Yale venció a Marne en un tramite parejísimo y se quedó con el clasico Sub 23.

El arranque del clásico fue todo tifón, que siendo intensísimo en defensa y fluyendo en ataque pudo abrir diferencias a pesar que el trámite fuera malo, muchas pérdidas y errores por parte de ambos. A pesar de eso, la visita con muy buenos minutos de Nicolás Sosa en la conducción y goleo hicieron que Marne fuera amplio dominador del primer chico, donde Yale únicamente encontró gol desde el perímetro con Briñon. La visita se fue arriba 24-16 a los segundos diez minutos.

Ya en el segundo chico, el yalense mejoró. Yozzi asumió y gestó el juego del equipo de Jacinto Vera, que con buenos porcentajes de tiro exterior y buenas incursiones individuales de Renzo Borges, llegó a pasar a dominar el match. Marne se quedó sin gol y equivocó caminos en ofensiva, aún así con una tremenda bomba de Ignacio D’Angelo se fue al descanso ganando 40-37.

Los duelos individuales comenzaron a agarrar calor, diálogos entre los jugadores como todo clásico y el match se puso hermoso. Corriendo la cancha y defendiendo muchísimo, Yale volvió a pasar y llegó a sacar hasta 8 de renta, esta vez con Borges como figura, teniendo un gran ingreso cambiándole la cara al azul de Jacinto Vera. 59-52 se marchó al epílogo ganando el local.

Corriendo la cancha y con algún que otro triple, Marne rápidamente volvió a ponerse a una pelota, para luego a falta de tres minutos, igualarlo en 68. Fue ahí que apareció la experiencia de Briñon para agarrar la guinda, asumir y leer las ventajas en el momento más jodido de la noche, el base yalense fue fundamental en el cierre. El partido se liquidó a falta de 40 segundos, cuando Agustín Yozzi sobre la bocina metió un bombazo tremendo que le permitió a Yale abrir 7 de diferencia. Fue victoria clásica del local ante Marne, en cifras definitivas 79-71.