Bigua derrotó 80-79 a Trouville en un partido en el que llegó a perder por 30 y que además, necesitó de un alargue para saber quién sería el ganador. Nicolás Andreoli y Manuel Saavedra fueron grandes figuras.

El primer cuarto estuvo totalmente teñido de rojo, siendo el de Chucarro el único equipo que parecía estar en cancha. El dueño de casa apabulló a su rival, rayando la perfección en ambos costados del rectángulo. Ofensivamente siempre había un pase más finalizado con éxito, mientras atrás tenía totalmente maniatado al Pato que forzaba constantemente, teniendo infinidad de pérdidas capitalizadas a la perfección por los rojos. El primer cuarto finalizó 27-4, pasando el Pato más de ocho minutos sin convertir. En 10 minutos de juego, era uña verdadera paliza.

El arranque del segundo periodo se mantuvo con iguales características y un 8-1 rojo con el que abría 30 puntos de renta, 35-5. Corbo fue quien destrabó el goleo del Pato con un triple y poco a poco, a pesar de que la desventaja era gigantesca, Bigua comenzó a fluir, levantar en su juego y a recortar distancias. Trouville, como era previsible, disminuyó su intensidad y con conversiones de Andreoli la diferencia en el score era de 23, cuando pidió minuto Morales. Su equipo tenía dificultades en la defensa del 1x1 y en el trabajo de ayudas que hacían seguir convirtiendo a los dirigidos por Ibón, que aprovechaban que el rival abusaba del pique en ofensiva para seguir descontando. El de Villa Biarritz se fue al descanso largo 16 abajo, que lejos eran de ser 30. Ya era otro partido, 44-28.

En el complemento ya no existían diferencias importantes en el juego. El Pato mostraba mucha vergüenza deportiva pero no lograba seguir recortando en el electrónico. Fernández era importante convirtiendo una serie de unidades importantes , acompañado de Curbelo y Tessadri en las cercanías al aro. La ventaja se mantenía pero el rojo no mostraba comodidad, apurándose y sin aprovechar la renta por momentos, mientras la visita se jugaba al tiro exterior sin éxito, ingresando al último cuarto 16 abajo nuevamente, 61-45.

Sabía que debía echar el resto el equipo de Villa Biarritz. En una jornada en la que desgraciadamente hubo un incendio, para beneficio del Pato, el que tenía la mano en llamas era Saavedra que metió bombas importantísimas para que su equipo se ponga a 10. Trouville tenía serias dificultades pero en los momentos más complejos, aparecía una conversión impostergable, un triple de Calone para tomar nuevamente ventaja y posteriormente un triple convertido por Bessio, cuando Bigua había llegado a estar a 5. Ninguna de estas respuestas hizo caer al equipo que continuó la reacción, tirando muchos libres y con una conversión de Corbo con la que una vez más se puso a 5 con 2:30 para el final. 

El tramo final fue de locos. El local acusó el cansancio, no estuvo fino y Saavedra empató el juego con un bombazo ingresando al minuto final. El Pato llegó a pasar por primera vez en la noche pero el dueño de casa igualó las acciones restando 30 segundos y así se fueron al tiempo suplementario en 71.

Con la carga emotiva que traía, el de Villa Biarritz arrancó mejor el alargue con 5 puntos consecutivos de Andreoli para tomar una ventaja interesante, restando 2:30. Cuando parecía seguir de largo la visita, Trouville encontró dos triples en manos de Curbelo y Fernández con los que tomó nuevamente el mandato del score por mínima diferencia, restando 50 segundos. Además, el rojo recuperó la bola y parecía poder dar el golpe pero en la recarga, hubo un triple de Arévalo que le permitió a Bigua pasar a ganar 80-78 con 10 segundos por jugar. Al reponer el de Morales, los jueces pitan que demoró cinco segundos en el saque cuando claramente no habían transcurrido esa cantidad. Esto significaba que a falta de diez segundos, Biguá ganaba por 2 y debía reponer. Los jueces nueva e insólitamente le pitaron a la visita que había demorado cinco segundos en sacar, cuando ni siquiera habían pasado tres, una vergüenza de parte de la dupla arbitral.

La última pelota tras esto la tuvo el rojo para empatar o ganar. Santiago Fernández tuvo dos libres en sus manos restando dos segundos para empatar el juego. “Tati” embocó el primero, falló el segundo y le quedó la guinda tras un rebote sucio para tirar y ganar el juego, pero la suerte no estuvo de su lado.

Hermoso partido, de locos, que se lo llevó Bigua, que mostró mucho carácter. Preocupante los errores de los jueces sobre el final, queriendo devolver gentilezas después de cometer gravísimos errores.