Luego de los festejos por el bicampeonato, Básquet Total fue en busca de la palabra de los campeones Pedro Simeone y de Nicolás Román. El primero habló de lo que fue su último año en este torneo y el segundo manifestó la alegría de que la copa se vaya para Nuevo Malvín, a pesar de la cantidad de bajas que tenía el equipo, pero ambos coincidieron en el gran trabajo de los chicos del club que dieron una gran mano.

Pedro reconoció que fue un partido durísimo desde lo táctico y que llegó a pensar que el partido se les iba: “Fue un partido muy parejo. Cerca del final en el último cuarto ellos nos pasaron y yo la vi fea para nosotros. Por suerte Nacho pudo hacer ese doble a falta de nada que forzó el alargue y ahí Joaquín (Dios) fue un monstruo, hizo algo increíble. Él nos salvó las papas cuando la pelota pesaba mucho y fue gran partícipe de esto”.

“Sabíamos que Sosa era el mejor jugador de ellos y que lo teníamos que contener. Lo pudimos hacer la mayor parte del partido, aunque sobre el final se destapó un poco. Por suerte erró ese libre y pudimos ir al alargue y salimos campeones. Esto es una alegría enorme porque además es mi último año de Sub 23 y me despido de buena manera” dijo el número “13” sobre las claves del equipo para poder llevarse el triunfo y de lo que significó además para él.

Entre DTA, Liga y alguna otra cosa, el cuadro de la calle Velsen tuvo que echar mano a los más chicos, que supieron responder con creces ante semejante cita: “Teníamos un montón de bajas, pero sabemos que los cadetes y juveniles de la UA son increíbles y podemos confiar mucho en ellos, Jugaron un excelente partido”.

A lo anteriormente mencionado, se le suma el disgusto de la mayoría de los jugadores sobre la dirigencia, argumentando que estos no están presentes durante el año y si en la parte final del certamen: “Nosotros siempre estuvimos muy fuerte en lo mental. Sabíamos que íbamos a ganar y que este campeonato era nuestro. Esas cosas las dejamos afuera y no nos distraen”.

Nacido en la “Heroica” Paysandú, Simeone cuenta cuales son sus planes luego de finalizada la etapa de formativas: “Fue una etapa muy hermosa en Unión. Yo llegué hace 4 años acá. Yo soy de Paysandú y jugaba en el Allavena. Por suerte se me dio ser campeón en mi último año. Ahora el año que viene el objetivo es volver allá y seguir jugando para mi club”.

Por otro lado, Nicolás afirmó que el equipo la pasó mal por momentos, pero que el mismo respondió en el momento justo: “Era un rival duro y nosotros teníamos muchas bajas. Para nuestra suerte, Joaco (Dios) se puso el equipo al hombro en los últimos cinco minutos y lo pudimos sacar adelante. Todo el equipo hizo un buen trabajo, aunque al principio estuvimos complicados en defensa pero después pudimos controlarlo y salimos adelante”.

Con un arranque errático y con poco gol, los dos planteles vieron cómo mover sus fichas con el paso del tiempo y fue el azulgrana que se llevó la victoria: “El primer tiempo fue algo más táctico, viendo como defendía uno y como atacaba el otro.Después empezamos a leer bien los ataques y la pelota nos entró. Finalmente en el suplementario, el hombre se vistió e hizo lo que hizo (risas)”.

Coincidiendo con Simeone, Román hizo hincapié en las personas no disponibles para este juego, pero subrayó el compromiso de los botijas del club que se la jugaron en este partido que era vital: “El tema de las personas que no pudieron estar fue algo complicado. Tuvimos dos expulsados, los cuales tenían que cumplir una sanción de tres partidos e hizo que no pudiéramos llegar muy bien a esta final, pero por suerte todos los pibes del club vinieron e hicieron tremendo partido”.

Saliendo por quinta a nada de terminar el tiempo regular, el número “16” cuenta cómo vivió la definición desde el banco de suplentes: “Yo me quería matar porque estaba en el banco y el tiempo no pasaba más, pero tenemos un muy buen plantel y nos llevamos la copa”.

Para terminar, agradeció a los que siempre están presentes y siempre lo alientan a más: “Se lo dedico a toda mi familia y a todos mis amigos que siempre me apoyan”.