Peñarol derrotó a Cordón 61-54 y obtuvo el tan ansiado ascenso a la Liga Uruguaya, inaugurando la temporada primaveral con festejo.

Resumen del partido

Ante un ambiente ensordecedor fue la pelota al aire y el albiceleste fue quien hizo mejor las cosas en el arranque, aprovechando el desconcierto defensivo del Carbonero, que a la hora de soltar las ayudas, generó situaciones de ventaja favorables a los de Palacios. Si bien esto no lo aprovecho de mejor manera en el arranque del partido errando varios goles fáciles. Del otro lado, al aurinegro le costó enormemente poner la pelota en la pintura y disimulo sus carencias ofensivas  por los triples de Wenzel y situaciones de contraataque generadas a partir de su defensa de línea de pase. Pero cuando estos cayeron, los de abajo del puente cerraron su aro y lucieron en ofensiva, en donde siguió encontrando de manera sencilla a Blackwell en la pintura y un importante triple de González. Parcial de 15-4 con el que el “2” de la fase regular se fue 19-12 arriba al primer descanso.

Producto de los tempranos 18 puntos en la pintura de Cordón, Kogan utilizó el recurso de la zona, pero siguió con problemas para poner la bola adentro en ataque. Bartesaghi consiguió un triple para tratar de abrir el sistema defensivo rival, pero tras minuto del Panza, Peñarol logró poner la pelota abajo y encontró eficacia defensiva ante un contrario que no pudo asistir de buena manera a Blackwell. Minuto de Palacios y varios de los jueces para retirar a un parcial, bajaron el buen momento del equipo del Palacio, en donde el albiceleste corrigió atrás con un cuadrado-1 con Bartesaghi sobre Álvarez, evitando nuevamente que la pelota vaya a la pintura. En el otro aro, encontró en manos del Grillo un triple más ante la zona y buenos tiros en esquina contraria para volver a tomar dos dígitos de ventaja. El DT de la selección uruguaya, nuevamente frenó las acciones con minuto y a partir de ahí, al bajar los porcentajes de afuera de los de Palacios, se quedaron sin gol. El Mirasol de adentro hacia afuera encontró soluciones, con sus internos atacando el aro y con libres de Pérez por una falta pitada fuera de tiempo, cerró el primer tiempo abajo por 29-25, sacándola barata producto del trámite del juego.

El aurinegro defensivamente dominó a su rival en el tercer cuarto, mantuvo la zona 2-3, ante un adversario que no levantó su efectividad de afuera y apenas pudo anotar de campo con un rompimiento forzado de Viana. Ofensivamente mantuvo su libreto, tratando de sacar a los internos de la pintura, jugando con los suyos de frente para tomar ventaja con ataques al aro y sacando faltas pasó al frente. Cuando la salida de la gran figura que traía el partido, Guerrero, parecía pesar, Zanotta encontró un triple tremendo para conseguir una renta de 7 (41-34), de cara al descanso final.

De la mano de González, Cordón recuperó la ilusión del ascenso. El “7”, que estaba apagado en la noche, emuló sus minutos finales en el segundo juego de la serie, y con dos enormes triples ante la zona y un rompimiento, hizo pasar al frente a los suyos. Cuando parecía que el de abajo del puente, con viento en la camiseta seguía de largo, un oportuno triple de Wenzel, le dio tres de ventaja al Carbonero. Guerrero no influyó de la misma manera jugando posteado y Peñarol encontró soluciones por otro lado, siendo Asaravicius de los más claros. Wenzel con un bombazo más parecía ponerle la tapa al partido sobre todo tras la salida de Blackwell por quinta, pero Aristimuño respondió con uno para poner interrogantes en el ascenso. Pero el Carbonero fue sólido atrás y no permitió concretar la reacción a su rival. Los libres de Wenzel desataron el delirio de la hinchada que invadió a pleno el rectángulo para festejar la sufrida y larga vuelta a la Liga Uruguaya.

UNO x UNO

CORDÓN

Nobile (3): No repitió su anterior actuación. Flojo y apurado en el cierre. Viana (3): A pesar de ser el que más quiso en un apagado 3C de Cordón, fue muy impreciso. Se precisó más de su tiro exterior ante una zona que fue pesadilla. Aristimuño (4): Tras un buen arranque, no repitió en el correr del partido. En el cierre levantó algo pero fue tarde. González (5): Baches largos, pero fue explicación de porque el albiceleste peleó el partido. El corazón latente de abajo del puente, que permitió soñar con el tan ansiado ascenso. Blackwell (5): Fue termómetro del equipo. Cuando lo asistieron bien Cordón salió a flote, se complicó con el juego de frente de Guerrero, se cargó y vio los minutos finales de afuera. La zona lo anuló. Bartesaghi (4): Su rol en el segundo cuarto fue decisivo. En otra tarea no repitió buenas actuaciones. Della Mea (5): Trató de ser el revulsivo, estuvo correcto. Borrallo (4): No fue solución. Palacios (4): Si bien por momentos generó buenas situaciones de tiro para anular la zona, los porcentajes no lo acompañaron. No tuvo mucha solución más ante defensa plantada.

PEÑAROL

Zanotta (5): Un triple importante. En el partido tuvo buenas y malas. Álvarez (4): Contenido en ataque, intenso defensivamente. El equipo lo resolvió con él afuera Wenzel (8): El hombre señalado para este tipo de definiciones. Sus triples fueron el carbón de la locomotora que llegó a la estación Liga. Pérez (6): Con su tirito infalible de la cabeza de la llave empezó a abrir la defensa. Dentro de la zona fue fundamental. Guerrero (8): Torció la historia con su juego de frente. Cargó a Blackwell rompiéndolo permanentemente cuando le salió a tapar el tiro. Rescató a Peñarol de un momento crítico. Asaravicius (7): Vuelve a ser vital en la faceta defensiva. En ataque apareció cuando Guerrero fue controlado y terminó siendo (una vez más) decisivo. Kogan (8): Con poco para tocar en el banco, terminó resolviendo un juego de trámite adverso. La colocación de la zona le dio tranquilidad atrás, adelante supo explotar el juego de Guerrero de frente, mientras que inteligentemente, subió la talla de su plantel para contener de buena forma a Blackwell con la 2-3.

EL VAR

Gonzalo Salgueiro, Richard Pereira y Nicolás Revetria (3): No fue una noche feliz para la terna. Cargados de errores en el primer tiempo, que incidieron a favor de Peñarol en dos situaciones muy claras. Cuando parecían levantar algún error de menor magnitud no les permitió elevar su puntaje.

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Lo destacado

Si bien hay un par de puntos altos en Peñarol que pudieron ocupar este sector, premiamos una virtud colectiva. La defensa en zona 2-3 corrigió el desconcierto defensivo que tuvo el Carbonero en los primeros diez minutos. Su coach rápidamente recurrió al plan K e implanto el sistema defensivo que tantas pesadillas generó debajo del puente en la recta final del torneo. Blackwell dejó de gravitar tanto y a pesar de momentos en los que los tiros de afuera parecían derrumbar el plan, el equipo lo mantuvo firme y sacó el juego desde su virtud defensiva. Marca registrada del Peñarol del cierre del torneo, que cuando no obtuvo buenos resultados adelante, defensivamente siempre dio el tono.

Lo distinto

Hay hombres que simplemente son tocados por la varita mágica, esos que pasan los años y los seguís viendo en definiciones. Esos que en los momentos calientes de juegos pesados, te sacan un conejo de la galera. Lo disfrutó Capitol, lo disfruta Peñarol y lo vuelve a sufrir Cordón. Hablamos de Juan Wenzel, que sus bombas otra vez fueron verdugas albicelestes como una recordada que puso El Metro pasado. Hablamos de Juan Wenzel, el hombre que nos tiene acostumbrados a definir esta clase de partidos, sobre todo con un olfato especial para los ascensos. No hay dos sin tres dice el dicho, y él lo sabe. Dos con la aurinegra y uno con la blanquinegra, completan los tres ascensos consecutivos de Wenzel, un hombre que tiene claritas este tipo de historias…