Sergio Modernell, presidente de Miramar que también fue campeón como jugador en 1996, tras lograr el campeonato se detuvo muy emocionado a dialogar con Básquet Total en medio de los festejos.

Sobre la primera sensación después del partido dijo: “La verdad siento una felicidad enorme, hemos trabajado muchísimo, cuando arrancó el campeonato hicimos un cuadro como hacemos siempre para competir y estar lo más arriba posible. Se fueron dando las cosas, Esteban (Yaquinta) conoce a los jugadores, sabe cómo está el club, y ahora nos llevó a esta locura que es jugar la Liga. Hay que disfrutar y no despertarse del sueño, mañana comenzar a trabajar para afrontar la Liga como debe ser”.

“Vamos a jugar porque hay mucha gente que hoy mismo me llamó, que me quedara tranquilo que me iban a dar una mano. Se dan cuenta que estamos trabajando con mucha seriedad, metemos muchas horas en el club, muchísimas horas, junto con mi señora, mis hijos que me siguen en todas las locuras” manifestó el presidente del club asegurando que la institución va a jugar Liga Uruguaya.

En cuanto a la rebeldía y el carácter de este equipo, sintiendo la camiseta en momentos complicados comentó: “Ni hablar de este plantel. Yo sabía que nos tenían que sacar mucha diferencia para que bajen los brazos. Es un equipo de hombres, que mete y mete, es impresionante. Hasta el último minuto iban a dar batalla, ahora espero que toda la gente que está acá, se dé cuenta el esfuerzo que estamos haciendo y que se arrime al club”.

En el medio de los festejos, muy emocionado, al borde de las lágrimas se acordó de seres queridos: “Este triunfo se lo quiero dedicar a Andrés Arruda, que se fue hace poquito y es mi hermano de toda la vida. También a mí sobrina Stefany que hace poquito nos dejó y era hincha de Miramar”.