Diego Olivera, capitán de Miramar, habló con Basquet Total de la consagración de los Monos en un título muy especial para su carrera.

"A los casi 36 años salir campeón del Metro con mi equipo fue soñado, impensado, terminando mi carrera fue divino, este grupo es hermoso, y si bien el único viejo era yo, mis compañeros fueron unos hombres adentro de la cancha" comenzó diciendo el capitán.

Olivera contó como se fue dando todo para que Miramar saliera campeón: "Este año fue raro, arrancamos bien, fuimos muy fuertes de locales, y si bien arrancamos la Liguilla perdiendo con Cordón, arrancamos a ganar partidos, empezamos a soñar paso a paso y se nos dio".

Como el viejo del plantel, destacó: "Fue un grupo divino afuera y adentro de la cancha, daba gusto ir a las prácticas. Es una virtud de Esteban que formó este grupo humano, cada uno sabía lo que tenía que hacer y nadie se salía del rol. Nunca una pelea. Fue redondo".

Para cerrar, habló de su rol de referente en el equipo: "Obviamente no tuve muchos minutos, no me interesaba, yo quería aportar mi granito de arena y a veces sumar desde otra perspectiva, Esteban me consultó muchas cosas, sabe que soy entrenador. Cuando entraba me fajaba, iba al choque y si podía meter alguna bolita, la tiraba".