Después de la consagración ante Larrañaga, Básquet Total tuvo unas palabras con Martín Sedes, técnico de la UA que llegó para este juego vital y nos dejó sus sensaciones.

El primer tiempo terminó 34-30 para los azulgrana, un score relativamente bajo para lo que ambos venían demostrando durante el año: “Iba a ser una final dura. A nosotros nos faltaron diez jugadores y hoy el equipo lo sacaron adelante los cadetes, algunos juveniles y los sub 23 que fueron quedando. Se merecían una final así”.

Los de Sedes mejoraron mucho en su aspecto defensivo en el arranque del tercer cuarto y pudieron sacar una rápida ventaja. Lo mismo se vio al comienzo del alargue: “El cuadrado no era lo mejor de ellos y para nosotros era nuestra fortaleza. Cuando ellos lo hicieron, apareció Román (Nicolás) y estuvo bien. Después que él saliera por quinta, vimos que era lo que nos podía dar Joaquín (Dios) y la verdad que la rompió entre el último cuarto y el alargue”.

Martín también se consagró el año pasado con el cuadro de Nuevo Malvín que venía invicto. Al ser consultado sobre cuál conquista tenía más relevancia, el joven DT se quedó con ambos: “Son dos campeonatos totalmente distintos. El año pasado fuimos a ver qué pasaba con Bohemios y nos encontramos con la posibilidad de que les podíamos ganar y lo hicimos. Este año es diferente porque se dio de que la mayoría de nuestros jugadores que venían siendo titulares estaban disputando la DTA o estaban suspendidos/lesionados. Llegamos con lo que pudimos y hay jugadores que por ahí no jugaron tanto en el año, tuvieron sus minutos hoy. Las dos son muy disfrutables y con diferentes sabores, pero ambas son memorables”.

Si bien en la planilla figura que él fue técnico campeón, Sedes reconoce quien es el principal responsable de todo este trabajo: “Fue Guido Fernández más que nada el culpable de que hoy estemos celebrando. Yo no estuve mucho porque estuve en el Metro con Danubio y justo al final me enganché. A eso hay que sumarle que estaba de viaje y no estuve presente. Yo agarré la final y poco más. También el “Pepi” nos ayudó en algunos partidos, como lo fue el de la serie contra Montevideo. Nos fuimos ayudando entre los tres entrenadores, pero el mayor laburo lo hizo Guido”.

El flamante entrenador de Olivol Mundial tiene la difícil meta de ascender al mundialista al Metro, pero con estos antecedentes hasta el hincha más pesimista del cuadro de la avenida Millán se ilusiona: “Hoy todos me jodian con que estaba repitiendo lo del año pasado. Sería muy lindo si puedo repetir esto con Olivol”.