La gran campaña que derivó en el título Miramar estuvo sostenida en el crecimiento de cuatro jugadores jóvenes que se llevan mucho más que una copa de este Metro.

Juventud es una palabra que sin dudas debe ser utilizada a la hora de caracterizar al plantel del Monito, ya que más allá de la experiencia de Diego Olivera tiene un extranjero de 26 años y luego un equipo de entre 22 y 25 años.

A la hora de los destaques, es imposible no comenzar por Federico Soto, quien para muchos será la revelación del torneo, para otros la confirmación de un potencial atlético combinado con mucho trabajo, pero sin dudas es el jugador que mostró un mayor crecimiento en El Metro 2019.

Una potencia física envidiable, timing para saltar y posicionarse para ganar rebotes, tiro exterior en claro crecimiento al igual que su lectura del juego y principalmente una enorme capacidad de dar todo por el equipo. Todo esto sumado a su temple que lo hizo ser figura en partidos y momentos determinantes de la temporada, especialmente esa última semana brillante que comenzó en el clásico ganado a 25 de Agosto y destacarse en las finales ante Cordón.

Otro que debemos mencionar al hablar de crecimiento, y que seguramente está en el podio del Metro en ese rubro es Santiago Wohlwend. El "Pulpo" tuvo una segunda temporada en el barrio Belgrano en la que se mostró muchísimo más completo, sumando a su tiro una conducción mucho más aplomada para manejar el ritmo del juego, leer las ventajas y generar desde su finta de tiro y posterior rompimiento.

Si de talento se trata, Agustín Viotti lo tiene y en gran cantidad. Versátil, hizo del pick and roll con Riauka y del tiro de tres puntos dos armas letales en las finales ante el albiceleste. Yaquinta le guardó al "Tino" un rol de revulsivo y vaya si lo cumplió, entrando muchas veces "tarde" al partido pero cerrándolo con la "carpeta" de un joven-veterano que aprovechó sus años de experiencia hechos en Mercedes para poner su "viveza" a favor del Monito.

Dejamos para lo último al bicampeón, al motor de Miramar en ofensiva, Martín Trelles. Ese que si tuviera 30 seguramente ya tendría su equipo de Liga asegurado, al primero que buscan defender los rivales y que trabaja permanentemente ya sea para ser protagonista o señuelo de su ataque. "Tincho" hace rato dejó de ser un tirador para ser un jugador con muchos más recursos que, como fue característica del Monito, pone al equipo por delante de sí mismo.

Nos centramos en estos cuatro jóvenes, sin dudas cuatro pilares de un EQUIPO en donde todos fueron importantes, donde todos hicieron que el otro pudiera crecer. Por eso, además de festejar un título, estos gurises pueden celebrar su desarrollo como jugadores, y vaya si eso es importante.