La ronda de entrenadores de Básquet Total pasó por Camacuá 623 para tener la palabra de Daniel Lovera, quien está al frente de Hebraica Macabi.

¿Cómo te recibió el club?

Mi llegada fue muy buena. Me recibieron de la mejor manera y hemos tenido todo lo que solicitamos. Formamos un lindo grupo de trabajo con el apoyo de la dirigencia. Ahora tenemos que empezar a devolver en cancha ese esfuerzo que hicieron por nosotros.

¿Qué conclusiones vas sacando de la preparación?

Veníamos complicados porque tanto algunos jugadores como yo mismo estábamos en El Metro. Ahora el último en incorporarse será Aristimuño. Además trajimos dos extranjeros que no estaban a la altura de lo que necesitábamos y tuvimos que cambiarlos. Esperamos poder tener el plantel completo en estos días para llegar lo mejor posible al arranque de la Liga.

¿Cuánto modifica la planificación el hecho de no tener a los jugadores?

Complica mucho la preparación. Lo ideal es llegar al debut con más entrenamientos de los que vamos a tener. Pero así son las reglas acá y habría que cambiarlas para poder crecer.

¿Qué valor van a tener Semiglia y Haller en la estructura?

Es importante la base de jugadores que vienen de la temporada anterior y que tienen mayor experiencia, como Haller y Semiglia. Terra, Rüsch y Girbau ya conocen el club y traen buenas experiencias de El Metro, al igual que Viotti que volvió.

¿Qué le pueden aportar las fichas que se incorporaron al plantel?

Brause tiene mucha mano y es inteligente. Aristimuño es un jugador interesante con visión de cancha, que sabe hacer jugar y para quién distribuir. Ambos traen una escuela de básquet desde sus orígenes.

¿Qué le van a dar los extranjeros al equipo y cuánto complica haber tenido que cortar antes de empezar?

Cambiamos los extranjeros porque eran muy jóvenes, primeras salidas sin experiencia. Modificamos la estrategia para tener foráneos de peso y trayectoria, para que carguen con el equipo. Eso nos va a dar un plus para emparejarnos y pelear con el resto. Han jugado en buenos ligas como Argentina e Israel y ya conocen nuestro básquetbol.

¿Te gusta el nuevo formato de disputa?

El formato de disputa es igual para todos. Lo que no concibo es que la preparación se tenga que hacer sin contar con los jugadores.

¿Qué importancia le das al fixture y las localías?

La localía pesa y bastante. Algunos se hacen muy fuertes en esa condición. No es fácil pero tampoco es nuevo para Hebraica. La institución logró campeonatos de esta manera y así lo afrontaremos.

¿Cuál es el objetivo para esta Liga?

Aspiramos a ganar contra Trouville en el debut. A partir de ahí construir el día a día, con objetivos cortos. Sabemos que no tenemos un equipo de figuras, sino de obreros que van a trabajar por la causa, dejando todo para poder llevarse el triunfo.

¿Quiénes son los candidatos al título?

Aguada se viene preparando con la base del equipo campeón y el mismo entrenador. Malvín trae un trabajo de años con López, con gran estructura y una base consolidada. Defensor Sporting también lleva un tiempo con Ponce y tiene buenos extranjeros. Después en cancha veremos cómo podemos hacer para emparejarnos.

¿Qué le genera a un técnico un lugar como el Antel Arena?

Es una obra majestuosa. Debe ser un orgullo para el país tener un escenario así, al más alto nivel, sin nada que envidiarle a los estadios de la NBA. Ojalá podamos disputar las finales ahí.

¿Cómo analizas el mundial de básquetbol que se disputó hace unos días?

España demostró lo que es un equipo que juega colectivamente en ambos costados de la cancha. En la final le cortó todas las vías de gol a Argentina, enfocándose en Campazzo y Scola, haciéndose fuerte desde el trabajo en conjunto. No resaltó ninguno, pero todos hicieron su trabajo. Fue un merecido campeón, con una capacidad bestial para el planteamiento y el juego conceptual. Sin dudas fue una gran lectura de Scariolo, a quien pude conocer en 2003 cuando lo visité en Madrid.