La ronda de entrenadores de LUB se tomó un bondi por 8 de octubre y llegó a La Blanqueada, donde conversamos con el entrenador de Nacional, Leonardo Zylbersztein en una linda y entretenida charla.

-¿Cómo te sentís con la llegada a Nacional y todo lo que eso conlleva?

La verdad que muy bien, muy contento. Encontré unos dirigentes muy receptivos a lo que pedíamos como infraestructura, las necesidades básicas de un plantel de primera división que realmente lo han cumplido muy bien y en cuanto al plantel también, tener con tiempo a los jugadores y extranjeros. Ahora afinando detalles en los últimos diez días para preparar el debut frente a Capitol.

-Venís de dirigir años en Hebraica Macabi, un equipo grande de nuestro básquet, pero con un arraigo popular muy chico, diferente a lo que te toca vivir ahora en Nacional, ¿cómo estás viviendo ese aspecto? ¿Influye?

Sin duda influye. Me va a tocar dirigir a un grande del Uruguay en su rama general, en lo que es el futbol. Si bien pude jugar en equipos con convocatoria, he notado que en los viajes al interior que nos ha tocado, hay hinchas en todos lados. Es un lindo desafío, una diferente presión pero que está buena, que yo siempre le digo a los jugadores alimentarnos de esa presión que nos puede dar la gente y que nos ayuden para dar ese pasito de más que todo equipo tiene que dar. Es diferente pero un lindo desafío de acá en adelante.

-Yendo a lo deportivo, ¿cómo vienen preparando el arranque de la LUB?

Nosotros intentamos que nuestro día a día sea el máximo posible y poder traspasar lo que puede llegar a ser un partido en cada entrenamiento. Los partidos amistosos son eso, amistosos, nos sirven para ver diferentes formaciones y circunstancias de tener el equipo arriba en el tanteador, de tenerlo en contra y ver como lo sacamos adelante, analizar los ingresos desde la banca. En líneas generales bien, sabiendo que es un equipo nuevo y teniendo en cuenta que todo lo que podemos ganar en un entrenamiento es sumamente importante. Pero nos quedan diez días más para poder acoplar algunas cosas de cara al debut.

-El estilo de juego te lo va dando más el tiempo y los partidos, pero ¿qué impronta buscas darle a este Nacional?

Por lo general me gustan los equipos que son dinámicos tanto en ofensiva como en defensa, con diferentes variables. Ya todos me conocen, a mí me gusta tener siempre un cuatro abierto, una implicancia en el tiro exterior importante, creo que tenemos un equipo fuerte en ese aspecto y que nuestro pivot encuentre los espacios en la pintura que genere el equipo. Defensivamente ser un equipo con muchas variables, no solo en el hombre sino en otras, y ser inteligente a la hora de defender. A partir de eso, poder construir nuestro estilo y encontrar nuestra mejor versión.

-Dominique Morris, Kyle Austin, John Fields serán los extranjeros, que hace un tiempo ya están laburando con el equipo, ¿qué pretendes de cada uno y que le pueden aportar al equipo?

Son extranjeros obviamente diferentes. De John, toda esa intimidación que tiene por su estatura, es atlético, nos puede ayudar en el ritmo del juego. Con respecto a Kyle y Dominique son dos jugadores que son grandes de estatura, ambos tienen grandes porcentajes de tiro de tres puntos, ambos pueden jugar en el poste, si bien uno es 4 y otro es 3, se complementan muy bien. Esperamos lo mismo de los tres, compromiso, actitud y de a poco se van a ir metiendo en lo que es el básquet uruguayo, el juego, las defensas de los rivales, los arbitrajes, intentamos que nos den esa cuota que en los nacionales quizás que nos falte, pero nos vamos a complementar tanto a nivel ofensivo como defensivo para armar un lindo equipo.

-Vas a tener la linda experiencia de dirigir a un tipo campeón del mundo como Carlos Cabezas:

Siempre para nosotros los entrenadores es lindo tener en la plantilla jugadores importantes, no solo Carlos, sino Marcel (Souberbielle), Romero, mismo Santiago Moglia, son jugadores que exigen un poco más, son inteligentes para jugar, entonces para cualquier entrenador poder tener esos jugadores hace que el día a día sea mucho más fácil, porque tienen claro como es este trabajo, para mí eso es un apoyo sumamente importante. Con respecto a Carlos, la realidad es que es un jugador que ha jugado a otro nivel, que de a poquito nos va a ir aportando cosas y visiones del juego que son importantes de tener. En ese sentido, cuanto mejores jugadores tenga, con más calidad y más trayectoria, para mí como entrenador es sumamente beneficioso.

Tendrán competencia internacional durante esta temporada ¿Con qué expectativas va Nacional?

Con la expectativa de ser su primer torneo internacional, a mí que me toco jugar estas instancias, son realmente duras, se juegan en tres días consecutivos y también nos toca en el inicio del torneo acá, nos va agarrar con poco rodaje, solamente tres partidos, la idea es clasificar a la próxima fase. Si bien el grupo, comparándolo con el que les tocó a los otros uruguayos, es más fácil, de todas maneras, en estos torneos internacionales te encontrás con localías mucho más fuertes de las que se pueden ver acá, el desgaste físico de jugar día por día te puede llevar cualquier sorpresa. Vamos con la idea primero de disfrutar el torneo internacional, de hacer una gran actuación, porque Nacional es una marca a nivel de Sudamerica y lo tiene ganado. Vamos con el objetivo de poder clasificar y siempre pensar en un poquito más, el roce internacional sirve para mejorar al equipo y ponerlo en un escalón superior, lo tomamos de esa manera.

-¿Por qué crees que lo internacional sigue siendo él debe en nuestro básquet? ¿Qué razón le encontras?

Estamos inmersos entre dos potencias del básquet mundial (Brasil y Argentina) y esas cosas no escapan a lo que pasa en un fútbol, que tampoco los equipos uruguayos le van bien internacionalmente, en el aspecto económico, de la infraestructura y deportivo a nivel de competencia estamos varios escalones abajo. A nivel de la Liga de las Américas pasa exactamente lo mismo agregando equipos como de Puerto Rico y México. Creo que nosotros a medida que sigamos en la competencia y mejoremos nuestro torneo, vamos a dar algunos pasitos más. Por lo pronto, competir, hacerlo de la mejor manera, siempre intentar de dar ese plus que los uruguayos siempre brindamos, pero tenemos la realidad y somos conscientes de que jugamos con equipos que tienen ligas mejores y mucho más desarrolladas que nosotros, jugadores jóvenes que también se desarrollan mejor, por jugar todo el año, con todas las categorías en simultaneo, eso también cuenta. Siempre la idea es competir con los mejores y ganar frente a ellos, es lo que queremos todos, últimamente no se ha ganado por esos aspectos, como viene pasando con otros deportes.

-Sergio Hernández hace menos de un mes, cuando clasificó a la final del mundo dijo: “No se disfruta por que se gana, se gana porque se disfruta”. ¿Qué te deja el proyecto del Oveja y el tremendo mundial de Argentina?

Más allá del nombre puntual, es una construcción de años. Ellos siempre hablan de León Najnudel como el gran precursor de la Liga Nacional que nace en el 85, y a partir de ahí, hoy en día hay jugadores que son producto de esa Liga Nacional. Lo bueno sería que al tener un país tan cerca que hace las cosas tan bien, poder imitarlas, en ese sentido me pongo muy contento por Argentina, a mí en particular me encanta el básquet argentino, me genera mucha admiración y respeto, La Liga crece año a año y con Brasil pasa lo mismo. Creo que es el camino, tenerlos al lado tiene que ser beneficioso para poder copiar y aplicar algunas cosas, por ahora no lo hemos intentado. Esperemos que más adelante busquemos un lugar donde tener el reflejo de lo que queremos nosotros como deporte en general, como cultura deportiva. Así que realmente de mi parte, siempre hincharé por ellos, se les escapó la final, pero no amarga el brillante Mundial y todo lo conseguido en su proyecto.

-Siguiendo la línea de los proyectos, se habló poco de tu salida del CT de la selección mayor y de la U17, luego la bomba explotó con la salida de Marcelo Signorelli. ¿Qué te dejo esa salida?

Son cosas que pasaron hace un tiempo, me parece que son cosas que pasan en este ambiente. Me parece que, en ese momento, como te decía lo que pasa en Argentina, cuando los dirigentes confían en ese Cuerpo Técnico hay que dejarlo trabajar y bueno, mi salida si bien a mí en lo personal me afectó, lo dejo como un capítulo aparte. Entrar en detalles hoy en día no gana en mucho, me sirvió como experiencia lo que pasó para el día de mañana tener más claro los caminos, no mucho más.

-En una nota de Signorelli con BT dijo que de lo que más se arrepentía fue de haber permitido tu salida y de “rodearse de gente de mi confianza”. ¿Cómo quedó la relación entre ustedes luego de eso? ¿vos hubieras actuado de otra forma viéndolo con el diario de lunes?.

Con Marcelo somos amigos, más allá de esa circunstancia puntual, todos acá estamos para mejorar y nutrirnos de experiencias para después no cometer los mismos errores. Marcelo es un amigo, estoy muy agradecido por las oportunidades que me dio siendo su asistente, parte de haber estado en la selección fue gracias a él. Obviamente para él fue un aprendizaje, para mí lo mismo, esto sigue, las oportunidades aparecen. Al arreglar en Nacional, una de los aspectos que prioricé fue rodearme de gente de confianza, de mi equipo de trabajo, eso sirve como aprendizaje en adelante. Marcelo es mi amigo, y no tengo ninguna duda que en algún momento vamos a volver a trabajar juntos, lo que pasó ya pasó y siempre mirando para adelante.

-De los pocos jóvenes que tendrán una participación considerable en LUB, ¿cuál de ellos pensas que darán minutos de calidad?

Tengo una discrepancia con los chicos que a veces juegan en El Metro. Para mí el básquet en Uruguay tiene que ser al mismo tiempo y que los chicos Sub 23 que se destacan hoy en día en El Metro, puedan hacerlo en Liga, que puedan tener un trabajo continuo durante 8 o 9 meses en primera división, entrenando más tiempo con extranjeros, con un nivel mayor. Los que verdaderamente se destacan en El Metro, van tener minutos en LUB. Creo que el que va ser una sorpresa es Gianfranco Espíndola, que lo tenemos con nosotros en Nacional y espero que sea una de las revelaciones del torneo.

-¿Cuál es el objetivo de Nacional en esta LUB?

Todos los entrenadores decimos lo mismo, pero no es ponernos el casette, sino que es así, ir día a día, partido a partido. Tenemos bien claro que Nacional en los últimos dos años llegó a Semifinales, la vara está muy grande, nuestro objetivo va a ser elevar la vara. Como les dije a los dirigentes y a los jugadores, tengo como objetivo personal poder volver a jugar una final, poder ganar una nueva final, y esas cosas son importantes a nivel de equipo y de grupo. Intentaremos que con este grupo dar ese siguiente paso para poder competir a los que hoy en día tienen mejor presupuesto que nosotros. Los objetivos están claros, mejorar lo hecho en temporadas pasadas y pasar la fase de Liga Sudamericana, por ahí estarían nuestros dos grandes objetivos que arrancamos a trabajar desde el inicio de este proyecto.

-Para finalizar, dejarle un mensaje al hincha tricolor de cara al arranque de una nueva Liga Uruguaya…

Simplemente que apoyen al equipo, que eso no hay duda que va a pasar, que ese apoyo sea constante, que sea positivo, que hay momentos en el año que serán agradables y otros no tanto, porque no se puede ganar siempre. Que estén siempre ahí, que, por parte nuestra, el sacrificio, la actitud y el compromiso, va a estar, que los vamos a necesitar para que nos den ese plus que nos lleve a un nivel superior y un escalón más arriba. Contamos con ellos porque esto es un trabajo colectivo.