Nacional vencía a Biguá al final del primer cuarto cuando el juego, que nunca debió comenzar, fue suspendido por las malas condiciones de la cancha. 

Ya en la entrada en calor se veía que el flotante estaba muy resbaladizo, especialmente en ciertos sectores, y los primeros minutos fueron de juego lento y varias caídas. 

A pesar de las transiciones lentas, los buenos porcentajes en el tiro de uno y otro lado hicieron que juego sea goleado, con ventaja para el Bolso que llegó a sacar 10 gracias al tiro exterior y los rebotes de Hatila. Un buen cierre de Zanotta ayudó al Pato a acercarse y cerrar el primer chico 28-22 para Nacional. 

En el descanso el árbitro principal, Andrés Bartel, llamó a los capitanes y luego de un par de idas y vueltas optaron por suspender el juego, una medida tan previsible y sensata como tardía.