Peñarol pegó primero y se quedó con el juego inicial que dio comienzo a una nueva semifinal.

Resumen del partido

Hermoso ambiente para dar inicio a una semifinal que comenzó con mucho calor afuera y adentro. La conducción entre Salvador Zanotta y Diego Álvarez le daban seguridad y dinamismo a las ofensivas mirasoles. La defensa en zona no lograba contener el tiro exterior de Christian Pereira. La aparición de Nicola Pomoli, que fue de menos a más, fue clave para las penetraciones y los rompimientos del verde.

La paridad se mantuvo durante el segundo cuarto y la eficacia siguió con alto porcentaje en ambos lados. Cuando las alternativas en ofensivas escaseaban, fue Agustín Pose quien asumió viniendo desde el banco. Con Chris Shields afuera por lesión, Colón careció en la defensa de la zona pintada. En contraposición, Tadeo Girbau potenció su debilidad a la hora de marcar con rebeldía en el ataque. Cortinas, cortes y lectura de juego hicieron que tuviera un cierre deluxe. Sobre el final apareció Juan Guerrero que logró poner a su equipo a una pelota al cabo del primer tiempo.

Tras el descanso Peñarol salió dormido y Colón colocó un 6 a 0 en un abrir y cerrar de ojos. Impulsado por su gente, el carbonero intentó reaccionar pero el nerviosismo le jugó una mala pasada. Desnorteado en cancha, el equipo de Edgardo Kogan no le encontraba la vuelta al juego. Hernan Álvarez creció, tomó las riendas de su equipo y el verde jugó al ritmo que él imponía. Sobre el final creció la incertidumbre porque los de la esquina del movimiento no lograban meterla y dos puntos separaban a los planteles de cara al último período.

En un cuarto muy cerrado, los de la esquina del movimiento salieron a cerrar el juego defendiendo en zona. Peñarol se encargó de rotar el balón, alargar las ofensivas y encontró rédito. Del otro lado de la cancha le anotaban fácil y no terminaba de quebrar el encuentro. Sobre el final dos pitazos increíbles, una de ellas técnica al banco, terminaron de volcar el juego a favor del equipo aurinegro que se quedó con la primera semifinal por 70 a 67.

UNO x UNO

PEÑAROL

Álvarez (7): Llevó al equipo a la victoria. Sobre el final tuvo la jerarquía de cerrar el juego desde la línea del libre. Zanotta (6): Ni fu, ni fa. Cumplió. Wenzel (4): Poca influencia en el juego. Pérez (5): No fue el de siempre pero nunca desentona. Guerrero (7): Fue el goleador y por momentos  única arma en ataque. Más allá de eso, las situaciones del juego ameritaban para que se vaya siendo la estrella de la noche. Asaravicius (6): Revulsivo. Entró y cambió la imagen. Fue el que más quiso, siempre. Blazina (3): Pasó desapercibido. Kogan (5): Ganó pero perdió en el planteamiento táctico de juego.

COLÓN

Álvarez (6): El equipo jugó a su ritmo. Destellos de calidad. Pomoli (5): De más a menos. Desapareció sobre el final. Pereira (5): Triples. Incluído el que lo hizo llegar con vida al final. Ferreira (4): Entrega y poco más. Shields (4): Buen inicio y luego lo peor. Pronta recuperación. Pose (7): Se encargó de estirar la renta y de tener a maltraer a Peñarol durante varios minutos del juego. Girbau (8): Destacado. Narbais (6): Le jugó de igual a igual a un plantel superior y con la baja de su foráneo. El juego táctico le salió a la perfección.

EL VAR

Adrián Vazquez, Julio Dutra y Aline García (4): Errores para ambos lados. Sobre el final influyeron en el resultado.

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Lo destacado

Es difícil no destacar a alguien que viene de afuera, que no está en los planes de nadie y que termina siendo clave. Así fue la noche de Tadeo Girbau. Con frío, mirando desde afuera y con la ilusión intacta estaba el jugador de Hebraica que tuvo que ver acción por la lesión de Shields. Ingresó y le tocó marcar a Guerrero, no cinco si no que casi 29 minutos. El interno nunca puso en duda su entrega y no solo que cumplió con su rol defensivo si no que aportó en ataque. 16 puntos y 9 rebotes para cerrar una noche más que destacada.

Lo distinto

Distinta fue la situación que le tocó vivir a Shields. El foráneo cayó en el comienzo del segundo cuarto y no pudo ver más acción. El rumor de que era grave la lesión empezó a correr rápidamente en el Luis Moro. Aún falta la confirmación oficial de la gravedad, pero desde ya le deseamos un pronto regreso al extranjero.