Con una gran actuación de Santiago Wohlwend, Miramar venció a Danubio en condición de visitante y se mantiene como escolta de los líderes del torneo.

Resumen del partido

Por la 12° jornada de El Metro en el gimnasio de Bohemios se enfrentaban Danubio y Miramar. El primero buscaba un punto que lo dejara cerca de la clasificación a la Liguilla, mientras que el segundo llegaba como escolta de los líderes, Peñarol y Cordón.

Los dirigidos por Martín Sedes saltaron a la cancha con Juan Galletto, Santiago Pereira, Matías Nicoletti, Facundo Grolla y Rick Jackson. Por su parte, los comandados por Esteban Yaquinta comenzaron con Santiago Wohlwend, Rodrigo Trelles. Federico Soto, Maximiliano Botta y Zygimantas Riauka. Los encargados de impartir justicia fueron Richard Pereira, Diego Gómez y Álvaro Da Rosa.

El encuentro presentó un inicio bastante impreciso, en donde ambos equipos tenían serios inconvenientes a la hora de hallar vías claras de gol. Con el correr de los minutos, el conjunto locatario fue encontrando una mayor claridad, sobre todo gracias a lo que aportaba Juan Galletto en la base, ya sea anotando u generando juego para sus compañeros. Gracias al aporte del salteño, más lo que realizaba Jackson en el bajo, la franja logró abrir una prematura ventaja de nueve unidades (13-4). Luego de un minuto de tiempo solicitado por su entrenador, el elenco visitante, de la mano de un inspirado Maximiliano Botta, respondió con un rápido parcial de 7-0, para equilibrar las acciones. En los primeros compases del segundo periodo, con un Santiago Wohlwend prendido fuego desde el perímetro, el monito consiguió sacar una diferencia en el electrónico de nueve puntos (22-31). No obstante, en el cierre de la primera mitad, con los buenos ingresos desde el banco de Federico Miller e Ignacio Pons, los de Maroñas pusieron un 10-0, para volver a tomar la delantera. Los primeros 20 minutos de juego se fueron con el local al frente en cifras de 32 a 31.

En el arranque del complemento se pudo observar un trámite sumamente equilibrado, en el cual no se sacaban grandes diferencias en el marcador. Los comandados por Martín Sedes lastimaban con los lanzamientos a media distancia de Pons y algún triple del "postre" Pereira, mientras que los dirigidos por Esteban Yaquinta cargaban en la pintura por intermedio del lituano Zygimantas Riauka. En los primeros minutos del último cuarto, con Martín Trelles y Agustín Viotti como estandartes, los de la calle Santiago Gadea sacaban una interesante renta de ocho puntos (54-62). Danubio intentó una reacción final, más que nada a impulsos individuales de Pereira y Galletto. Sin embargo, los de barrio Belgrano se mantuvieron firmes y con una buena efectividad en libres, cerraron el juego a su favor. Finalmente, Miramar se quedó con el triunfo por 73 a 64 y de esa manera alcanzó un récord de 8-3, que lo mantiene como escolta de los dos líderes que tiene el torneo. Por su parte, Danubio ostenta un balance de 4-7 y luchará en la última fecha por uno de los últimos cupos disponibles para meterse en la Liguilla.

 

UNO x UNO

DANUBIO

Galletto (6): Partido capicúa para el base. Buen arranque y final, en el medio estuvo desaparecido. Pereira (5): Tiró mucho de afuera, al ser un buen tirador alguna iba a entrar. Defensivamente dio algunas ventajas. Nicoletti (3): Claramente no fue su noche, por momentos hasta fue contraproducente. Grolla (4): No influyó en ataque y en el otro costado se dejó tomar muchos rebotes, sobre todo por Soto. Jackson (6): Se tuvo que fumar los 40, cuando recibió en el poste bajo lastimó, cuando salió de esa zona también lastimó, pero los ojos del público. Pons (6): Gran ingreso en el segundo cuarto. En el tercero fue la figura del equipo. No debió salir en el último cuarto. Miller (4): Muchísima voluntad, poquísima efectividad. Sánchez (4): Le quedaron un par de tiros abiertos, de esos que tiene que meter para agarrar confianza, y no los aprovechó. Sedes (4): Su equipo no tuvo variantes para quebrar la zona que propuso su rival. Sacó a Pons que era de lo mejorcito en el último periodo y mantuvo mucho tiempo en cancha a un flojo Nicoletti.

MIRAMAR

Wolhwend (9): El Destacado. Trelles (7): Arrancó algo impreciso. Fue agarrando ritmo y calentando la muñeca con el correr de los minutos.  Soto (6): No fue su noche en el goleo, pero si en los rebotes. 16 bajó el pibe, que a partir de hoy será el "pulpo" Federico. Botta (4): En un momento abusó del lanzamiento exterior, cuando la estrategia de Danubio era que él tomara esos tiros. Riauka (6): Cuando le hicieron llegar la bola al bajo fue importante. Se entiende a la perfección con Wohlwend. Viotti (6): Tal vez demoró mucho en ponerlo el entrenador. Cuando lo puso no lo sacó más. Gallo (4): No pudo repetir actuaciones anteriores, se lo vio un poco acelerado. Olivera y Rodríguez (-): Poco tiempo en cancha. Yaquinta (6): La zona le dio grandes resultados a lo largo de la noche. Acertó colocando a Soto de falso 4, posición en la que Federico terminó capturando una cantidad industrial de rebotes.

EL VAR

Richard Pereira, Diego Gómez y Álvaro Da Rosa (5): No incidieron para nada en un juego que no presentó mayores dificultades. A pesar de ello, Pereira debió corregir en tres o cuatro oportunidades pitazos de Diego Gómez, todos ellos de apreciación. Los errores de este último le bajan un puntito al trabajo de la terna.

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Lo destacado

Miramar cosechó un nuevo triunfo en El Metro y para ello contó con un hombre sumamente inspirado. El monito tuvo a un Santiago Wohlwend en modo Russell Westbrook, anotando, reboteando y asistiendo al por mayor. Además, el oriundo de Goes se prendió en el costado defensivo, anulando por varios pasajes del juego a Juan Galletto, una de las principales vías de gol del conjunto danubiano. Santi se puso la 10 y lideró a su equipo a una nueva victoria, que lo mete definitivamente en la Liguilla y que lo deja en camino en la lucha por el campeonato. El base rozó el triple doble, aportando 21 puntos, 10 asistencias y 8 rebotes, para una valoración de 27, la más alta de la noche.

Lo distinto

La noche fría, sumado al hecho de que el juego pudiera suspenderse por la humedad, provocó que la cantidad de público que se hizo presente en el gimnasio de Bohemios no fuera la esperada, teniendo en cuenta lo que se jugaban ambos equipos. No obstante, un grupito de hinchas de Danubio le pusieron muchísimo entusiasmo, cantando desde la previa. Con el partido comenzado, se fueron arrimando otros danubianos, claramente contagiados por estos cinco locos lindos, que no les importó ni el frío ni la humedad, que azotó a la capital durante toda la jornada. A pesar de la derrota, despidieron a su equipo con un aplauso, sabiendo que todavía no está dicha la última palabra.