Guillermo Lavista fue pieza fundamental en el triunfo de Defensor ante Trouville, ingresando desde el banco. Solo 14 minutos le alcanzó para agarrar 11 rebotes y dominar la pintura que a la postre le dio el triunfo al fusionado. Básquet Total habló con él.

Luis Silveira, bicho cómo es vio donde pasaba la desventaja de su equipo. Estaba siendo ampliamente dominado en la pintura, sobre el tercer cuarto. Miró al banco, vio a Lavista y la seña fue clara, abajo a medirse ante Martín Tessadi, y vaya qué le salió bien: “Hoy me tocó entrar desde el banco y por suerte pude aportar lo que necesitaba el equipo. Sobretodo en la parte defensiva y más que nada los rebotes que nos estaban dominando. Salió bien la jugada, se ganó y seguimos en la parte de arriba de la tabla”.

El partido ante el rojo de pocitos era clave para acortar distancia y quedar a un punto. Además la derrota de Malvín los deja sólo a dos puntos del playero: “Nuestra idea hoy era seguir estando arriba. Buscamos nuestro juego  y nos encontramos con una gran defensa de Trouville, nos presionaron todo el partido, pero por suerte seguimos buscando, propusimos nosotros también y fuimos mejorando en el correr de los minutos”.

El partido fue reñido, con mucho rose y marca fuerte. Pero rose del bueno, sin mala intención y eso lo hizo más atractivo y entretenido al juego. Lavista analizó donde estuvo la diferencia para quedarse con el punto: “La defensa más que nada, ellos son un buen equipo en ataque. Nos básanos en controlarlos y luego transmitirlo en el ataque”.

Trouville es de los equipos que mejor han aprovechado las bajas de los sub-23 que están disputando el Metro 2019, tal vez junto con Sayago. Ambos equipos se han colado en la parte alta en busca de un lugar en playoffs. Defensor cuenta con un gran y extenso plantel que le permite mantenerse en la zona alta de cara al cierre del campeonato:  “La idea es mantenernos arriba con los mejores equipos. Sabemos que tenemos bajas, pero al final del campeonato van a ser desnivelantes en el juego”.

En un plantel tan largo, todos en mayor o menor medida cuentan con minutos, éste es el segundo año de Guillermo en el fusionado y contó sus sensaciones: “Estoy cómodo, feliz, con los compañeros nos entendemos a la hora de jugar, nos llevamos bien y de a poco aportando mi granito de arena para cada partido y cuando lo necesiten”.