Deportivo Paysandú le ganó a Yale cómo visitante y sueña con colarse entre los seis. Fabián Cabrera fue la figura y habló con Básquet Total.

Fue muy claro con lo que había acontecido en un partido cerrado y muy parejo hasta la última bola: “Arrancamos bien, metidos los primeros 6 o 7 minutos y luego de eso nos desconcentramos. Dejamos de correr, dejamos de defender cómo al arranque del partido y los dejamos ir. En el entretiempo fuimos claros y nos planteamos salir con todo para el segundo tiempo, metiditos a la hora de defender y correr. Eso hizo que tuviéramos un buen pasaje y descontar diferencias, después fue un claro partido de tercera, tanto a tanto pelota dividida y pusimos las bolas que había que poner para cerrar mejor y eso hizo que nos lleváramos el punto”.

Paysandú llegaba a este duelo tras vencer a Olivol, uno de los candidatos al título. Esa victoria más la de anoche le da un envión anímico muy grande al equipo de cara a la última fecha de la fase regular: “Nosotros no estamos armados para subir, pero sabemos que tenemos un plantel interesante. Quizás otros años con otro nivel en los rivales podríamos pretender un poco más, pero sí, no creíamos que era para arrancar tan abajo cómo se arrancó. El objetivo es entrar entre los seis, la victoria contra Olivol de locales nos dio un empujón anímico muy importante y los tres días posteriores de descanso estuvimos más metidos para venir a Yale y jugar la primera final. Ganar acá y ganar el lunes a San Telmo nos mete directos y ese es el objetivo”.

Una vez metidos entre los seis Paysandú sabe que es difícil pero que en un duelo mano a mano puede pasar cualquier cosa: “Sí totalmente, lo hablé con la gente del club desde que arrancamos, lo más complicado iba a ser el inicio porque nosotros tenemos un cuadro muy experiente donde sabemos que al final del torneo vamos a hacer las cosas bien. El tema era el inicio, cuando los cuadros con jóvenes te corren todo y tal vez los partidos más sencillos se te complican. Sí logramos entrar entre los seis vamos a estar con otro temple, otra experiencia y en un cara a cara podemos pelearle a cualquiera”.

Para cerrar contó cómo se viene sintiendo en el club: “Me siento muy bien, este año me entrené duro, el año pasado no tuve un buen arranque y no había entrenado en la pretemporada y con un año sin jugar, pero este año entrené duro tres meses antes del arranque ya estaba entrenando y eso hace que me sienta bien físicamente, aguanto 30-35 minutos sin problema. Eso y la confianza del cuerpo técnico y los compañeros me da más fuerzas”.