Cómo hace algunas temporadas, Trouville y Urunday Universitario vuelven a verse las caras en Cuartos de Final. Basquet Total dialogó con dos ex jugadores, muy identificados las instituciones como Eduardo Lambert y Juliano Rivera.

Ambos decidieron una vez que dejaron el basquetbol, tomar otros caminos. El popular Caballo se dedica a su negocio: “Tengo una empresa que abrí cuando me retiré del basquetbol en 2016. Se llama “Extintores Centenario”, es de materiales contra incendios , venta de extintores, habilitaciones de bomberos e instalaciones contra incendios. El negocio me ocupa mucho tiempo y estoy abocado a eso. La abrí con mi señora y en estos momentos difíciles, disfrutamos y cuidamos eso”. Mientras Juliano contó: “Antes de retirarme ya había empezado a trabajar en Cambio Sir en Zona America, trabajo que me consiguió Álvaro Rodríguez (presidente de Trouville). Luego y una vez retirado seguí trabajando en la seguridad de Trouville y hace dos años con mi esposa nos vinimos a vivir a Madrid, donde estaba mi hija Julieta”. 

Lambert vivió su vida en Urunday, se retiró campeón y aún viste la verde en Maxibasquetbol: “Salimos campeones en 2016, ascendiendo a Primera y ahí tomé la decisión de retirarme, campeón como yo quería. Fueron 21 años defendiendo la camiseta de Urunday. Jugué un año más en Praga que es mi otro club y actualmente juego en veteranos de Urunday, algo que armamos junto con Pepe Mackiewicz y la directiva del club. De esa manera mantengo el físico y además, es lindo seguir relacionado al basquetbol y dentro de una cancha”. Le genera mucho orgullo ver lo que ha crecido la institución: Son muchas sensaciones positivas, mucha alegría. Prácticamente la mitad de mi vida la viví dentro del club y ver lo que era en el año 94-95 con la cancha de bitumen y pocos recursos, a lo que es hoy, uno de los clubes más importantes qué hay, sin dudas es muy lindo”.

Recuerda como si fuera hoy aquel ascenso al circulo de privilegio: “En conversaciones con los directivos dijimos que ese año era el momento para subir. Estábamos bien, no faltaba nada. Se armó un muy buen plantel y dirigía Da Prá, la frutilla de la torta fue cuando los dirigentes me comentaron que existía la posibilidad de traer a Emilio Taboada, sumado a Justin Dobbins y el plantel de nacionales que teníamos. Estuvimos arriba durante todo el campeonato y definimos con Welcome en cancha de Tabaré. A pesar de ser un año muy duro personalmente ya que tuve poca participación por la venida de Emilio, se pudo cumplir el objetivo”.

Juliano fue campeón con Trouville, de aquel recuerdo expresó: “Fue una temporada redonda. Me quedó mucho en la memoria que ese año se trabajó de una manera impresionante entre los dirigentes, cuerpo técnico y jugadores. Teníamos todo, nunca nos faltó nada. El Yayo fue el primero que nos dijo que íbamos a salir campeones muy temprano en la temporada, y con el correr del año nos seguía confirmando lo dicho. Si bien éramos nosotros los que estábamos en la cancha, la planificación de las finales con Aguada fue magnífica, pasó todo lo que el Yayo dijo que iba a pasar. Todos tuvimos un nivel importante, incluso yo salí mejor sexto hombre de la temporada, pero lo de Joaquin (Izuibejeres) y Marcel (Bouzout) sobresalió. Fue muy impactante lo de la gente, antes de cada final nos iban a buscar a la cancha e iban en caravana cortando la calle”.

Eduardo a pocas horas del comienzo de los play off, ya los palpita: “Veo muy linda la serie para Urunday. El primer partido es muy importante. Sin desmerecer a Trouville que es un muy buen equipo, veo bien a Urunday. Habrá que ver quién está mejor en el momento del juego, deseo como hincha poder clasificar”. Mientras que Rivera, por no estar en el país no está tan pendiente de la actividad pero tiene claro lo que son estas instancias: Jugué varios playoffs en Trouville. En esas instancias depende cómo llegues vos, no importa con quien juegues. El que más recuerdo lógicamente fue el del año que fuimos campeones, lo vivimos con mucha intensidad . Para cerrar, dejó un lindo mensaje sobre El Rojo: “Soy un agradecido a Trouville me han ayudado mucho en mi vida y en lo laboral, además de haber jugado y salir campeón con el club”.