San Lorenzo, con la participación de Esteban Batista, cayó derrotado en las semifinales de la FIBA Intercontinental Cup 2020  y le puso fin a su sueño dorado.

La máxima cita internacional del mundo a nivel de clubes dio comienzo en el día de ayer, en el estadio del Iberostar Tenerife, donde se disputaron las semifinales del certamen, y los ahora finalistas salieron victoriosos sin atravesar mayores dificultades durante sus respectivos encuentros. Por un lado, el Virtus Bologna italiano se midió ante San Lorenzo, mientras en la otra llave el local se enfrentó al último campéon de la G-League estadounidense.

San Lorenzo (Argentina) 57 – 75 Virtus Bologna (Italia)

Desde el arranque fue un partido sumamente desparejo en todo sentido, porque los europeos eran ampliamente superiores a los de Boedo en ambos lados de la cancha, no permitiéndoles imponer su juego habitual, ni tomar demasiados tiros cómodos, sobre todo cuando los argentinos intentaban desde más allá de la línea de tres puntos, tratando de lastimar a su rival desde allí, ya que en el juego interior se veían constantemente vencidos. Vince Hunter y Giampaolo Ricci fueron los encargados de comandar un ataque efectivo y generoso, buscando el pase extra para hallar un tiro mejor posicionado, lo que les dio sus frutos en distintas ocasiones, para llegar a tomar dieciséis de renta. Sin embargo, los cuervos cerraron el segundo cuarto de la mejor manera posible, ajustaron mucho la defensa, y colocaron un enorme parcial con efectividad del otro lado, para colocarse a cuatro y llegar apenas 31-27 abajo al descanso largo.

En el complemento los dirigidos por Nestor García mejoraron su producción ofensiva, sobre todo comparado a lo que había sido en los primeros diez minutos del encuentro, donde no se les caía una idea en ofensiva, y sufrieron constantemente por ello. Pese a esto, los italianos lograron mantener y hasta ampliar la renta, consiguiendo buenos porcentajes desde fuera de los 6.75m y corriendo la cancha cuando se les presentaba la oportunidad de hacerlo, para llegar al último cuarto con una diferencia más holgada, de diez puntos (52-42). En los últimos diez minutos poco le quedó por hacer al equipo de Batista, que no logró reaccionar a tiempo, y volvió a ser superado por los italianos, quienes aprovecharon una racha en el arranque para sellar el triunfo, que finalmente se cerraría en cifras 75-57.

 El pivot uruguayo acabó con 4 puntos (1/3 TC – 2/2 TL), 5 rebotes, 3 asistencias y 4 robos en 14:35 minutos dentro del rectángulo de juego, para una valoración de +13.

Iberostar Tenerife (España) 110 – 89 Río Grande Valley Vipers (Estados Unidos/G-League)

Tal vez por la diferencia en el marcador final no parezca, pero la realidad es que fue un partido muy parejo, sobre todo en la primera parte, donde ningún equipo logró sacar demasiada ventaja y la paridad se mantuvo casi intacta durante veinte minutos. Con estilos de juego completamente diferentes, pero igual de efectivos, estadounidense y español iban en busca de una victoria que les diera el pase a la final del certamen intercontinental, el encuentro se volvió muy atractivo por el buen juego de ambos y el marcador en sí, que al llegar al descanso largo era de 51-48 a favor de los locales.

El complemento fue una completa locura, pese a que el tercer cuarto no tuvo nada nuevo, ya que todo se mantuvo igual a la primera mitad, con la misma paridad y nivel de ambos, la realidad es que lo más interesante o sorprendente llegó en los últimos diez minutos de juego, donde los español colocaron un maravilloso parcial de 40-21 a su favor, siendo comandados en ataque por Santiago Yusta, quien colocó cinco bombazos importantísimos, y fue la gran figura para que su equipo se acabara llevando un gran triunfo ante los últimos campeones de la G-League estadounidense, finalmente en cifras 110-89, logrando así el pase a la finalísima de esta tarde.

¿Cómo sigue?

A primera hora, desde las 13:30hs de nuestro país, San Lorenzo se verá las caras con los Vipers de la G-League, buscando quedarse con el tercer lugar y subirse al podio intercontinental. Posteriormente, a partir de las 16:00hs el Pabellón Santiago Martín se vestirá de gala para recibir a los finalistas, Iberostar Tenerife y Virtus Bologna, quienes se enfrentarán para definir al nuevo campeón de la FIBA Intercontinental Cup, que sí o sí volverá a quedarse en el viejo continente, ya que en la pasada edición 2019 el título se lo llevó el AEK Atenas de Grecia, tras vencer a Flamengo en la gran final.