Sin la presencia del ex futbolista de Nacional en Chucarro, Moglia y Manuel se combinaron para darle el triunfo al bolso frente a Hebraica Macabi.

Resumen del partido

En el comienzo el macabeo lucía estático en el ataque y demasiado enfocado en el uno por uno de Semiglia y Frazier. Nacional aprovechaba los bajos porcentajes para anotar en transición y poner un rápido 8 a 0. Romero generaba desde el eje a través de las cortinas, abasteciendo a Morrison y Austin. Lovera apostaba por la rotación (más acotada ante la ausencia de Haller), para que Aristimuño y Brause le dieran la intensidad defensiva que faltaba hasta el momento. Así la distancia en el trámite y en el resultado se ajustaba a cinco unidades para terminar el cuarto. Ya en el segundo, nuevamente el tricolor se separó de entrada. Los 4:30 sin meterla del hebreo, sumados al daño realizado por Passos en la pintura y Austin desde los 6.75 hicieron que los de Zylbersztein sacaran 16 tantos. Joyner siendo el más regular adelante, pedía ayuda a los gritos para que el resto colaborara con él cada vez que el interno brasileño ponía la bola en el piso. Después de marrar sus primeros seis intentos al aro, Frazier se conectaba (tras seis intentos sin suerte) para bajar la renta a menos de una decena. Hanley forzaba buscando atacar a Souberbielle que lo aguantaba como podía. Del otro lado Austin volvía a quedar solito y solo, para seguir sumando y obtener 12 de renta de cara al descanso largo (41-29).

En el momento más desprolijo de la noche cuando la lluvia caía sobre Chucarro, se dio la tormenta de triples de Moglia. Santiago tuvo su momento en el tercer periodo y no lo dejó escapar. Con sus conversiones contribuyó a sacar 21 de máxima, mientras Hatila los cortinaba a todos y Austin seguía encendido. El local apostaba casi todas sus fichas al uno por uno de Semiglia y Frazier, bien neutralizados por el colectivo de La Blanqueada. Las imprecisiones bolsilludas en el manejo de la pelota propiciaron puntos de corridas para el amarillo. Frazier yendo hacia adentro encontró dividendos y para lo que había sido el desarrollo del chico, los 11 de diferencia dejaban algo de incógnita para el último. Más allá de quien estuviera al frente en el tanteador, la actitud de los de Camacuá era de echar el resto y le daba resultados. Si bien seguía concediendo algunos rebotes defensivos, capitalizaba las distracciones en el retroceso del albo para colocarse a ocho. En ese momento Romero leyó y condujo correctamente, con la guinda abajo del brazo haciendo jugar para que Austin volviera a aparecer. Volvían a ser 12 y con eso parecía que habíamos visto todo. Pero Frazier quería ponerle un poco más de picante. En modo asesino clavó tres bombazos al hilo para que su equipo quedara a solo tres y con la posesión. Pérdidas de un lado y del otro, y Romero tomando al foráneo para apagarlo momentáneamente. El propio gallego con doble y falta daba ocho de aire. El bolso tuvo un par de oportunidades para liquidarlo, sin suerte. Joyner dejó las cosas a un doble. Passos marró un libre y dejó vivo a Macabi. Cuando no, Frazier puso un triple que empató las acciones con 21 segundos por disputar. Austin tuvo uno de los tantos tiros exteriores que había embocado pero falló, con la fortuna y la intuición de Santiago Moglia, más despierto que todos para agarrar el rebote y convertir. No entró el libre de premio, pero ya quedaban solo dos segundos que no cambiaron la historia. Nacional ganó por 76 a 74, con momentos de muy buen basket y sufriendo más de la cuenta.

UNO x UNO

HEBRAICA Y MACABI

Terra (4): Se animó a ir al aro. Perdió atrás con Romero y tiene responsabilidad en el rebote final.  Semiglia (2): Lleva tres partidos consecutivos en muy bajo nivel. Deberá revertirlo, tiene con qué. Frazier (8): Arrancó mal, parecía que no lo podía dar vuelta. Sin embargo entró en un trance que casi le da el punto a los suyos. Hanley (5): Cuando pudo atacó con polenta. Un tanto lento para llegar a puntear los tiros de Austin.  Joyner (6): Quiso y quiso. Chocó con un peso pesado. Lo sintió. Aristimuño (5): Levantó el tono defensivo, protegió el rebote. Brause (3): Casi desapercibido, sin disimular la ausencia de Haller. Rüsch (4): Importante atrás, con energía para acortar las posesiones.  Lovera (4): No tenía muchos más recursos. Pintaba para segunda bolsa seguida y con actitud logró emparejar en los últimos 15 minutos.

NACIONAL

Romero (9): El destacado.Moglia (7): Buenos porcentajes sin ser primera opción. Tuvo sus momentos para lucirse, rebote ofensivo y doble ganador suman para la calificación. Morrison (5): Foráneo más de rol, al que le cuesta un poco la defensa. Cuando encara para adelante lo hace decidido. Austin (8): Linda mecánica de tiro que le dio resultados perfectos en el 95% del tiempo. Se le cerró en el final. Passos (6): El todoterreno. Cortina, rebotea y taponea por él y por los demás. Souberbielle (4): Sufrió la defensa cerca del aro propio. Puede aumentar su incidencia como sustituto. Espíndola (3): Algo en los tableros, metiendo mano en defensa. Ruiz (5): Dejó una buena imagen por sus fundamentos y el aire que le dio a Romero. Zylbersztein (6): En una noche especial para él, su equipo mostró la mejor cara a pesar de la ausencia del base titular.

EL VAR

Ricardo Olivera, Enrique Ferreira y Pablo Graiño (3): En un partido limpio y sin tanto roce, dejaron pasar algunas cosas muy claras. Cobraron técnicos ante las primeras simulaciones. La cuarta de Frazier puede haber sido o no pero los que estaban mejor ubicados dejaron seguir.

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Lo destacado

La sección viene como anillo al dedo. Porque no terminó liderando en solitario ninguno de los principales rubros estadísticos. En el transcurrir del partido los flashes iban para los extranjeros e incluso para Moglia que puso el gol del triunfo. Lo cierto es que el verdadero factor desnivelante, especialmente en el momento de mayor paridad fue Manuel Romero. El gallego hizo olvidar al otro español (Cabezas). Condujo criteriosamente, robó, asistió y reboteó. Encima le asignaron la marca de Frazier cuando estaba en llamas y se lo cargó. Todo lo hizo bien y dejando la piel, por eso el destaque fue más que merecido.

Lo distinto

No era un encuentro más para el técnico tricolor. Como él lo dijo, le tocaba enfrentar a su club y en el que hizo historia. Recibió todos los saludos habidos y por haber, incluyendo una plaqueta. De cualquier manera, a la hora del pitazo inicial lo vivió con todo. Metiéndose adentro de la cancha para defender, pidiendo que corten, marcando la jugada, disputando su propio partido. Tuvo el premio de ver los mejores 36 minutos de los suyos en esta Liga y de llevarse el punto sufriendo. Luego del pitazo final, volvieron los aplausos, saludos y felicitaciones.