Aguada debutó en la Liga Uruguaya con un categórico triunfo sobre Malvín en el día donde García Morales volvió a brillar con la casaca rojiverde.

Resumen del partido

El partido que dio inicio a la Liga Uruguaya podría considerarse como la fiesta del campeón. Se reeditó la última final, el aguatero celebró con la copa obtenida la temporada pasada ante su gente, hubo un mosaico de la hinchada para la novena estrella. Y como si todo esto fuera poco, los de Miguel Volcan ganaron, gustaron y golearon, pero fundamentalmente, se reencontraron con una versión brillante de su último ídolo, el retorno de García Morales fue con 34 puntos.

Empezó mejor Malvín, con un par de bombas de movida. Además Wachsmann le tiraba cómodo a la pobre resistencia de Doblas y Pomoli le impuso un ritmo a la noche a la que no se acoplaba ninguno de los otros nueve jugadores que había en cancha, de esa forma el ex Colón siendo vertical al aro dañó y consiguió anotar. Aguada intentó desde el pick, pero el playero funcionó bien en las ayudas y los lanzamientos de afuera no ingresaron. Doblas de buenos movimientos sumó y de a poquito Roberts acompañó. Los de Pablo López cerraron 17-12 con una ventaja que era justa por el buen trabajo atrás.

En el segundo cuarto hubo un par de claves que cambiaron el rumbo. Los ingresos de Mateo Sarni, Federico Pereiras y Sebastián Izaguirre le dieron a Aguada una intensidad defensiva que no tenía. El rojiverde dejó de permitir lanzamientos tan cómodos de su rival y ajustando atrás se liberó adelante. Más allá de eso, los porcentajes fueron soñados, siete triples en diez minutos, de los 24 puntos que anotó el aguatero, 21 fueron de más allá de los 6.75. Y ahí arrancó la bestia a calentar la mano, el primero lo tiró Garciamoreando, en una contra de 3x1 Sarni prefirió a Leandro por sobre Pereiras que llegaba a la bandeja en soledad. Y el hombre la clavó seca. Esa incidencia fue clave, porque desde ese momento creció en confianza, la propia, la de sus compañeros y de la tribuna. Y arrancó a transitar la noche en "modo LGM", insoportablemente encendido. Malvín lo padeció. Para colmo cayeron bombas de Izaguirre y Pereiras. Los de Volcan se fueron al entretiempo 36-29 arriba con un tablazo de García Morales, de esos que se festejan el triple, justamente el triple.

Para el complemento Aguada intentó volver a generar desde el pick entre Leandro y Doblas con suerte dispar. Y Malvín, con poquito, pero logrando hilvanar un par de corridas se puso a tres. Cuando estaba mejor en cancha el playero, Boone tomó un protagonismo excesivo y fue contraproducente. Aguada aprovechó con el mejor momento de Roberts en la noche y las bombas que seguían cayendo de manos de García Morales. Además Bavosi se dedicó a hacer jugar pero también a particiar del goleo. Un parcial de 15-2 sentenció la historia demasiado temprano.

A Malvín siempre le faltaron argumentos anímicos y, sobre todo, basquetbolísticos para ir por la reacción. La ventaja llegó a ser hasta de 32 puntos en un pasaje del cuarto final. El último campeón se terminó floreando para el disfrute de su gente. Final: 90-62.

UNO x UNO

MALVÍN

Santiso (3): Las dos faltas de arranque lo limitaron, nunca logró meterse en partido. Pomoli (5): Sostuvo a su equipo en el primer tiempo, en el segundo cayó en el descontrol general. Boone (4): Demasiado domero para el juego de Malvín, por momentos suma, en otros malhumora a todos lo que tiene cerca. Dominique (3): Tímido no es, tira demasiado. Sumó poco. Wachsmann (5): El más regular, le costó tapar todos los baches que dejó su equipo. Cabot (3): Lejísimos de lo que puede dar. Mickelson (2): Dominado en todos los aspectos. Grolla (4): Intentó ser revulsivo con suerte dispar. Rivas, Cabillón, Coelho (-): Minutos con partido sentenciado. López (4): No pudo equilibrar desde la táctica la diferencia de planteles.

AGUADA

Bavosi (6): Hizo jugar, levantó muchísimo en el complemento. García Morales (10): No había otro puntaje permitido. Destacado. Rose (5): Esta vez alcanzó, a largo plazo debe dar más. Roberts (8): Segurola y Habana. Sin brillar, rindió pila. Doblas (7): Terrible player, entiende todo. Físicamente debe mejorar. Sarni (7): Rol ideal para un equipo repleto de goleadores, defiende, organiza y hace fluir. Pereiras (6): Cambió la intensidad del equipo. Izaguirre (7): Clave desde el banco para sacudir la modorra, gran segundo cuarto. Castro, Santos, Viotti, Garay (-): Minutos con historia resulta. Volcan (7): En una noche tranquila, corrigió siempre que hubo peligro.

EL VAR

Andrés Bartel, Vivian García, Carlos Romero (7). Correcto arbitraje, con aciertos en los pocos pitazos de riesgo que ofreció la noche.

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Lo destacado

Volvió con 34 puntos, metió 8 triples. No podía ser otro, de verdad. Pero más allá de su actuación, lo valorable fue el reencuentro con la gente de Aguada y volver a sentir esa felicidad recíproca que alegra los corazones. Después de un durísimo accidente de transito se volvió a sentir jugador de básquetbol, con confianza, con la personalidad y el hambre de gloria que siempre tuvo. La carrera de un verdadero profesional, un elegido, que merecía un retorno de estas caracterísitcas.

Lo distinto

Leandro García Morales, como siempre, faltando casi dos horas para el partido ya estaba tirando al aro. Eso no es distinto. En el medio de su rutina apareció Nicolás Mazzarino, de particular, vino a saludarlo. Se quedaron hablando entre 20 y 30 minutos. Nosotros mirabamos de lejos, con unas ganas enormes de tener un handie cerca y escuchar esa charla, que no sabemos si era de básquetbol, de sus familias, o de sus vida. Pero estamos seguros que escuchar a esas dos bestias es sinónimo de aprendizaje, sea cual sea el tópico de la conversa.