Diego Álvarez puso el libre que le dio a Peñarol el pasaje a la final de los Playoffs de El Metro y finalizado el juego se detuvo a conversar muy emocionado.

Comenzó contando el final vibrante que se vivió en San Martín y Fomento: “El que lo vio sabe que pasó de todo en el partido. Lo teníamos ganado, ellos salieron a la desesperada a cortarnos, otra vez nos metieron un triple increíble, se nos pusieron a una pelota, erramos un par de libres, perdimos la última y un antideportivo. Pero se lo decía a Salva (Zanotta) que yo estaba tranquilo que iba a errar uno y solo quedaba defender la última”.

Habló sobre el peso de esos últimos libres: “No pensamos que nos iba a quedar la última a nosotros, pero el juego fue de rachas, nos quedó la última y me hicieron esa falta. Estaba tranquilo que uno iba a meter, muy seguro ante este final infartante. Es más, yo la iba a buscar para que me corten, además mis compañeros y cuerpo técnico querían que la agarre porque me tiene confianza”.

Sin importar cómo, lo más importante para el carbonero era estar en la definición: “Desde que empezó esto no importaba cómo, así es el ascenso. Siempre que se habla de subir, lo más importante es lograrlo. Nosotros queríamos el campeonato, que no se pudo lograr por varios motivos. Nos pasaron varias cosas en el año, pero ahora estamos en la final y depende de sí mismos”.

Por variantes, el año se fue complicando para Peñarol: “Nadie habla o muy poca gente de que perdimos a Agustín Zuvich en el medio del campeonato. En nuestro mejor momento, entramos a la Liguilla pero nos sacan un punto y nos dan tres cierres de cancha. Antes del partido con Miramar veníamos primeros, nos enteramos que se nos va el extranjero y vino un jugador nuevo que no se acopló. Ahí perdimos un partido con Cordón en el que les salió todo y se nos fue el campeonato. Además cambio de entrenador, o sea pasaron muchas cosas. En el Palacio nunca perdimos y nos sacaron de ahí, pero nosotros siempre seguimos fuertes, pensando en el objetivo y ahora estamos en la final que es por lo que vamos”.

Dentro de varias malas, surgió una buena que fue la llegada de Guerrero: “Es real que es un jugador muy importante, tenemos que saber entenderlo un poco mejor, nos está costando jugar con un interno que no es definido como lo era Khapri (Alston). Él es más dúctil, se abre más y por eso tenemos que saber encontrar los espacios de cada uno y no desesperarnos, para tener un mejor básquet, pero de mientras que la defensa nos siga alimentando y permitiendo errores en ofensiva que no nos comprometan a cerrar los encuentros”.

Hasta ahora el aurinegro tuvo rivales ante los que era favorito, pero en la final se viene una llave más complicada: “En las finales nunca hay favoritos, por algo se llega hasta ahí. El que llegue va a ser duro, pero sabemos que primero depende de nosotros mejorar varias cosas para lograr el ascenso”.

Ante la duda entre Unión Atlética y Cordón, dijo: “Es lo mismo. Con Unión perdimos las dos, con Cordón uno y uno. Son dos equipos muy diferentes, pero son complicados los dos. No es por hablar con el casete, pero sólo debemos pensar en el ascenso. Deberemos analizar los partidos con el que nos venga y ganarlos”.