con una bomba de este último la brecha se estiró a 9 con poco más de dos minutos por jugar. El buen manejo de los 24, y una serie de rebotes ofensivos liquidaron el encuentro y dictaminaron que la Copa Intercontinental se quedaba en casa. 82-72 para Tenerife, que festejó con su gente.

La figura del campeón y del partido fue Marcelinho Huertas con 23 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias, secundado por Giorgi Shermadini con 18 unidades y 7 rebotes. En la visita Milos Teodosic convirtió 15 puntos, bajó rebotes y repartió 8 asistencias.