En un partido difícil de explicar en Bohemios, Cordón se llevó el punto, la serie y el pasaje a semifinales, al derrotar a Danubio.

Resumen del partido

Era de esperar la zona 2-3 de Sedes luego de lo hecho por Miramar en las finales, y así se plantó la franja en el arranque. Frente a ese karma, los de Palacios tuvieron mayor movilidad y se animaron a tiros de media distancia, aprovechando los espacios entre la primera y segunda línea defensiva. Galletto puso los siete puntos de su equipo en los tres minutos iniciales, mostrándose encendido tempranamente. Pero Blackwell estuvo perfecto en sus cinco intentos de campo (para totalizar 12 unidades en su cuenta personal), llegando a tener hasta ocho de renta que fueron seis en el cierre del chico (23-17).

Con la confianza de haber descifrado el cerrojo defensivo rival, Cordón no solo la metía en la pintura sino que también le daba movilidad a la bola entre los perimetrales, encontrando algún triple para sacar la máxima de 11 en el arranque del segundo. En el momento más complejo, las bombas de Pons y Pereira se hicieron presentes y los de Sedes achicaron la brecha. A través del rebote ofensivo, los de abajo del puente lograban segundas y hasta terceras opciones, que les permitieron goles y tiempo de desgaste para la defensa local. Viana con la presión en primera línea y las corridas, colaboró para que el margen ascendiera a 15 puntos. Jackson no gravitaba tanto en las cercanías del aro, y en gran parte se debía a la buena disposición de Borrallo para bancarlo. Libres de Nicoletti con el tiempo expirado, hicieron que fueran solo siete puntos de diferencia para Cordón, de cara al descanso largo (45 a 38).

Con el amanecer del tercer periodo parecía salir el sol para los de la curva. Grolla atacaba directamente a González (con problemas de faltas) para ponerse a tan solo un punto. La bola quemaba para los azules y no quería entrar para que los de blanco y negro pasaran, hasta que Jackson recogió la basura y puso al frente a los suyos. En la paridad se vio el peor nivel de juego, por la cantidad de pérdidas y tiros errados de ambos lados. Los reingresos de Borrallo y Della Mea que se hicieron esperar, llegaron ya con los internos rivales crecidos. La visita perdió claridad en ataque, anotando solo cuatro tantos en 10 minutos, que justificaron la victoria parcial franjeada por seis para entrar al último (55-49).

En el entrevero y los bajos porcentajes, la ganancia la obtenía el que llevaba la delantera. Palacios apostó por Ledanis que no había pisado la cancha y tuvo que hacerlo ocho unidades atrás. El recurso danubiano era jugar abajo para el foráneo con la defensa concentrada en la pintura, mientas que por Galicia no habían muchas más ideas que tirar a arrimar y agarrar el rebote ofensivo. Con tres minutos por jugar, producto de Pereira desde la larga distancia, Galletto corriendo y especialmente Jackson, los 12 (68-56) de ventaja parecían un abismo para el visitante. Revoleando el poncho y todo, Cordón logró ponerse a dos puntos con conversiones de Blackwell y triples de Viana. Tuvo libres para tomar cuatro de renta Pereira y asegurar el punto. Pero erró ambos y dejó con vida al que parecía liquidado. Viana puso la bandeja para igualar y Danubio le dio la chance de tirar para ganar. Impensado tres minutos antes, pero se fueron al alargue en 73.

El básquetbol tiene cosas que lo hacen el deporte más hermoso y cambiante del mundo. Cordón pasó de estar entregado, a poner un 17 a 5 en tres minutos del tiempo regular forzando el suplementario y a sacar seis en el primer minuto de prórroga gracias a triples de González que no había aparecido. Blackwell siguió haciendo de las suyas, ya sin Jackson en cancha por quinta. Encima se sumó Aristimuño, que intentó toda la noche pero encontró una bandeja para sacar ocho tantos. Sedes mandó a presionar toda la cancha, pero los de Palacios supieron escapar y terminar con libres. El desfile por quintas complicaba a los de la Curva, que ahora se veía sin recursos para revertirlo con nueve de déficit y 40 segundos restantes. Esta vez el que lo tenía en la mano no lo dejó escapar y finalmente la sufrida victoria fue para Cordón por 91 a 82.

UNO x UNO

DANUBIO

Galletto (6): El mejor en el perdedor. Con altibajos como el partido, empezó bien, se perdió y terminó echando el resto. Pereira (3): Regaló solo un par de triples. Nicoletti (3): Peleó como siempre y dejó todo, pero no estuvo acertado en el tiro. Grolla (5): Desapercibido en el primer tiempo e importante en el mejor momento del equipo. Jackson (6): No arrancó bien y la supo revertir posteado. Queda la espina de haberse ido por quinta sin jugar el alargue. Miller (4): Se cargó de faltas rápidamente. Su tiempo en cancha fue productivo. Pons (3): Poco aporte. Magnone, Tolmero y Trincabelli (-): Escasos minutos. Sedes (4): Con los recursos que tenía complicó al rival. El plan no salió de entrada y trabajó para que funcionara luego. Se le escurrió en los 40 y quedó sin opciones para disputar el alargue.

CORDÓN

Bartesaghi (2): Se espera más del capitán, que incluso podría haber jugado menos tiempo. Viana (6): Parejo, llevando el ritmo y animándose a ir al aro. Aristimuño (4): Estuvo peleado con el gol. Tuvo la inteligencia para cortar y asistir, y la tenacidad para enfocarse en cambiar su imagen en el final. González (4): Si el partido terminaba en el tiempo regular era de lo más flojo en su año. El alargue le dio una chance y puso dos bombazos claves. Blackwell (8): El destacado Borrallo (6): Fue el revulsivo desde la banca. Se ganó más minutos de los que tuvo. Nóbile (4): Le dio intensidad atrás y ritmo adelante. Demasiadas faltas tontas lo sacaron del partido. Della Mea (3): Sin efectividad, sumó desde las cortinas y los rebotes. Ledanis (4): Cuando entró estaba helado producto de más de tres cuartos en el banco. En ese contexto aportó. Palacios (4): Difícil de calificar. Tiene mérito en el cambio de imagen del primer tiempo, al igual que es responsable por no haber usado los recambios en el arranque del segundo. Parecía que tocaba todo sin encontrar la vuelta y lo sacó.

EL VAR

Diego Borghini, Andrés Haller e Iván Tucuna (5): Con algún fallo discutible y pitando un técnico en consecuencia, pero sin cambiar el curso en un partido limpio pese a lo cambiante.

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Lo destacado

Según los tiempos del cambiante partido, tuvo momentos para varios jugadores. Pero hubo uno que se mantuvo todos los minutos en el rectángulo, aportando 25 puntos y 22 rebotes (12 de ellos de ataque). Cuando al equipo le faltó creatividad, encontró la bola cerca del aro y convirtió. El destacado de la noche de Cordón, por figura y constancia es para usted señor Perris Blackwell.

Lo distinto

Cordón tenía que cambiar algo. Eso era un dato para los jugadores, el cuerpo técnico, la hinchada y todo el mundo del básquetbol. Claramente el primero que lo notó fue su entrenador y resolvió cambiar el saco que venía usando. Mantuvo la elegancia y no descuidó la combinación de colores. También se ocupó de otros aspectos (“menores”) como la actitud del plantel, el ataque contra la zona y la defensa. Pero metió algo distinto y Moda Total (digo Básquet Total) lo notó.