Consumada la victoria de Goes ante Aguada, Básquet Total tuvo unas palabras con la gran figura de la noche, Fernando Martínez. El base nos comentó cómo se sintió haber ganado este partido después de haber perdido el clásico anterior y sus secretos para seguir tan vigente en nuestro medio. 

 El año no empezó de la mejor manera para el equipo de Plaza de las Misiones, ya que a los malos resultados se le sumaba la lesión de una pieza clave. Pero el misionero mostró coraje y pudo revertir la situación: “Luego del otro clásico que habíamos perdido y de las cosas que nos están pasando (primero la lesión de Aguilera y ahora la de Osimani), realmente es un momento complicadísimo. Pero el equipo siempre echa el resto en estas situaciones y saca energías no sé de dónde. Teníamos que cambiar la actitud después de los tres partidos que perdimos y eso hoy lo pudimos demostrar. Si bien ellos abrieron una ventaja desde el arranque, el equipo no se puso nervioso y siguió realizando el plan de juego, algo que en los tres juegos anteriores no habíamos hecho pero que hoy lo cumplimos. Ojo, seguir el plan de juego no te garantiza que vayas a ganar, pero sí te va a dar más chances de poder llevarte la victoria”.

 Siguiendo la idea anterior, Fernando reconoce que las últimas derrotas se debieron a que no había una idea central a la hora de jugar y que no se estaba aportando para el juego colectivo: “Cuando vos respetas el plan de juego y hacés las cosas, la confianza va sola porque encadenas cosas positivas que te da el juego. Ahora, sí cada uno quiere hacer las cosas a su manera como lo veníamos haciendo, no va a funcionar porque la confianza te la da el equipo respetando lo que se planificó. Hoy hicimos las cosas bien y el equipo se sintió cómodo. Después fueron apareciendo los tiros de Santiago (Wohlwend) y los tiros debajo del aro del Tito (Borsellino). Es muy sencillo, y es más fácil de lo que parece que ir a chocar todo el tiempo y hacer cosas que no hay que hacer”.

 La próxima fecha es frente a Malvín en la Avenida Legrand, un duelo más que particular para el número “44”, aunque sabe que ahora las cosas son distintas y va a ir por la victoria: “Es un partido más, quizás un poco especial en lo personal porque jugué 10 años ahí. Ahora estoy en Goes y tenemos que ir a ganarlo como ya lo hicimos en la primera rueda. Sabíamos que teníamos que encadenar partidos consecutivos porque ahora nos toca Atenas (que no juega), Capitol y Sayago, que en teoría serían los más débiles y también teníamos dos paradas difíciles como visitante. El partido de hoy era una de ellas y el viernes tenemos que ir a ganar allá para poder encadenar los otros tres. Es un partido difícil obviamente, pero tenemos chance de ganarlo”.

 Hace poco más de un mes, Martínez cumplió nada más ni nada menos que 40 años y ayer se lo vio con una energía abrumadora, sumado a unos cambios de ritmo letales. Consultado sobre esto, él dijo que no hay ningún secreto al respecto: “Las ganas y el trabajo pueden más. El que me conoce sabe cómo soy. A mí me gusta entrenar muchísimo, no me gusta perderme ninguna práctica, no tomo, no fumo y no salgo. También va en las ganas de cada uno, en el corazón. Yo me pongo contento cada vez que estoy en un entrenamiento y entreno como juego. A veces el “Colo” (Reig) dice “el Enano corre más que los juveniles”. Me gusta transmitir eso para ellos para que se den cuenta de que con 40 años y haciendo las cosas bien, podés seguir jugando. Llegar pueden llegar varios, pero mantenerse muy pocos”.

 Una vez finalizado el partido, el “Enano” se vio sumergido en una marea de besos y abrazos roja y azul. Notoriamente emocionado, tuvo palabras de agradecimiento con la hinchada misionera que siempre hace el base nos dé un poco más de su magia: “No hay palabras de agradecimiento. Es una realidad de que venís a jugar un clásico en notoria desventaja porque todo el mundo dice que vamos a perder y más después de que el último clásico lo perdimos nosotros. Este partido era idéntico al anterior porque Aguada tiene una tripleta de extranjeros realmente muy buena y jugadores de primer nivel, mientras que nosotros veníamos diezmados. Sin embargo, en estos partidos no hay favoritos. Puede que uno venga mejor que el otro en la tabla, pero los clásicos son algo aparte. La gente siempre está y siempre apoya, no sólo en los clásicos. El partido puede ser en la cancha de Goes, en la de Urunday o en la de Welcome y ellos siempre van a alentar. Eso te da el plus de que cuando tenés 40 años y el aire no está, mirás para arriba y tenés que correr, no queda otra”.