Un nuevo año trae desafíos y oportunidades. En Basquet Total expresamos nuestros deseos basquetbolísticos para el 2020.

En la búsqueda del crecimiento no hay carta a Papá Noel ni a los Reyes Magos. Con la mejora a la vista preferimos alejarnos por un ratito de los sueños y fantasías, apostando a metas reales que mejoren el deporte que amamos.

El primer deseo rige para el básquetbol y para la vida. Que no haya violencia. De ningún tipo. Que las familias puedan ir a las canchas a disfrutar, sin miedo. Y, por consiguiente, que los torneos se definan por deportividad y no por fallos que terminan perjudicando a un montón de actores que nada tienen que ver, terminan pagando justos por pecadores.

Queremos un 2020 celeste. Con un acento cordobés que marque el rumbo y un montón de uruguayos con hambre de gloria lo sigan. Desde la mayor a los más chicos. Que los resultados deportivos sean los mejores posibles, obvio. Pero, sobre todo, que mejoren las estructuras de las selecciones nacionales con planificación para lograr los objetivos y sembrar los cimientos.

En ese sentido, abajo, tanto en la rama masculina como la femenina, que se aprovechen las competencias internacionales. Vitales para el crecimiento de las selecciones formativas.

Deseamos un 2020 donde los entrenadores se animen a darle el lugar que merecen los pibes, y que estos respondan en cancha a la confianza brindada. Apostar por la juventud que irrumpe, darle oportunidades para que puedan demostrar.

Ojalá venga un año donde se sigan potenciando proyectos en los clubes de básquetbol y que se incluya -aún más- la participación de planteles femeninos. Queda lugar para crecer. Que los dirigentes confien en los procesos sin dependencia exclusiva de los resultados. A la larga, nos afiliamos al Maestro: el camino sigue siendo la recompensa.

Que la integración explote, desde torneos de selecciones departamentales en categorías formativas a los equipos participando en competencias de la FUBB. El Interior es una cuna impresionante de talentos que no se puede -ni se debe- desperdiciar.

Que BUA renovada y paritaria pueda fortalecerse y convertirse en un actor de referencia a la hora de tomar decisiones. El primer gran objetivo deberá ser la regularidad en sus participaciones.

Por un 2020 donde se eleve la organización y la calidad de los espectáculos. Qué el básquetbol sea un atractivo al que el público desee concurrir. Quedó demostrado que en las instacias donde se generaron productos de calidad, las entradas volaron.

Deseamos un gran año para el básquetbol, y sabemos que va a haber mucha gente trabajando con honestidad, humildad y mucho esfuerzo para lograrlo. Desde nuestro lugar, agradecerles por la compañía de siempre. Seguiremos con el compromiso de apoyar a todos los estamentos y torneos.

Que se cumplan sus sueños, que la vida venga con salud y felicidad.

Nos seguiremos leyendo en 2020...