Facundo Pérez fue la figura de Defensor Sporting para que el fusionado se asegurara estar entre los primeros cuatro de la Serie Liga del Torneo Sub 23 y en una nota extensa charló de varios temas como por ejemplo su llegada a la institución.

“Era un punto importantísimo para nosotros, por suerte se nos dieron las cosas y salió el juego que queríamos”, comenzó manifestando.

Defensor Sporting, invicto en la segunda rueda, sigue apilando victorias que los mantiene entre los primeros cuatro: “Veníamos luchando, hace siete partidos que continuábamos ganando y este no era uno menos para seguir arriba”.

Cuando el equipo no funcionó colectivamente, Facundo fue clave con sus individualidades: “Se me dio y así como se me abrió el aro a mí, al final Nico (Comas) metió unas bombas y cada uno del equipo es importante”.

Nos comentó por dónde pasó el cambio del equipo para remontar el rendimiento y darlo vuelta: “Sin dudas la defensa, porque eso nos permitió correr la cancha y esa es una de nuestras mayores armas”.

En medida que se fueron soltando, se vio como principal aspecto el juego rápido y dinamismo: “Sin dudas porque nuestra arma principal es Nico Comas y cuando el rival lo defiende muy duro, tenemos que aparecer los demás y ahí es cuando empezamos a jugar con ataques rápidos”.

Nos comentó las particularidades que genera tener a un jugador reconocido al mando del plantel: “El bicho (Silvera) es un crack en las prácticas y uno más de nosotros. A veces como en juveniles entrenamos de tarde y en Sub 23 de noche, él se mete a jugar con nosotros y es uno más del equipo”.

Mencionó lo que El bicho aporta a este plantel: “Él con toda la trayectoria que tiene, sabe lo que es estar en una cancha y jugar con las revoluciones a mil. En esos momentos nos transmite calma y la sabiduría que tiene a la hora de jugar al básquetbol”.

En su rol de base, algo muy destacable fue que dentro de un partido muy caliente, Pérez siempre mantuvo la calma: “No sirve estar a mil por hora y si nos meten un gol, ir como locos a darnos contra todo. Una frase que me dijeron de chiquito: Jugar con la mente fría y el corazón caliente”.

El juego se fue caldeando y opinó sobre el arbitraje ante estas circunstancias en un torneo que promueve la formación: “Por momentos bien, pero viene siendo bastante duro el arbitraje porque varias veces son muy permisivos y eso ensucia mucho el juego, cuando la idea acá es que solamente sea un deporte. A veces a la hora de arbitrar deberían ser más estrictos, porque te bajan una mano y no la cobran, eso ya genera un enojo que a la próxima ya es un codo y así se genera un ámbito que no es el que queremos, ni el que quiere el básquetbol”.

Nos contó su trayectoria como basquetbolista: “Yo empecé a jugar a los siete años y ahora tengo 19. Toda mi vida jugué en Colón, hasta finales del año pasado. Ahora vine a Defensor y es como mi club, me recibieron de una manera increíble y me siento muy contento con esta institución”.

Habló de los motivos de su llegada, teniendo en cuenta a un jugador mayor que lo impulsó a hoy estar en Defensor Sporting: “Yo llegué porque en Colón tuvo que irse el técnico con el cual yo tenía una gran relación. Y un conocido, que es Nicolás “El manzana” García, me dijo si quería venir acá ya que es un buen club y me iba a dar una gran mano porque es otro nivel, o sea, yo estaba jugando en Serie 3 y esto es Serie 1, sumando el Sub 23, el entrenamiento es otro, tenemos nutricionista y todo. Me vino excelente”.

Para que la gente lo conozca a futuro, nos contó sus facetas dentro de la cancha: “Me gusta defender, juego de uno, pero me considero un base anotador. Si bien puedo generar el gol, trato de ordenar al equipo como en estos momentos duros en los que hay que estar mucho más tranquilo”.