Mucho cambió aquella niña que arrancó a picar la pelota en la calle Galicia mientras que sus hermanos defendían la casaca del glorioso Cordón. Sus primeros lanzamientos en la plazita quedan en la memoria para reflejarlos ahora en suelo brasileño. La vida le planteó el desafío de pasar de niña a transformarse en una mujer de un día para el otro. Con un trofeo grupal y un destaque individual llegó Maite Pereira para sumarse a la Selección Uruguaya de cara al Sudamericano sub-17.

“Es un orgullo tremendo. Me vine preparando todo el año para esto. Lo conseguimos con este grupo de amigas que somos muy unidas” comenzó diciendo la ahora jugadora del Sociedade Ginástica de Joinville.

"Este año tuve que tomar la decisión de irme a vivir sola y eso fue un paso muy importante para mí y cambió todo completamente. Por suerte logré que no se me hiciera tan difícil y lo pude manejar" afirmó sobre el nuevo desafío que le planteó la vida para este 2019.

Consultado sobre lo más difícil de este cambio repentino fue clara: "Es durísimo y más que nada para la familia. Los extrañé muchísimo pero estaba disfrutando un montón y eso provocó que se me haya hecho más corto. Tuve la suerte de que mi madre me visitó y me pasaron muchas cosas positivas allá y por ahora viene todo muy bien".

Su año deportivo lo concluyó de gran forma y con destaques que no estaban en los planes de nadie: "Cuando llegué eramos un equipo que estaba en plena preparación. Eramos todas nuevas y pegamos una química especial que nadie la esperaba. Eramos uno de los más débiles y esa química nos llevó a ser las campeonas de la categoría U-19 y en la U-15 estuvimos ahí pero el otro equipo jugó mejor ese partido y nos ganaron. Estoy muy agradecida con todas las compañeras de allá".

Tras consagrarse en U19, fue considerada la jugadora más valiosa en la categoría U-15 y consigo el subcampeonato: "Jamás me lo esperaba porque aparte yo llegué tarde, entonces pensé que se me iba a hacer mucho más difícil todo. De a poco me empezaron a decir mis compañeras que se me podía dar y yo les decía: no, no me va a pasar eso a mí. Hay jugadoras de muy buen nivel. Cuando realmente llegó me sorprendió muchísimo pero estoy muy contenta por ellas y por los entrenadores que ellos también lo consiguieron".

Brasil se caracteriza por ser una potencia en todos los deportes y la cantidad númerica de población hace que las alterancias entre los equipos varíe: "El nivel es mucho más competitivo que acá. Allá hay varios equipos. Acá jugamos y todas nos conocemos con todas. En Brasil me tocaba jugar siempre con un equipo totalmente diferente. Los entrenamientos tienen otro estilo de perspectiva, otra altura. Eso me ayudó muchísimo a crecer, venir acá y poder estar a la altura de mis compañeras que estuvieron entrenando todo el año para llegar a esto".

Pereira se sacó el chip norteño para ponerse a la orden con la selección y se encontró con un grupo ya conocido pero con alguans modificaciones: "Llegué y acá era todo nuevo para mí. Por suerte el Gallego (Alejandro Álvarez) y Vico (Victoria Pereyra) se tomaron un tiempo para explicarme todo lo que estaba planeado. Ahora ya estoy con todas mis amigas, que ya las conozco y tenemos una química tremenda. Se me hizo mucho más fácil con ellas".

La relación en el grupo es fundamental: "A la gran mayoría ya las conocía por mi club y menos por la Selección. Pero siempre, aunque haya competencia entre los clubes, nos llevamos super bien y eso nos convierte en una familia. Somos muy unidas todas y eso suma muchísimo para cualquier competencia y más para un Sudamericano. Si no te llevás bien o no tenés muy buena relación resta pero ser amigas nos motiva a estar juntas. Siempre nos damos para adelante, tenemos una química tremenda, siempre estamos en los vestuarios juntas, vamos a comer y todo hacemos juntas. Es una familia".

Tras su llegada a nuestras tierras se tomó un tiempo para ir a ver a sus amigas que definieron el certamen y también opinó sobre lo visto: "La idea era ir a todas las finales pero por problemas no lo logré pero apenas llegué fui a verlas porque varias me lo habían pedido. Vi un cambio de nivel tremendo físicamente. Cami (Kirschenbaum), Emi (Larre Borges) y Nina (Gianina Tiscornia) crecieron un montón y estoy super orgullosa por ellas que ya sean figuras en adultos. Para mi es una sensación interna única y está tremendo".  

Basquet Total tituló "Nuestra Generación Dorada" cuando el DT dio a conocer las elegidas para el certamen continental. Sobre esto aclaró: "No se si somos una generación dorada pero nos sentimos importantes porque creo que tenemos un equipo con mucha rotación que es algo que últimamente escaseó en Uruguay en los últimos Sudamericanos. Vamos confiadas pero sabiendo que tenemos equipos muy duros como Chile, Argentina y Colombia. Vamos bien y viendo si podemos "pegar el palo" como dice el Galle".

Uruguay integrará una serie complicada donde en su grupo estará una selección que no para de crecer: "Yo creo que Chile para nosotras es un ejemplo. Ellas eran las de abajo de la bolsa como nosotras y ya hace dos años, creo, que salió campeón y de ahí en más siempre ha estado en todos lados y antes ni se aparecían. Están entre las mejores y eso fue un crecimiento muy importante para ellas y yo me siento feliz por ellas. Nosotras vamos por ese camino a marcar la diferencia de las demás generaciones".

Maite dejó una buena imagen en su última presentación con Bohemios y aumentó su nivel deportivo ahora en tierras brasileras. Sobre su momento personal fue clara: "Hoy me encuentro en uno de mis mejores momentos. Mi primer Sudamericano no entendía nada. No sabía lo que era jugar en el exterior y yo lo sentía re importante pero sin dudas que estoy en mi mejor momento de cara a lo que se viene".

A pesar de las dificultades deportivas a las cuales se puedan enfrentar las celestes, las chicas tienen los objetivos claros de cara a lo que se viene: "Creo que todas vamos por el mismo objetivo, miramos todas para le mismo lado y es ganar la mayor cantidad de partidos posibles teniendo en cuenta que Uruguay cuando le ha tocado ir a jugar a los Sudamericanos no ha logrado ganar en esta categoría. Un objetivo muy lindo sería ir a "pegarle el palo" a Colombia de entrada para conseguir esa estabilidad y arrancar con fuerza el certamen. Si no podemos luego iremos y enfrentaremos a Chile y Argentina. Pero primero es tratar de ganarle a Colombia y ya ir en busca de la clasificación al pre-mundial".

En un torneo corto es importante arrancar con el pie derecho y Pereira sabe que una victoria en la primera presentación puede cambiar plenamente las aspiraciones de las uruguayas: "Nos pasó con la sub-15 el certamen anterior. Ya arrancar ganando te hace sentir el potencial interno de que sos vos. Eso hace que esos equipos que viene confiado como Chile y Argentina ya te tengan otra consideración, ya te empiezan a ver de otra forma. Eso nos ayuda a nosotras y a ellas las hace entrar a la cancha más alerta, no sobrándonos como tal vez antes lo hacían. La realidad es que Uruguay creció mucho y ellas ya lo tienen claro".