Joaquín Izuibejeres decidió retirarse del básquetbol tras 21 años de carrera, fue campeón de Liga Uruguaya en tres oportunidades.

A través de su cuenta de Twitter el jugador anunció su retiro. Tras disputar la última Liga Uruguaya en Nacional donde promedió 17.25 minutos por partido, con 5.5 puntos, 2.1 rebotes y 1.0 asistencia por encuentro. Se dio el gusto de jugar en el equipo del cual es hincha fanático en fútbol

De todas formas, su corazón basquetbolístico está totalmente identificado con Trouville, incluso reconoció que le hubiera gustado terminar su carrera vistiendo la roja. En los tiempos modernos es dificil encontrar jugadores tan identificados a una institución, y si bien Izuibejeres vistió otras cinco camisetas, por historia familiar y reconocimiento personal siempre estuvo ligado al club de la calle Chucarro.

Seguramente la emoción máxima en su carrera basquetbolística fue cuando en el Cilindro su Trouville venció a Aguada para coronarse campeón. Si bien cortó las redes con Malvín y Hebraica y Macabi, ese 3 de abril de 2006 lo festejó con el Chino, su padre, con el resto de su familia, con los amigos de toda la vida y con la gente que conoció en ese club que lo vio nacer, crecer, y madurar.

Dentro de su etapa de basquetbolísta hubo más exitos que fracasos. Siempre se lo consideró un jugador de clase y jerarquía, terriblemente confiable para finales cerrados, de los que supo ganar muchos con su muñeca encendida.

El palmarés adentro de la cancha es elocuente, pero el de afuera respalda a la persona. Todos en el ambiente hablan bien de Joaquín Izuibejeres, las referencias son excelentes, de compañeros y rivales. Cuando la totalidad de los protagonistas se conjugan en una misma línea de opinión, no hay dos visiones al respecto, estamos ante un buen tipo.

Se terminó su carrera, se lleva su clase a otra parte para disfrutar de buenos desafíos, en el básquetbol dejó su huella.