Mientras toda la atención está puesta en la Liga, los clubes de Metro comienzan a definir detalles de un torneo que tendrá cambios importantes.

Si bien la intención original de muchas instituciones fue jugar el torneo de ascenso un poco más tarde, y que llegara a solapar su recta final con el inicio de la LUB, todo lleva a pensar que esto no sucederá, al menos en esta temporada.

Lo que sí cambiará drásticamente será la conformación de los planteles, buscando mayor participación de jugadores formados en los mismos clubes y por tanto una identificación más significativa con dichas instituciones y sus hinchas.

La propuesta actual, que aún no fue votada y debe ser avalada por una Asamblea de la Federación, es que los planteles se integren de la siguiera manera:

  • 4 fichas mayores 
  • 1 ficha oriunda 
  • 2 innominados (máximo un extranjero)  
  • 5 Sub 23 del club

En principio se mantendrían los reglamentos actuales para cada una de estas categorías, por lo que se mantiene la posibilidad de llevar Sub 23 de LUB con retorno, pero ahora siempre ocupando ficha mayor. 

En el caso del innominado puede ser cualquier jugador, sin importar si jugó la Liga anterior y quedando habilitado a jugar la próxima. Lo que sí se aclara es que de los dos innominados apenas uno puede ser extranjero o nacionalizado, pero también se podría optar por dos uruguayos. 

Tanto para el mayor “oriundo” como para los Sub 23 del club, el Art. 60 del Reglamento de Elegibilidad y Transferencias marca que debe tratarse de jugadores que hayan sido fichados por primera vez en dicha institución, que hayan hecho dos años de formativas, o qué hayan jugado los últimas dos torneos oficiales en que participó ese club. 

Este cambio en los objetivos y en el armado de los planteles sin dudas modifica la realidad del Metro, que se había transformado en gran parte en un campeonato donde muchos jóvenes se fogueaban, crecían, mostraban o hacían sus primeras armas. En ese sentido el límite de cuatro fichas obliga a los clubes a ser mucho más selectivos y exigentes a la hora de más contrataciones.

Por su parte, si los entrenadores así lo hacen, puede dar oportunidad a algunos jóvenes de las propias canteras que habitualmente no tenían lugar en la rotación. 

Como ya fue dicho, si bien este proyecto está bastante avanzado, aún deberá ser conversado con la BUA y luego aprobado en una Asamblea.