Santiago Pereira fue el encargado de darle una pausa al equipo para que Danubio empezara con victoria en la ronda reclasificación, finalizado el juego nos dejó su palabra.

“Encaramos el partido, había que triunfar, porque era imposible perder este encuentro, no por el rival, pero sí pensando en lo que queremos. Lo trabajamos bien, tuvimos una semana para entrenarlo y salió todo como queríamos, sobre todo en el segundo tiempo ya que en el primero arrancamos bien, aunque nos trancamos después. Si queremos pelear para entrar a Playoffs había que ganar este partido, al igual que los tres que nos quedan y son todos durísimos con la identidad del descenso de El Metro”, comenzó manifestando.

Sobre lo determinante que es empezar con el pie derecho en esta ronda reclasificación dijo: “Es muy importante, porque son cuatro partidos y no podés regalar ni un segundo. El descenso es así, ya me tocó jugar dos, es durísimo, hay mucha presión y entonces este triunfo nos da un poco de alivio pero sin restar importancia a lo que falta”.

Este formato a pocos partidos permite estar cerca de la reclasificación, pero a su vez a nada del descenso: “Exactamente, no podés regalar ni una defensa o ataque. El torneo es así y había que aceptarlo con su formato, además nos tocó quedar abajo cuando lo que queríamos era otra cosa y la estamos encarando de la manera correcta con un buen inicio”.

Hablando del juego, la salida del foráneo de Stockolmo para que Jackson se potenciara en la zona pintada: “Tuvimos la suerte de que “Q” (Newsome) con la desgracia deportiva se lastimó por un ratito y tuvo que salir, cosa que no le deseamos a nadie nunca. Pero es cierto que ahí pudimos aprovechar con la ventaja de Rick (Jackson) adentro, quien estaba medio trabado en el uno contra uno. Eso sirvió para abrochar el partido, ya que hizo de todo y con la ventaja que nos estaba costando cerrarlos. Terminamos sacando una buena diferencia, la manejamos y nos llevamos un puntazo”.

Además de haber aportado 20 puntos, el Postre siempre marcó la pausa que en varias jugadas fue esencial para evitar errores: “Esa es una de las funciones que tengo dentro del equipo. Cuando nos apuramos un poco y hay que encararlo con un poco más de tranquilidad, soy yo el que pone un poquito el freno. Pero el equipo juega mucho a correr también, a veces hay que detenerse, hoy me salió bien y esperemos que siga así”.

Hay jugadores de experiencia en el plantel que son un motor en esta divisional: “Son el corazón del equipo Matías (Nicoletti) y Facu (Grolla), por lo que empujan, meten y defienden. Matías es el capitán por lo que es muy querido en el club y todos lo valoramos como tal, además de que como compañero es ejemplar. Ellos nos contagian, es la realidad”.

Para concluir dio su perspectiva de aquí al término de esta etapa: “Ahora nos toca Verdirrojo, otro partido durísimo, aunque antes tenemos fecha libre. Nos quedan tres partidos y tres finales, así que confianza en lo que podamos hacer nosotros”.