Santiago Vescovi fue la sensación del NBA G-League International Challenge. A sus 18 años fue el conductor y generador del Uruguay Elite Team, dejando perlitas a cada partido. Tras finalizar el torneo dedicó unos minutos a conversar con Básquet Total.

“Fue un partido bastante duro, empezamos abajo el segundo tiempo pero sabíamos que teníamos la posibilidad y que si jugábamos duro íbamos a poder estar a tono. Empezamos en base a la defensa y así fuimos encontrando cosas en ataque. Se siente muy lindo haber podido tener esta victoria acá en casa” comenzó diciendo respecto al gran triunfo ante Flamengo dando vuelta un trámite adverso.

Este torneo fue la primera instancia para Santiago jugando en Uruguay: “El Antel Arena me parece muy lindo, es uno de los mejores estadios en los que he estado. El hecho de poder jugar acá en casa es un orgullo y tener a toda la gente apoyándonos es muy importante, te hace sentir mejor todavía. Si bien hubiésemos querido aún más, logramos un podio y es algo muy lindo”.

La identificación con el público fue creciendo a lo largo de los días, donde muchos pudieron verlo jugar por primera vez: “La gente me puede conocer un poco más viéndome y no tanto por redes sociales, porque al estar afuera es más difícil y se pierde el poder saber a qué nivel estoy”.

Vescovi relacionó el muy buen nivel mostrado al trabajo colectivo del Elite Team dirigido por Edgardo Kogan: “Me sentí muy cómodo adentro de la cancha, eso también fue en gran parte por los compañeros porque todos tiramos para el mismo lado y eso me ayudó muchísimo a poder soltarme dentro de la cancha, todos me dieron confianza. Se lo debo todo al equipo”.

Justamente al respecto de su nivel, le consultamos cuándo sirve medirse contra equipos distintos a los que juega habitualmente: “Me sentí cómodo jugando contra el Bayern y Flamengo, la G-Lerague fue el partido que en general estuvimos más incómodos porque ellos tienen físicos más grandes y saltan más, pero habrá que aprender a jugar contra ese biotipo de jugadores”.

Santiago es definido normalmente como “combo-guard”, ya que puede desempeñarse indistintamente en el puesto de base o de escolta. Durante el NBA GLIC jugó muchos minutos como conductor demostrando mucha personalidad: “Siempre quise jugar de base, es la posición en que me siento más cómodo y por haber encontrado mi rol por ese lado acá en Uruguay también me ayuda en lo personal”.

Hablamos también sobre cómo es tener que guiar, en cancha, a jugadores de mucha más experiencia que él: “El hecho de tener al lado jugadores de más experiencia como Demian (Álvarez) o Santiago (Moglia) es algo lindo. Con Santi ya había jugado en el Panamericano y tenemos mucha química, este torneo me sirvió para encontrarme con Demian y sentí lo mismo. Es un buen sentimiento el que hay entre los tres porque ninguno quiere asumir y hacer la propia, sino que estamos luchando para adelante y buscando el triunfo, al igual que todo el equipo. Eso nos ayudó mucho a conseguir esta victoria también”.

Para terminar, nos contó lo que viene ahora en su siempre cargada agenda: “Ahora tengo unos días de vacaciones, después voy a ir a visitar una universidad en Estados Unidos y me vuelvo a Australia (donde está la NBA Global Academy) donde estaré hasta el año que viene, que a mitad de año comenzaría la universidad”.