Esteban Yaquinta, entrenador e ícono de Miramar, habló con Basquet Total de la consagración, lo que fue el partido, y los sentimientos personales y hacia el club que lo vio nacer.

El coach contó sus primeras sensación al resaltar las razones por las que los Monos se quedaron con el triunfo: ”Hubo personalidad de estos chicos, la misma que tuvieron para ganarle a 25 de Agosto. Cordón jugó muy bien, el partido estaba muy complicado, practicaron bien la zona, nos dañaron, pero cuando salió por quinta Riauka salió el corazón del equipo”.

Varios jugadores jóvenes dieron un paso adelante en momento caliente: ”Estaba seguro que iban a asumir. Estaban todos muy metidos, yo le dije al Presidente temprano que el equipo podía ganar o perder, pero que iba a dejar todo. De repente la propuesta no fue la de todo el año, otras veces jugamos bien al básquetbol. Pero si queríamos salir campeones había que afear el espectáculo con zonas y ofensivas largas para sacarle el balón a ellos, cumplieron al pie de la letra lo planificado”.

En lo profesional, por el logro y por los sentimientos, fue un título muy especial: ”Les había prometido a mis viejos ser el entrenador que alguna vez fui, me estoy preparando para eso. Quiero volver a la Liga y pelear por cosas importantes. Salir campeón con mi club es la cosa más linda que me dio el básquetbol, estoy seguro que algún día voy a pelear por la Liga, me lo merezco por el laburo. Voy a ser egocentrista porque me di palo toda mi vida, lo primero va a ser dirigir a Miramar en la LUB sin dudas, pero después quiero seguir creciendo porque me queda algún rodaje”.

Sobre el momento en el que se dio cuenta que el sueño podía ser real, dijo: ”Recién lo empecé a palpar los últimos días. No quería imaginármelo por si lo perdía, tenía una sensación agridulce. Nico Rosa, un dirigente que nos acompaña a todos lados y es un crack, me preguntó que me pasaba previo al primer juego, yo estaba como enojado porque siempre voy de punto, algún día quería ir de banca. Pero se nos dio y así es más lindo”.

En el final hubo un abrazo muy especial con Diego Olivera y Sergio Modernell, capitán y presidente del equipo, todos identificados con Miramar: ”Lo de Diego en el plantel es de una importancia enorme, los minutos en cancha de él son de calidad, pero fue un líder nato afuera. Y el Caballo junto con su familia siempre estuvo para darnos para adelante, siendo positivo. Son dos personas que quiero mucho”.

Para cerrar, dijo como se imagina a los Monos en primera: ”Va a ser una fiesta, vamos a jugar lo más cerca posible si no es en nuestra cancha, y toda la gente lo va a disfrutar”.